De Zerbi enfrenta a Liverpool con numerosas bajas
Roberto De Zerbi no se guarda nada… porque casi no le queda nada que guardarse. El técnico de Tottenham Hotspur confirmó que Sandro Tonali no estará disponible para el cruce de tercera ronda de Carabao Cup ante Liverpool en Anfield. El centrocampista de 26 años sufrió un golpe y se suma a una lista de ausencias que condiciona por completo el plan de los londinenses.
En su comparecencia en Hotspur Way, el italiano fue directo. Primero, el parte médico: sin Dejan Kulusevski, sin Pedro Porro… y, por fin, una buena noticia. Vuelve Destiny Udogie, una pieza que el equipo llevaba semanas esperando. De Zerbi lo resumió así, citado por football.london: «Kulusevski no disponible, Pedro todavía no disponible, Udogie sí. No Sandro Tonali, sintió un golpe».
No es el único problema. Mykhailo Mudryk, Xavi Simons y Wilson Odobert tampoco estarán en Anfield. Un ataque recortado, un margen mínimo para rotar y un calendario que no perdona.
El caso Richarlison, enquistado
Y en medio de todo, el nombre que no se va: Richarlison. El brasileño dejó clara su intención de marcharse en el último mercado de fichajes y su situación sigue congelada. De Zerbi confirmó que tampoco tendrá minutos en la Carabao Cup, pese a que, técnicamente, podría jugar al no estar inscrito para la Premier League.
El entrenador lo zanjó con frialdad: «Richarlison, ya sabéis todo, así que no cambia nada con la Carabao Cup o la Premier League».
El técnico insistió en que el conflicto no pasa por él: «Lo dije en la última rueda de prensa. Sé lo que ha pasado en los últimos 45 días. No está bien si lo explico. No es mi comportamiento, es la relación. El problema es entre el jugador y el club. Yo me quedo dentro del club. Es entrenador y club juntos».
De Zerbi también dejó claro que lo intentó: «Al inicio de esta temporada hablé con él muchas veces para convencerle de que se quedara, y él no quiso. No puedo ir cada día a rezar para que se quede». Un mensaje nítido. La puerta no se cierra del todo, pero ya nadie la está sujetando.
Solanke, Marmoush y Savio, ante una oportunidad
Con Richarlison fuera del mapa y la enfermería llena, De Zerbi repasó lo que le queda arriba. Y apuntó a nombres concretos. «[Dominic] Solanke es un buen jugador. Necesita mejorar su condición física y mantenerse positivo porque puede marcar muchos goles con nosotros», explicó. El inglés aparece como referencia obligada en un partido grande, aunque todavía no esté al cien por cien.
También mencionó a [Omar] Marmoush y Savio, futbolistas que, según el propio técnico, «no fueron protagonistas» en sus anteriores etapas, pero que ahora se encuentran en un contexto distinto. Anfield puede ser el escenario en el que alguno de ellos deje de ser secundario.
Iraola y el peaje del calendario en Liverpool
En el otro banquillo, Andoni Iraola mira el calendario y ve una trampa. Liverpool llega a su tercer partido en siete días y el técnico español no esconde su malestar con la secuencia de encuentros. Habló de «el peor escenario en términos de calendario» y de falta de fortuna con las fechas, citado por el Liverpool Echo.
Iraola explicó que, tras este choque, tendrá algo más de margen antes de medirse a Bournemouth, y subrayó la diferencia de descanso entre duelos como los de Ipswich, Atletico y Fulham. Un contraste que, para él, pesa.
La preocupación no es teórica. «No puedes poner a los mismos jugadores en cada partido. El problema es que llegará un momento en el que estarán realmente cansados y habrá más riesgo de lesión», advirtió. Hay futbolistas que aguantan jugar cada tres días sin que su rendimiento caiga, pero no todos pertenecen a ese grupo.
El técnico de Liverpool lo tiene claro: está en fase de aprendizaje con su plantilla. «Estamos en una situación en la que tengo que aprender quién está listo para jugar y quién está listo para descansar, para que su nivel de rendimiento no baje», admitió. Con algunos ya tenía una idea; para otros, esta carga de partidos es completamente nueva.
Entre lesiones, casos abiertos y piernas al límite, el cruce en Anfield llega cargado de incógnitas. La Carabao Cup no perdona errores. Y, con tanto condicionante, la pregunta ya no es quién quiere pasar, sino quién aguanta el golpe.




