Darwin Núñez y su futuro incierto: Al Diriyah desplaza a Trabzonspor
Durante varios días, todo apuntaba a una imagen potente: Darwin Núñez aterrizando en Trabzon para reencontrarse con Mohamed Salah, esta vez como compañeros en Trabzonspor. El plan estaba trazado, el viaje a Turquía programado y el uruguayo preparado para salir cedido. Pero el guion cambió a última hora.
En el cierre de la concentración de Al Hilal en Austria, el periodista Sacha Tovalieri informó que Núñez se quedó fuera de la convocatoria. No fue un simple detalle logístico: el delantero debía viajar al día siguiente a Turquía para cerrar su cesión con Trabzonspor. Ese movimiento, sin embargo, se ha visto alterado por la irrupción de otro actor.
Al Diriyah, también de la Saudi Pro League, irrumpió en la operación y, según las informaciones, habría “secuestrado” el acuerdo al abrir conversaciones con Al Hilal y presentar su propia propuesta de cesión. El resultado es claro: el club saudí se perfila ahora como el próximo destino de Núñez, desplazando a Trabzonspor de la primera línea.
Un año atrás, Núñez dejó Liverpool por unos 62 millones de dólares (46 millones de libras), tres años después de su llegada desde Benfica en una operación de gran peso económico. Su salida abrió una nueva etapa en Anfield y, a la vez, le colocó en el escaparate del fútbol saudí, donde su futuro inmediato vuelve a moverse a toda velocidad.
Mientras tanto, en Turquía, Mohamed Salah ya vive su propia revolución. Anunciado como nuevo jugador de Trabzonspor, el egipcio recibió un recibimiento apoteósico y se convirtió en el futbolista mejor pagado del país. El debut no tardó: el pasado fin de semana saltó al campo en la segunda parte del empate 1-1 ante Kasimpasa. Comparte vestuario con nombres conocidos en la Premier League, como el delantero Paul Onuachu, ex Southampton, y el guardameta Andre Onana, con pasado reciente en Manchester United.
Liverpool, por su parte, ya había movido ficha para cubrir el hueco de Núñez el verano pasado con las llegadas de Alexander Isak y Hugo Ekitike. Dos apuestas fuertes, aunque todavía lejos de mostrar todo su potencial en Anfield. La presión recae ahora, sobre todo, en Isak.
El sueco, fichado por unos 169 millones de dólares (125 millones de libras), afronta una temporada clave. Ekitike podría perderse todavía varios meses por lesión, lo que deja a Isak como única referencia clara en punta.
El analista de fútbol europeo Julian Laurens lo resumió esta semana: hasta que Ekitike vuelva de una lesión larga, cuyo regreso aún no tiene fecha definida, el equipo probablemente necesite un recambio para Isak, especialmente si Cody Gakpo sale del club. La ecuación es sencilla: sin Gakpo, el “nueve” puro sería solo Isak.
Las alternativas internas existen, pero son parches: Laurens mencionó la posibilidad de utilizar a Federico Chiesa, o incluso a Dominik Szoboszlai o Curtis Jones como falso nueve. Opciones creativas, sí, pero que no resuelven del todo la falta de un delantero centro de oficio mientras Ekitike sigue fuera.
De ahí que en Liverpool no se descarte otra operación en formato cesión, similar a la que se hizo con Ronald Araujo para reforzar la defensa. Un movimiento puntual, específico, para tapar un agujero evidente en la plantilla.
Y no es el único frente abierto. Ese mismo análisis apunta a un centro del campo que necesita retoques profundos para adaptarse a la idea de juego de Andoni Iraola, muy distinta a la de Arne Slot. El estilo que pretende implantar el técnico español exige un mediocampo más agresivo, más intenso, y ahora mismo la sensación es que la sala de máquinas de Liverpool aún no encaja del todo con ese plan.
Mientras Núñez prepara otra mudanza y Salah enciende Trabzon con cada aparición, en Anfield el verano se vuelve decisivo: ¿encontrará el club el equilibrio entre reconstruir su ataque, remodelar su mediocampo y seguir compitiendo al máximo nivel sin margen de error?




