España aplasta a Inglaterra 4-0 y se acerca al Mundial 2027
España no solo ganó. Aplastó. Un 4-0 rotundo ante Inglaterra que cambia el paisaje del Grupo C y deja a las campeonas del mundo en la cima, con la clasificación directa para el Mundial 2027 a un paso y con un mensaje claro a su gran rival europea.
Inglaterra, en cambio, dejó escapar la opción de sellar el billete y salió de la noche con algo más que una derrota: una herida de confianza y muchas preguntas.
Un inicio feroz y un golpe temprano
El plan de Sonia Bermúdez se vio desde el primer minuto: morder arriba, encerrar a Inglaterra en su campo y castigar cada duda. España salió alta, intensa, con el balón y sin él. Inglaterra apenas podía respirar.
El 1-0 llegó en el minuto 19 y nació de un error que España convirtió en arte. Mariona Caldentey le robó la pelota a Lucy Bronze en una zona prohibida; el robo fue casi una declaración de intenciones. Patri Guijarro recogió el balón, se deshizo del intento de entrada de Georgia Stanway con una zancada elegante y, desde fuera del área, colocó un disparo seco al palo bajo. Preciso, imparable.
El gol no calmó a España. La encendió.
Alexia toma el escenario
Con el marcador a favor, el partido se inclinó definitivamente hacia el lado local. Inglaterra no encontraba salida. El equipo de Bermúdez olía sangre y Alexia Putellas empezó a mandar.
La capitana tuvo una primera ocasión clara que se marchó desviada. También Lucia Corrales rozó el segundo. Inglaterra se sostenía más por inercia que por estructura. Hasta que la presión terminó por romper la muralla.
Otra vez apareció Mariona entre líneas. Un pase filtrado dejó a Alexia cara a cara con Hannah Hampton. El disparo de la ’11’ no fue el más limpio, pero sí lo bastante potente como para que la guardameta no pudiera hacer más que desviar la pelota… dentro de su propia portería. 2-0 y sensación de partido encarrilado antes del descanso.
Inglaterra necesitaba el entretiempo como el aire. España, en cambio, parecía dispuesta a acelerar.
El tercer golpe nada más volver
La reanudación no trajo el cambio de guion que esperaba Inglaterra. Trajo otro mazazo.
Nada más empezar la segunda parte, Alexia volvió a aparecer en el área. Su primer remate fue rechazado sobre la línea por Lucy Bronze, que llegó a tocar la pelota y la mandó contra el poste en un intento desesperado. Pero el balón quedó muerto y, en esa fracción de segundo en la que se deciden los partidos grandes, Alexia reaccionó antes que nadie. Se lanzó sobre el rechace y empujó el 3-0.
Bronze, protagonista involuntaria en dos acciones clave, solo pudo mirar cómo la noche se le escapaba a su selección.
Inglaterra intentó una tímida respuesta. Stanway probó desde la frontal, buscando el palo izquierdo. El disparo se marchó fuera por poco, pero fue más un destello aislado que el anuncio de una reacción. No había continuidad, no había colmillo. Las cifras lo explican sin adornos: tres tiros en todo el partido, ninguno a puerta, apenas 0,21 de xG. Para una potencia europea, un dato demoledor.
España manda, Inglaterra se encoge
Mientras tanto, España jugaba con una seguridad insultante. 21 remates, 3,52 de xG, un dominio territorial y emocional absoluto. Cada ataque parecía una amenaza. Cada pérdida inglesa, un posible castigo.
Alexia fue el epicentro del vendaval. Firmó seis disparos, más que nadie sobre el césped, y generó tres ocasiones claras para sus compañeras. A su alrededor, el triángulo con Patri Guijarro y Mariona Caldentey marcó el ritmo del encuentro. España no solo ganaba; gobernaba.
El contexto hacía el resultado aún más pesado para Inglaterra. Venía de dos victorias consecutivas ante este mismo rival, incluida la final de la Euro 2025. Esta vez, sin embargo, el escenario fue otro: una España herida en el orgullo histórico, pero reforzada como campeona del mundo, pasó por encima de su verdugo reciente.
Bonmatí vuelve y Claudia Pina remata la fiesta
Con el partido decidido, Bermúdez movió el banquillo sin perder filo. Entró Aitana Bonmatí, que volvía a vestir la camiseta de España tras una fractura de pierna sufrida a finales de 2025. Bastaron unos minutos para que dejara su sello.
La jugada del cuarto gol fue una síntesis de la riqueza ofensiva de este equipo. Aitana recibió, levantó la cabeza y filtró un pase al espacio con la precisión de siempre. Claudia Pina, recién salida desde el banquillo, atacó el hueco y definió con calma para sellar el 4-0. Un gol de suplentes con alma de titulares.
Para Bonmatí, el regreso no pudo ser más simbólico: asistencia inmediata en un equipo donde la competencia en el centro del campo es feroz. Con Alexia en este nivel, Patri Guijarro dominando las dos áreas y Mariona brillando entre líneas, recuperar un sitio en el once inicial será una batalla diaria. Pero si algo ha demostrado Aitana es que no se rinde ante ningún reto.
Un mensaje para el grupo… y para el mundo
El 4-0 no es solo un resultado abultado. Es una declaración. España asalta el liderato del Grupo C por diferencia de goles, con solo un partido por disputar, y deja a Inglaterra contra las cuerdas en la pelea por la clasificación directa al Mundial 2027.
Para las campeonas del mundo, la victoria tiene un sabor doble: revancha deportiva tras las dos derrotas anteriores ante Inglaterra y confirmación de que el proyecto sigue creciendo, incluso ante rivales de máximo nivel.
Si el destino vuelve a cruzarlas en el Mundial, este partido quedará grabado en la memoria de las dos selecciones. España ya sabe cómo desarmar a Inglaterra. La cuestión es otra: ¿habrá aprendido Inglaterra la lección a tiempo?




