logo

El enigma de Kyogo en Birmingham City: de estrella a dilema

Sobre el papel, Birmingham City había dado un golpe maestro. Un delantero que firmó 85 goles en 165 partidos con Celtic, protagonista en noches de Champions League, aterrizaba en la Championship en el verano de 2025. Kyogo llegaba a St Andrew’s con la etiqueta de fichaje estelar y la promesa de formar una sociedad temible con Jay Stansfield.

Nada de eso se vio.

El japonés, con 31 años y un currículum que imponía respeto, salió trompicado desde el primer día. No encontró ritmo, no encontró sensaciones, no encontró portería. Ese arranque frío cortó de raíz cualquier intento de generar inercia positiva. A partir de ahí, el curso se le hizo cuesta arriba: solo un gol en liga antes de que una operación en un hombro, castigado desde hace tiempo, pusiera punto final anticipado a su temporada.

No entiendo por qué no ha funcionado

Entre las dudas y los rumores de salida, en Birmingham muchos se preguntan qué ha pasado con un delantero que en Escocia parecía infalible. Uno de ellos es un ex de la casa, Morrison, que no oculta su sorpresa.

“No puedo creer por qué no está funcionando porque en Celtic su movimiento, las ocasiones y los goles que marcaba eran fantásticos”, explicó en declaraciones a GOAL, en colaboración con Freebets.com.

La frase resume el desconcierto general: el jugador que dominaba áreas en la Scottish Premiership se ha convertido en un delantero que duda, que se precipita, que no termina las jugadas.

Morrison subraya que las oportunidades han estado ahí. “Estaba teniendo ocasiones en Birmingham City pero simplemente no las estaba metiendo, y eso puede pasar. Es solo un jugador falto de confianza y no ha terminado de funcionar”. El diagnóstico es claro: no es una cuestión de esfuerzo. “Su ética de trabajo es fantástica, pero tienes que tener algo más que trabajo cuando eres un ‘nueve’. Necesitas marcar goles y estaba teniendo oportunidades, pero se estaba apresurando en ellas”.

Ahí se ve el cambio de escenario. En Celtic, un par de goles tempranos devolvían la calma y el instinto. En Birmingham, esos primeros fallos fueron agrandando la portería rival y empequeñeciendo al delantero.

El efecto dominó de un mal inicio

Para Morrison, todo se explica, en parte, por esos primeros partidos. “Creo que si hubiera empezado marcando muchos goles en sus primeros encuentros como delantero centro, su confianza se habría disparado y habría marcado muchos goles, pero no ha estado ni cerca de eso”.

La frase duele en Birmingham. El club apostó fuerte por un goleador contrastado y se encuentra con un problema mayúsculo: un delantero caro, sin gol y con una lesión que ha cortado cualquier opción de redención inmediata.

De ahí surge el gran dilema del verano. “Es un jugador al que podrían mover porque cobra mucho y podrían intentar sacar algo de dinero por él. O se quedan con él y le dicen: ‘esta temporada puede ser la tuya y no tenemos que gastar porque debería estar marcando goles en la Championship’”, plantea Morrison.

La realidad es tozuda: Kyogo ya ha demostrado que sabe marcar en la Scottish Premiership. El salto a la segunda división inglesa, sin embargo, le ha golpeado con fuerza. “Es complicado. Espero que se quede y que la próxima temporada sea la suya, pero nunca se sabe en Birmingham City porque tienen dinero: pueden traer jugadores y pueden sacar jugadores”.

Un fichaje que se ha torcido

Don Goodman, exjugador de la EFL y hoy analista, también ha seguido de cerca la caída de Kyogo en Inglaterra. Su lectura es igual de contundente.

“Empezó fallando ocasiones clarísimas en esos primeros seis, ocho partidos y se podía ver, poco a poco, cómo la confianza se le escapaba”, comentó en su día a GOAL al hablar de un acuerdo que pasó de sueño a pesadilla en cuestión de semanas.

El juicio económico es demoledor. “En términos de relación calidad-precio, ha salido horriblemente mal en lo que respecta a ese traspaso”. Y, aun así, Goodman no niega las virtudes del japonés. “Me gusta su movimiento. Es enérgico, es rápido. Pero, siendo sincero, después de ese inicio difícil, no parecía capaz de acertar ni en una puerta de granero”.

El contraste es brutal: el delantero que en Celtic vivía del desmarque, la velocidad y la precisión, en Birmingham se ha quedado en un jugador que corre, se ofrece, se mueve… pero no define.

¿Reiniciar o pasar página?

Ahora Birmingham City mira a su número nueve y se enfrenta a una decisión que marcará su planificación. ¿Apostar por la memoria de aquel goleador de Celtic y confiar en que, con una pretemporada completa y el hombro recuperado, reaparezca el viejo Kyogo? ¿O aceptar que la apuesta ha salido mal, asumir pérdidas y buscar un nuevo líder para el ataque?

El club tiene recursos y ambición. Puede ir al mercado. Puede también intentar rescatar al delantero que creyó fichar. Lo que ya no puede hacer es ignorar la realidad: el margen de error en la Championship es mínimo, y la próxima temporada no admitirá otro año en blanco de su teórico hombre gol.