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Djed Spence se aleja de Tottenham hacia Inter Milan

Djed Spence se aleja de Tottenham. Y lo hace rápido.

Inter Milan ha entrado en escena y, según entiende Standard Sport, el club italiano prepara una oferta en torno a los 25,6 millones de libras por el lateral inglés, una cifra que en el norte de Londres empiezan a ver con buenos ojos. Spence, por su parte, está dispuesto a escuchar y a explorar un nuevo reto lejos de Spurs.

Su momento no es casual. Tras un Mundial brillante con Inglaterra, la cotización de Spence está en el punto más alto desde que llegó a la élite. Él lo sabe y quiere convertir ese impulso en algo tangible: minutos, protagonismo, jerarquía. No solo elogios.

Ahí aparece el choque con la realidad en Tottenham. Roberto De Zerbi valora al jugador, aprecia su perfil y su actitud, pero no puede prometerle el papel que Spence exige a sus 26 años. El técnico ha sido claro internamente: no le cerrará la puerta si decide marcharse.

La situación deportiva tampoco ayuda al inglés. En el carril derecho, Pedro Porro, campeón del mundo y renovado en junio con un contrato de larga duración, se ha asentado como dueño del puesto. Spence puede actuar también en la izquierda, pero su prioridad es el lateral derecho. Y está convencido de que su nivel en el Mundial le da derecho a competir por ese rol de forma continuada, no a vivir de apariciones esporádicas.

De Zerbi comparte esa ambición, pero entiende la lógica del jugador: este es el tramo en el que se define una carrera. El técnico aprecia su talento, aunque asume que Spence quiere llegar al pico de su trayectoria siendo titular, no alternativa.

En un escenario ideal, Tottenham no se plantearía vender. Hace apenas cuatro semanas, Spence recibía elogios por su actuación en la semifinal del Mundial ante Argentina con Inglaterra. Era uno de los nombres propios de la selección. Sin embargo, el contexto del club ha cambiado. Spurs necesita hacer caja, optimizar ventas y ajustar una plantilla que, en otros veranos, se devaluó en las salidas.

Ahí encaja Inter Milan. El conjunto italiano ve en Spence el reemplazo directo de Denzel Dumfries, traspasado a Real Madrid, y se mueve con decisión. Para Tottenham, el encaje también es cómodo: evita reforzar a un rival directo de la Premier League, después de haber recibido un interés tímido de Liverpool, y coloca a un jugador que nunca terminó de consolidarse en el nivel más alto con la camiseta de Spurs.

La cifra, eso sí, deja matices. Los 25,6 millones de libras parecen pocos si se mide el valor de Spence por su impacto reciente con Inglaterra. Pero el mercado no ha explotado a su alrededor. Sin una puja masiva ni una cola de pretendientes, en el club asumen que no pueden exigir mucho más por un futbolista que ha ofrecido chispazos, no regularidad, desde que aterrizó en el Tottenham Hotspur Stadium.

Queda la incógnita de qué hará Spurs después. No está claro si el club acudirá al mercado para fichar un sustituto directo, aunque De Zerbi ya ha dejado caer que el capítulo de entradas no está cerrado. La planificación sigue en marcha y la banda derecha podría reconfigurarse si finalmente se consuma la operación con Inter.

Lo que sí parece firme es el cambio de mentalidad en los despachos. La posible venta de Spence se alinea con una nueva política: aceptar que en años anteriores Tottenham no supo obtener el valor real de sus activos y que ahora cada salida debe leerse como una oportunidad estratégica.

Spence, Inter Milan y Spurs se acercan al punto de encuentro. La pregunta es si este será solo un traspaso más o el movimiento que termine de redefinir la manera en que Tottenham gestiona el talento en sus mejores años.