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Diego Forlán comienza como seleccionador interino de Uruguay

Diego Forlán ya está al mando. El histórico goleador comenzó oficialmente su etapa como seleccionador interino de Uruguay, con una primera prueba exigente: una gira de tres amistosos por Asia. Sin embargo, su debut llega con una baja que pesa mucho en la balanza: Federico Valverde no viajará.

El mediocampista de Real Madrid quedó fuera de la convocatoria tras sufrir una fuerte lesión de tobillo en el derbi ante Atlético de Madrid. El diagnóstico fue claro y el riesgo, demasiado alto para improvisar.

Forlán explicó que el cuerpo médico siguió la evolución del tobillo hasta el último momento. Se evaluó todo: dolor, movilidad, tiempos de recuperación. La conclusión fue contundente. El vuelo largo podía agravar la inflamación y comprometer la rehabilitación. No había margen para la duda.

“El doctor habló con Fede y obviamente siente molestias”, detalló el técnico. La decisión terminó siendo proteger al jugador, incluso a costa de perder a su figura en el mediocampo para el inicio de este nuevo ciclo. Valverde se queda en España para enfocarse de lleno en la recuperación.

Ante el hueco que deja el capitán del mediocampo, Forlán movió rápido. Emiliano Martínez, volante de Palmeiras, fue convocado como reemplazante directo para ocupar esa zona central. Una apuesta que combina necesidad y oportunidad.

Una lista con mezcla fuerte: caras nuevas y viejos líderes

La gira asiática no será solo un banco de pruebas de resultados. Forlán quiere miradas nuevas, piernas frescas y, al mismo tiempo, respaldo de jerarquía. De ahí nace una lista que mezcla generaciones y momentos de carrera.

Entre las novedades más llamativas aparecen tres futbolistas sin estrenar la camiseta de la selección mayor: Thiago Cardozo, Juan Rodríguez y Facundo Bernal. Para ellos, este viaje representa mucho más que un simple amistoso; es la puerta de entrada a un ciclo que pretende dejar atrás el sabor amargo del Mundial 2026.

Junto a ellos regresan nombres pesados del vestuario: Nahitan Nández, Lucas Torreira y el defensor de Barcelona, Ronald Araújo. Presencia, experiencia y liderazgo para sostener a los debutantes y ordenar el equipo en los tramos calientes de los partidos.

Forlán, de 47 años, tiene claro su objetivo inmediato: evaluar el rendimiento colectivo y ajustar la disciplina táctica. Quiere un equipo corto, intenso, reconocible. La gira servirá como laboratorio, pero con la exigencia de competir al máximo.

Una gira que puede cambiar un futuro

El recorrido arranca el jueves 24 de septiembre ante Japón, en el Q&A Stadium Miyagi de Rifu. Un escenario ideal para medir respuestas anímicas y futbolísticas en el estreno del nuevo ciclo.

Cuatro días después, el equipo viajará a Seúl para enfrentar a Corea del Sur, en un duelo que suele exigir al máximo en lo físico y en lo táctico. El cierre será el 6 de octubre, en Kolkata, frente a India, para bajar el telón de una ventana internacional que puede pesar más de lo que indica el calendario.

No son partidos oficiales. No hay puntos en juego. Pero sí hay algo mayor en disputa: el futuro de Forlán al frente de la selección y la construcción de una base sólida para lo que viene.

Uruguay mira ya de reojo la Copa América 2028 y el Mundial 2030. Cada entrenamiento, cada minuto en Asia, suma en esa dirección. Resultados positivos en esta gira podrían fortalecer la posición del entrenador interino y transformarlo en una opción firme para liderar el proyecto a largo plazo.

El nuevo ciclo empieza lejos de casa, en Japón. Forlán sabe que, para quedarse, necesita algo más que buenas sensaciones: necesita ganar.