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Dom Ballard y su golazo candidato al Premio Puskás

Dom Ballard firma una obra de arte de tacón y enciende el debate por el Premio Puskás

Dom Ballard necesitó solo un instante, un gesto, para que toda la conversación sobre el Bristol City–Birmingham cambiara de tema. El marcador acabaría en 2-2, pero el resultado quedó en segundo plano en cuanto el joven delantero conectó un tacón imposible que ya muchos señalan como candidato al Premio Puskás.

Minuto 85. Centro de Rio Cardines desde la banda, balón tenso al corazón del área. Ballard, de espaldas a portería, sin tiempo para controlar ni girarse, elige la opción más difícil: extiende la pierna y golpea con el talón. La volea sale limpia, envenenada, y se cuela en la escuadra. Golazo. Ventaja para Bristol City. Estallido en la grada.

“El ambiente de los aficionados fue increíble y corrí directo hacia ellos cuando marqué, fue una sensación increíble”, contó después el delantero, aún con la adrenalina en la voz. “No voy a marcar muchos mejores que ese”.

La red no tardó en reaccionar. El término “Puskás Award” empezó a escalar posiciones hasta convertirse en tendencia en X. Usuarios de todo el mundo compartían una y otra vez la repetición del tanto, algunos convencidos de que la carrera por el mejor gol de la temporada ya tiene dueño en pleno arranque de curso.

Sobre el césped, sin embargo, la noche no terminó como soñaba Ballard. Pese al mazazo que supuso su golazo, Birmingham se rehizó y encontró el empate desde el punto de penalti en los últimos minutos, congelando la fiesta local y dejando el duelo en tablas.

El delantero no escondió la mezcla de orgullo y frustración.

“Estamos decepcionados con el resultado al final porque pensé que fuimos el mejor equipo”, admitió. “Pero todos cumplieron su papel hoy y, cuando llegas a un club nuevo, quieres empezar fuerte, así que marcar hoy contra un buen Birmingham City es genial”.

El tanto ya circula por todas las pantallas y alimenta debates: ¿es demasiado pronto para hablar del mejor gol del año? Puede ser. Pero hay noches en las que un solo toque de balón basta para poner a un jugador en el mapa. Y Ballard, con un tacón hacia la escuadra, acaba de escribir su nombre en la lista de goles que nadie olvidará esta temporada.