Djed Spence se acerca al Inter de Milan
Djed Spence se aleja del norte de Londres y se acerca a Italia. El lateral de Tottenham, que en su día fue comparado con Joe Gomez hasta el punto de que algunos técnicos de su entorno le ven “mejor jugador” que el defensa de Liverpool, apunta con fuerza al Inter de Milan.
“Ahora sí que sería un jugador de interés. Si fuera para Liverpool, yo querría mucho dinero por él. Mucho dinero. Se llevaron al chico Gomez, que es del sur de Londres, pero Spence es mejor jugador que él”.
Inter acelera por Spence
En el presente mercado, Arsenal apenas ha mirado al mercado de laterales y no ha mostrado intención real de reforzarse en las bandas defensivas. Eso deja a Spence prácticamente fuera de la ecuación ‘gunner’ y con un destino claro: el Giuseppe Meazza.
En los últimos días se ha desvelado que el jugador quiere vestir de neroazzurro. Inter ya ha abierto conversaciones club a club con Tottenham para intentar desbloquear la operación y acercar posturas en una negociación que llevaba semanas encallada por la diferencia de valoraciones.
Al inicio del verano, las cifras estaban muy alejadas. Tottenham marcaba una línea alta para dejar salir al inglés, mientras que Inter se mantenía firme en no llegar a esas cantidades. Ahora el escenario ha cambiado: según ‘Gazzetta dello Sport’, el club italiano está cerca de cerrar un acuerdo por unos 30 millones de euros (25 millones de libras) más bonus.
La cifra se sitúa por debajo de lo que se venía filtrando como precio deseado por Tottenham, pero el deseo explícito de Spence de jugar en Inter estaría empujando a los ‘Spurs’ a flexibilizar su postura. El club londinense parece dispuesto a rebajar sus exigencias para no retener a un futbolista que ve su futuro lejos de la Premier League.
Arsenal, solo en el plano teórico
Que Arsenal irrumpa a estas alturas sería un auténtico bombazo. Hoy por hoy, todo lo que no sea ver a Spence en el Inter se percibe como un escenario remoto. Solo un giro radical en las condiciones de mercado abriría la puerta a otros pretendientes, y aun así resultaría difícil imaginar que el movimiento fuera cruzando el norte de Londres.
El camino de Spence, salvo sorpresa mayúscula, apunta ya hacia Milán. Y la cuestión, más que el destino, es cuánto tardará en hacerse oficial.




