logo

Darwin Núñez: De fichaje récord a descarte libre en Al Hilal

Hace menos de un año, Darwin Núñez aterrizaba en la Saudi Pro League como uno de los grandes nombres del nuevo proyecto. Al Hilal pagó 53 millones de euros a Liverpool FC por el delantero uruguayo, una cifra potente, pero aún por debajo de los 85 millones que los ingleses habían invertido en él alrededor de cuatro años antes, entonces récord del club. Hoy, el escenario es radicalmente distinto: Núñez quedará libre para la próxima temporada.

De estrella estratégica a oportunidad de mercado en un suspiro. El fútbol saudí se mueve rápido. Más rápido, incluso, de lo que algunos jugadores son capaces de adaptarse.

Un hueco que se cerró de golpe

La decisión de Al Hilal no responde solo al rendimiento. Hay una norma que lo condiciona todo: la regla de extranjeros de la Saudi Pro League, que limita a diez futbolistas foráneos por plantilla, con ocho mayores de 20 años y dos menores de esa edad.

El punto de inflexión llegó en invierno. La llegada de Karim Benzema a Al Hilal obligó al club a reordenar su lista de extranjeros. Y el damnificado fue Núñez. El club le retiró la ficha de liga en la ventana de enero, dejándolo fuera de la competición doméstica.

El mensaje fue claro: había que hacer sitio para Benzema. Y alguien tenía que salir del tablero.

Números que no alcanzaron

Antes del corte, Núñez no había logrado asentarse como la referencia incuestionable que se esperaba. Sus cifras no son malas, pero tampoco imponen: 22 partidos, 9 goles y 5 asistencias. Productivo, sí. Determinante, no tanto.

La comparación con Benzema resulta demoledora. Desde su llegada a principios de febrero, el francés igualó el registro goleador de Núñez y sumó las mismas asistencias… en diez partidos menos. Menos tiempo, más impacto. En un contexto de plazas limitadas para extranjeros, la ecuación se resolvió sola.

Para Al Hilal, la conclusión fue pragmática: asumir la pérdida, liberar una ficha y mirar hacia adelante. Para Núñez, el golpe es mucho más profundo.

Un futuro abierto… y un Mundial a la vuelta de la esquina

La situación ha reactivado el radar de varios clubes europeos. Se habla incluso de un posible regreso a la Premier League, con Newcastle United y Chelsea FC atentos a la oportunidad que supone un delantero de este perfil disponible a coste cero. No hay ofertas cerradas, pero sí un interés real en seguir de cerca su caso.

El problema para el uruguayo es el calendario. Y no cualquier calendario: el del Mundial de este verano.

Núñez, con 26 años, no disputa un partido oficial de club desde el 16 de febrero. Demasiado tiempo parado para un futbolista que pelea por un sitio en la selección en año de gran torneo. Su último destello con Al Hilal llegó en la fase de grupos de la AFC Champions League, cuando aún era elegible: firmó un doblete en el último partido de la liguilla. Después, nada. Fue excluido de la convocatoria en el cruce de octavos, donde el equipo quedó eliminado en abril.

Ese vacío competitivo pesa. Y lo nota también la selección.

La selección, último salvavidas

En la ventana de amistosos de finales de marzo, ante Inglaterra y Argelia, Núñez tuvo minutos, pero solo como revulsivo de última hora en ambos encuentros. Entró desde el banquillo, sin continuidad, sin ritmo de club que respaldara su candidatura.

Aun así, esos minutos pueden ser oro. Le dan visibilidad, lo mantienen en la órbita del seleccionador y, sobre todo, deberían bastar para asegurarle un lugar en la lista final. No como figura indiscutible, sino como delantero que aún puede ofrecer algo distinto.

Entre un mercado incierto, una ficha retirada en Arabia y un Mundial que se acerca a toda velocidad, Núñez se mueve ahora en una delgada línea: la que separa a un fichaje fallido de un delantero que, libre y motivado, puede relanzar su carrera en el escenario adecuado.

La próxima decisión de club no solo marcará su futuro inmediato. Puede definir también qué papel tendrá con su selección en el torneo que todo jugador sueña con disputar.