EFL Championship: análisis de las primeras jornadas
Cuatro jornadas no definen una temporada, pero sí empiezan a dibujar tendencias. Y en la EFL Championship ya asoman algunos patrones que pueden marcar el año.
Arriba del todo, tres nombres que se han tomado muy en serio el arranque: Swansea, QPR y Charlton, todos con 10 puntos. Para Charlton, cada unidad puede valer oro cuando llegue el tramo en el que la tabla se parte y la pelea por no bajar se vuelve asfixiante. Este colchón temprano puede ser su salvavidas más adelante.
Swansea y QPR, en cambio, transmiten algo más que oportunismo: juego, confianza y sensación de equipo armado. El problema es conocido en esta división: aquí se derrumban proyectos en cuestión de semanas. Mantener el nivel es la verdadera prueba.
West Ham empezó mal, con dudas en los tres primeros partidos. Pero el triunfo contundente ante Wolves cambió el tono. Ese resultado recordó por qué siguen siendo favoritos a los puestos de ascenso automático. Cuando engranan, se nota la diferencia de calidad.
En el otro extremo, el paisaje es mucho más sombrío. Preston suma cuatro derrotas en cuatro partidos, hundido en el fondo de la tabla y sin señales claras de reacción. Burnley tampoco ha ganado aún y se instala en la zona baja, mientras Stoke City también mira de reojo el abismo.
Así está la parte alta:
- Swansea – 10 puntos
- QPR – 10
- Charlton – 10
- Wolves – 7
- Boro – 7
- Bristol City – 7
- West Brom – 7
- Birmingham – 6
Y la zona roja:
- Stoke City – 3 puntos
- Burnley – 2
- Preston NE – 0
La Championship nunca perdona los malos inicios. Queda un mundo, sí. Pero algunos ya corren a contracorriente.
Sin competiciones europeas, el calendario de Tottenham Hotspur se aligera. Menos viajes, menos rotaciones forzadas, menos excusas. Un escenario perfecto para que Roberto De Zerbi intente consolidar ideas con una plantilla que, salvo el desenlace del caso Richarlison, ya está prácticamente definida.
El mes ofrece solo cuatro partidos oficiales para el equipo masculino, pero el margen de error es mínimo. Liga y copa, puntos y sensaciones en juego:
- Forest (5 de septiembre)
- Everton (12 de septiembre)
- Liverpool, en Anfield, por la EFL Cup (15 de septiembre)
- Villa (19 de septiembre)
El choque copero en Anfield será la prueba de carácter. Pero el verdadero examen, el que puede marcar la narrativa del curso, está en la Premier: septiembre es el momento para sumar antes de que llegue un octubre mucho más áspero. El equipo ya mostró destellos interesantes ante Newcastle, aunque se fue de vacío. Eso no puede repetirse demasiado tiempo sin consecuencias en la clasificación.
El proyecto de De Zerbi necesita puntos que respalden el discurso.
Mientras tanto, el equipo femenino de Tottenham inicia también su camino. Lo hace con una plantilla muy distinta, marcada por salidas de peso como las de Beth England y Molly Bartrip. Cambia el vestuario, cambian las jerarquías. Toca descubrir qué puede ofrecer este nuevo grupo.
El calendario de septiembre no da tregua:
- West Ham (6 de septiembre)
- Visita a Liverpool (13 de septiembre)
- Visita a Palace (20 de septiembre)
- West Ham de nuevo, ahora en la League Cup (23 de septiembre)
- Villa (27 de septiembre)
- Visita a Brighton en la League Cup (30 de septiembre)
Duelos repetidos, rivales directos, poco tiempo para ajustar. Un mes que puede definir el tono emocional de la temporada.
El verano dejó un mensaje cristalino desde los despachos de Tottenham: el club ha decidido respaldar a su entrenador sin medias tintas. Más de 300 millones de libras invertidos para renovar una plantilla que coqueteó con el desastre la temporada pasada. El riesgo es evidente, la apuesta también.
Se marcharon nombres importantes como Cristian Romero y Guglielmo Vicario, pero el club respondió con golpes de efecto. Mateus Fernandes llegó como fichaje de peso, una declaración de intenciones. Marcos Senesi y Andy Robertson, incorporados como agentes libres, representan ese tipo de operaciones inteligentes que cambian el fondo de armario sin desangrar el presupuesto.
El club también decidió pagar caro por Savio, llamado a elevar el nivel de las bandas con calidad y desequilibrio. Omar Marmoush despierta cierto optimismo, un perfil que puede crecer bajo un técnico como De Zerbi.
La incógnita más grande se llama Mykhailo Mudryk. Su llegada encaja poco en el papel, al menos a primera vista. La pregunta es directa: ¿puede De Zerbi desbloquear al jugador que todavía no ha terminado de aparecer? Y, si lo consigue, ¿qué impacto tendrá eso para el futuro a largo plazo del club?
Sandro Tonali completa el paquete de grandes incorporaciones. Sobre el papel, el balance del mercado es potente, casi exuberante. La responsabilidad ahora pasa del despacho al banquillo.
No todo fue perfecto. La salida de Will Lankshear deja la sensación de oportunidad perdida. Parecía haber margen para formarlo a través de cesiones, pero el club se protegió con una buena cláusula de venta futura. Aun así, el adiós sabe a ocasión que quizá se recordará más adelante.
La portería también genera dudas. Martin Dubravka no parece un competidor real para Antonin Kinsky, y la confianza en este último no es total. La sensación es clara: el club dejó pasar una opción para mejorar una posición clave.
Con todo ese contexto, la nota final de Fitzie para el mercado de Tottenham es un sólido B+. Alta inversión, ideas claras, algunos matices discutibles. Ahora solo falta la parte más difícil: que todo esto funcione cuando ruede el balón.
Porque el mensaje ya está enviado. El siguiente movimiento le toca a De Zerbi.




