logo

Fermín López confía en Deco tras el 5-0 a Elche

El 5-0 ante Elche dejó sonrisas en el vestuario de FC Barcelona y una idea muy clara en la boca de Fermín López: el club ya tiene gente arriba… y la decisión sobre un nuevo ‘9’ no pasa por los jugadores, sino por Deco.

El centrocampista, uno de los nombres propios del inicio de La Liga 2026/27, salió del partido satisfecho. “Terminamos el partido sintiéndonos bien”, explicó, subrayando que el equipo ejecutó bien los ataques y firmó “una actuación fuerte” ante un Elche desbordado. La consigna, para él, es sencilla: seguir en esa línea, sin relajarse un segundo.

El debate del ‘9’ y el papel de Deco

La goleada no apagó la gran pregunta del verano en clave azulgrana: ¿hará falta un nuevo delantero centro? Fermín no esquivó el tema, pero lo encauzó rápido hacia los despachos.

Preguntado por la posibilidad de que llegue un nuevo ‘9’, el andaluz fue tajante al repartir responsabilidades. Señaló que Deco hará “lo mejor para el club” y recordó que el vestuario ya cuenta con varias opciones en ataque. El mensaje, entre líneas, fue claro: los futbolistas se centran en competir; las altas y bajas corresponden a la dirección deportiva.

Deco, actual director deportivo de FC Barcelona, queda así situado en el centro del tablero. Fermín dejó en sus manos cualquier movimiento en el mercado, mientras insistía en que la plantilla actual ofrece recursos suficientes para sostener el plan de juego.

Cansancio, verano duro y ritmo competitivo

El triunfo holgado no ocultó otro detalle importante: el estado físico de Fermín. El jugador reconoció que terminó el encuentro exhausto y que aún necesita seguir recuperando ritmo de competición.

Definió el verano como “muy duro” a nivel físico y mental. Pese a ello, no se permitió mirar atrás. Para él, la única vía es seguir trabajando, apretando en cada entrenamiento para que ese cansancio se transforme en gasolina competitiva.

Barcelona ha arrancado La Liga con un 5-0 que suena a aviso. Deco tiene la última palabra sobre el ‘9’. Fermín, como el resto del vestuario, ya ha elegido su trinchera: el césped. Y ahí, por ahora, el marcador habla solo.