Drogheda United remonta en Tolka Park y hunde a Shelbourne
Drogheda United ha convertido Tolka Park en territorio de fe. Igual que en su última visita, volvió a remontar y se llevó los tres puntos con un 2-1 que deja a Shelbourne sumido en una temporada cada vez más gris.
El guion, para los locales, fue cruelmente familiar. Dan Kelly adelantó a los de John Russell, pero un golazo descomunal de Warren Davis y un cabezazo ganador del central Leo Burney voltearon el partido y reforzaron la lucha de Drogheda por escapar del play-off de descenso.
Gol tempranero, lesión temprana
La noche empezó torcida para Shelbourne pese al 1-0. A los 10 minutos, Sean Boyd, uno de los tres cambios respecto a la derrota ante Derry City, tuvo que abandonar el campo tras una dura caída en un choque con el defensor Andy Quinn. Un golpe anímico y táctico.
Antes de eso, Kelly ya había avisado: cazó la primera ocasión del equipo local con un disparo potente que se marchó por encima del larguero de Luke Dennison. Shelbourne parecía dispuesto a morder.
Kevin Doherty, en cambio, apostó por la continuidad. Pese a recuperar a Mark Doyle y Shane Farrell tras sanción, mantuvo el mismo once que había ganado 2-0 a Sligo Rovers tres días antes. Y Drogheda salió sin complejos.
De hecho, creyó adelantarse en el minuto 17. Brandon Kavanagh puso una falta lateral desde la izquierda, Conor Keeley se elevó y cabeceó a la red… pero el asistente levantó el banderín por fuera de juego del capitán. Aviso serio.
Kelly golpea, Davis responde con arte
El castigo para Drogheda llegó cinco minutos más tarde. Shelbourne no perdonó cuando encontró espacio a la espalda. El recién ingresado Rodrigo Freitas, obligado a entrar por la lesión de Boyd, lanzó un pase diagonal perfecto que rompió la defensa visitante. Conor Kane se equivocó al tirar el fuera de juego y dejó habilitado a Kelly.
El extremo no dudó: se plantó solo ante Dennison y lo superó con una vaselina limpia, elegante, para firmar su sexto gol liguero del curso. 1-0 y Tolka Park despertaba.
Con el impulso del tanto, Shelbourne quiso rematar. A los seis minutos, Dennison salvó a Drogheda con una buena intervención ante Sean Moore, que había recortado hacia dentro desde la derecha antes de armar el disparo. El portero mantuvo vivo a su equipo.
Drogheda respondió con un latigazo de Ethan O’Brien que obligó a Ed Beach a intervenir por primera vez. El partido se abrió. Los visitantes reclamaron penalti en una acción en la que Keeley pareció ser agarrado por Odhran Casey dentro del área. Nada.
La resistencia local, sin embargo, se quebró ante un destello individual. Minuto 39. Warren Davis se inventó el empate. El pequeño delantero encaró, resistió cuatro entradas, se deshizo de la última con un caño a Jack Henry-Francis y, ya con el espacio justo, colocó la pelota en la escuadra con una rosca preciosa. Quinto gol de la temporada. Obra de arte y 1-1 justo antes del descanso.
Burney decide a balón parado
Shelbourne salió del vestuario con intención. Moore volvió a aparecer por la derecha y probó suerte, esta vez sin puntería. Era una advertencia de que los locales no pensaban rendirse.
Pero Drogheda empezó a ganar duelos. Thomas Oluwa se hizo notar al entrar con potencia en el área, imponiendo físico, hasta que su disparo fue bloqueado por Kameron Ledwidge. La zaga local resistía… por poco.
El desequilibrio llegó en el minuto 57. Davis, hiperactivo, forzó una falta tras ser derribado por Milan Mbeng. El balón parado se convirtió en sentencia. Kavanagh ejecutó el libre directo con una precisión quirúrgica y Leo Burney se soltó de la marca de Ledwidge para cabecear a gol desde muy cerca. 1-2. Otra vez Tolka Park asistía a una remontada de Drogheda.
Shelbourne, herido, se lanzó a por el empate. Lo intentó por fuera, por dentro, colgando balones y buscando segundas jugadas. En los minutos finales llegó su gran reclamación: un disparo de Kelly golpeó en Keeley dentro del área y los locales pidieron mano y penalti. El árbitro dejó seguir. Sin recompensa.
Drogheda supo sufrir en los últimos instantes y amarró una victoria enorme, la segunda en cuatro días tras el triunfo frente al colista Sligo Rovers. El premio es mayúsculo: el equipo de Doherty iguala en puntos al octavo, Waterford, y aprieta la zona baja.
Shelbourne, en cambio, se queda solo dos puntos por encima y con una estadística que empieza a pesar: John Russell sigue sin conocer la victoria doméstica desde su llegada en julio. Siete partidos y la misma pregunta sobrevuela Tolka Park: cuánto tiempo puede aguantar un equipo que se adelanta… y no sabe cerrar los partidos.
Alineaciones
Shelbourne: Ed Beach; Milan Mbeng, Odhran Casey, Kameron Ledwidge, James Norris; Sean Moore (Will Jarvis, 69), Jack Henry-Francis, Kerr McInroy, Dan Kelly; Evan Caffrey (Ali Coote, 61); Sean Boyd (Rodrigo Freitas, 10; Mipo Odubeko, 61).
Drogheda United: Luke Dennison; Andy Quinn, Conor Keeley, Leo Burney; Edwin Agbaje, Alfie Bates (Ryan Brennan, 89), Ethan O’Brien, Conor Kane; Brandon Kavanagh (Shane Farrell, 67); Thomas Oluwa (Mark Doyle, 67), Warren Davis (Ryan Markey, 79).



