Emery enfrenta la Champions sin Goretzka
Unai Emery encara el primer gran tramo decisivo del curso sin uno de los nombres llamados a sostener su proyecto. La ausencia prolongada de Leon Goretzka se ha convertido en un problema serio para un Aston Villa que ha arrancado la temporada con el pie cambiado y que ahora salta a la Champions League con más dudas que certezas.
El centrocampista alemán, llegado a Villa Park como agente libre tras una etapa plagada de títulos en Bayern Munich, debía ser el faro veterano de un centro del campo remodelado casi por completo este verano. No ha podido ni debutar. Un contratiempo físico provocado por el aumento de la carga de trabajo le ha obligado a frenar justo cuando el cuerpo técnico contaba con él para estabilizar al equipo.
Emery no lo esconde. Delante de los medios, antes del estreno continental, el técnico español asumió la magnitud del golpe: perder a un jugador de ese nivel sin haberlo visto aún sobre el césped. “El problema de Goretzka es un poco frustrante, pero tenemos jugadores que pueden reemplazarle. Cuando vuelva, ojalá pueda tener consistencia en los entrenamientos y en los partidos y podamos sumar su experiencia. Es un jugador que nos va a ayudar en diferentes competiciones con el nivel que tiene”, explicó.
Un cuerpo que dice basta
El propio Goretzka tomó la palabra en redes sociales para calmar a una afición que esperaba verle ya con la camiseta del Villa. El mensaje fue claro: su cuerpo no ha aguantado el cambio de ritmo tras varios meses con poca actividad competitiva al final de su etapa en Alemania.
“Desafortunadamente, mi cuerpo ha reaccionado al aumento de carga después de mi tiempo fuera del campo. Es frustrante, pero necesito ahora este pequeño parón para volver al máximo. Usaré los próximos días, incluido el parón internacional, para recuperarme por completo”, escribió el internacional alemán.
El diagnóstico es sencillo, la solución no tanto. El parón se alargará al menos un mes. Eso deja a Emery sin Goretzka hasta que se reanude la competición doméstica tras los compromisos internacionales de mediados de septiembre. Justo cuando el Villa necesita puntos, jerarquía y calma en la medular.
Un inicio liguero que enfría la euforia
El contraste con el final del curso pasado es brutal. Aston Villa arrancó la temporada 2026-27 con solo un punto en tres jornadas de Premier League: un empate y dos derrotas. De la euforia por la clasificación a la Champions y el impulso europeo, a la preocupación por un equipo que no termina de arrancar.
Emery, sin embargo, se agarra a los pequeños pasos adelante. “Creo que en el último partido mostramos, colectivamente, algunas mejoras. Empezamos la Premier League con el objetivo de estar donde estuvimos al final de la temporada pasada, y estamos progresando. Aún no es suficiente, porque no estamos logrando buenos resultados, pero mañana es una nueva prueba, y una nueva prueba en Europa”, subrayó.
El técnico reivindicó el camino recorrido. “Estar aquí en Champions League es algo fantástico, y cómo lo logramos nos permite seguir sintiéndonos orgullosos de lo que hicimos, terminando cuartos en la liga y ganando en Europa. Pero es un nuevo capítulo, completamente diferente. Cuando empezamos el proyecto aquí, la visión que teníamos en nuestra expectativa más alta quizá ni siquiera era estar en Europa cuatro años seguidos, con dos en la Champions League”, recordó.
Mensaje claro: el contexto es de crecimiento, no de derrumbe. Pero los resultados empiezan a apremiar.
Viaje a Brujas con cuentas pendientes
El calendario no concede respiro. El viaje a Bélgica abre un capítulo con carga emocional para el Villa. Toca visitar de nuevo a un rival que ya les castigó en esta misma competición en 2024 con un 1-0 que dejó cicatriz. El recuerdo de aquella derrota planea sobre el vestuario.
Emery afrontará el duelo sin Goretzka y también sin Johan Manzambi, igualmente lesionado. Dos bajas que obligan a ajustar el plan en una zona del campo clave para resistir lejos de casa. Al menos, una buena noticia: Joao Gomes regresa tras cumplir sanción y ofrece una pieza más para recomponer el rompecabezas del mediocampo.
Al otro lado, el rival llega lanzado. El conjunto belga ha firmado un inicio de liga sobresaliente, con cuatro victorias en sus primeros cinco partidos. Llega con confianza, ritmo y la sensación de que puede golpear de nuevo a un Villa que todavía busca su mejor versión.
Sin Goretzka, con la Premier torciéndose y la Champions llamando a la puerta, el proyecto de Emery encara una de esas noches que marcan el tono de una temporada. ¿Será el tropiezo de Brujas un fantasma que regrese o el punto de inflexión que estaba pidiendo este vestuario?



