La duda de Matthew Garbett sacude la víspera de Nueva Zelanda
A menos de 24 horas del debut mundialista ante Irán, los All Whites han recibido el tipo de noticia que ningún seleccionador quiere escuchar en la víspera: Matthew Garbett es duda.
El centrocampista de 24 años sufrió una lesión en el isquiotibial durante el entrenamiento de ayer y este lunes seguía bajo evaluación del cuerpo médico. El plan era que el jugador del Peterborough United fuera titular en el estreno de Nueva Zelanda en el imponente SoFi Stadium de Los Ángeles. Ahora, su presencia pende de un hilo.
Darren Bazeley, seleccionador de los All Whites, no pudo despejar la incógnita.
"Volveremos hoy y sabremos más sobre lo que esto significa para nosotros y para él", explicó a 1News.
"Tenemos un gran departamento médico que se asegurará de que, una vez se tomen decisiones, sabremos exactamente qué es".
Un once pendiente de una pierna
La situación de Garbett condiciona el último rompecabezas de Bazeley, aunque el técnico confirmó que el resto de la plantilla está en perfectas condiciones y disponible para el partido. La alineación inicial se hará oficial 90 minutos antes del inicio.
El equipo ha afinado sus últimos detalles en las instalaciones de entrenamiento de la University of San Diego antes de viajar a Los Ángeles para medirse a una selección iraní situada en el puesto 20 del ranking mundial, frente al 85 de Nueva Zelanda. La brecha en la clasificación es grande. El escenario, todavía mayor.
Preguntado por si su equipo está listo para el estreno en la Copa del Mundo, Bazeley no dudó.
"Creo que solo queremos que llegue ya. Hemos esperado mucho tiempo, se ha ido acercando más y más, y ahora estamos aquí", señaló.
"Este es el tipo de partidos con los que todo jugador sueña. Hay presión, seguro, pero es algo que debemos abrazar. Solo tenemos que salir y rendir".
El último de la fila que no se esconde
Nueva Zelanda aterriza en el torneo como la selección con peor ranking de todas las participantes. Un detalle que podría pesar. En este grupo, lo utilizan como combustible.
"No tenemos muchas oportunidades de jugar este tipo de torneos", recordó Bazeley.
"Por eso hacemos todo esto, para tener la oportunidad de jugar en el mayor escenario del mundo".
El mensaje es claro: nada de complejos. Ni siquiera ante un debut contra un rival top-20 mundial en un estadio de más de 70.000 asientos.
SoFi Stadium, un gigante que impone
El SoFi Stadium de Los Ángeles, con una capacidad total de 70.240 espectadores, se espera repleto para el partido de mañana. Un océano de ruido, luces y cámaras. Para muchos jugadores neozelandeses, será la mayor noche de sus carreras.
Ahí entra en escena el capitán, Chris Wood. El delantero sabe que uno de los grandes retos del grupo no estará solo en el césped, sino en la cabeza de los más jóvenes.
"Pero es un gran desafío tener eso", admitió Wood. "Estos chicos van a dar un paso al frente al mejor nivel del mundo. La Copa del Mundo es un gran escenario para jugar, y todos tenemos algo que demostrar".
El grupo ha trabajado cuatro años para llegar hasta aquí. Eliminatorias, concentraciones, viajes interminables. Todo para este momento.
"Hemos trabajado durante cuatro largos años para llegar aquí, y ahora estamos en el objetivo final", remató el capitán. "Es hora de rendir y ponerlo todo en su sitio".
Con Garbett en la camilla y el SoFi Stadium esperando, Nueva Zelanda encara a Irán este martes a la 1 pm (NZT). El rival es favorito. El escenario, intimidante. La pregunta es otra: ¿están listos los All Whites para transformar una duda muscular en una declaración mundialista?




