Djed Spence entrena con el Inter tras su llegada
Djed Spence ya ha dado el primer paso que todos en el Inter esperaban: por fin se ha entrenado sobre el césped casi un mes después de su llegada desde Tottenham Hotspur. Las cámaras oficiales del club le captaron el jueves en su primera sesión al aire libre con sus nuevos compañeros. Un detalle que parece menor, pero que marca el inicio real de su etapa como jugador nerazzurro.
Hasta ahora, el lateral inglés solo había trabajado en el interior, lejos del foco. Su traspaso, valorado en 35 millones de euros este verano, llegó acompañado de calma y prudencia por parte del club. Nada de prisas. Nada de atajos.
Spence, de 26 años, aterrizó en Milán tras un verano intenso: formó parte de la selección de Inglaterra que alcanzó las semifinales del Mundial, y el Inter le concedió unas vacaciones prolongadas para que descansara. Según informa La Gazzetta dello Sport, el defensor regresó además con un pequeño problema físico que le impidió completar la parte final de la pretemporada. Esa molestia explica por qué aún no ha sumado un solo minuto con la camiseta nerazzurra.
Mientras tanto, las comparaciones son inevitables. Otro integrante de la selección inglesa en ese Mundial, John Stones, ya ha disputado tres partidos desde su llegada a San Siro en este mismo mercado estival. Spence, en cambio, ha tenido que ver los encuentros desde fuera, incluido el duelo de Serie A ante AC Monza el pasado 22 de agosto en el Stadio Giuseppe Meazza, donde solo pudo vivir el ambiente como espectador de lujo en el banquillo.
Oportunidad Teórica
El calendario le ofrece ahora una primera oportunidad teórica: el Inter recibe a Udinese el lunes por la noche en Serie A. Quedan tres días. Suficientes para alimentar la ilusión de los aficionados… pero no tanto para cambiar la hoja de ruta del club.
Según SportMediaset, en el Inter no quieren acelerar los plazos. El cuerpo técnico y la dirección deportiva consideran que no hay necesidad de forzar su regreso competitivo después del parón veraniego, el desgaste del Mundial y ese contratiempo físico que le dejó sin pretemporada completa. La idea es integrarlo paso a paso, sin convertir la expectación en presión.
La fecha que se maneja internamente es otra. El medio italiano apunta a que el choque en casa ante Parma, el 10 de octubre, justo después del parón internacional, es el día subrayado en rojo para su posible debut. Un escenario más controlado, con varias semanas de trabajo sobre el césped a sus espaldas y un Spence mucho más cercano a su mejor condición.
Hasta entonces, el inglés seguirá sumando entrenamientos, afinando ritmo y automatismos, esperando su primera noche en San Siro como protagonista. El Inter, mientras tanto, se permite el lujo de esperar. La pregunta es sencilla: cuando por fin cruce la línea de banda, ¿habrá merecido la paciencia la espera?



