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Dante regresa al Bayern como entrenador del sub-23

El Bayern mueve ficha en silencio, pero con intención. Dante, uno de los centrales más carismáticos de la era dorada reciente del club, se prepara para iniciar su carrera como entrenador al mando del equipo sub-23 del gigante bávaro. A su lado, como socio en la pizarra, aparecerá Benjamin Keyhanfar, técnico de formación meticulosa y recorrido discreto, pero muy respetado en los círculos de élite.

No es un experimento cualquiera. Es una apuesta con memoria y con método.

De Niza al campus de talento del Bayern

A sus 42 años, Dante sigue compitiendo en la Ligue 1 con OGC Nice. El defensa brasileño, que entre 2012 y 2015 disputó 133 partidos oficiales con el Bayern, regresa ahora al club que marcó su carrera. En Múnich levantó tres Bundesligas, tres DFB-Pokal y una Champions League. No hace falta añadir mucho más para entender el peso de su figura en Säbener Straße.

Ese pasado ganador ahora se traslada a los banquillos. Según los informes coincidentes de los medios, Dante asumirá el mando del equipo sub-23 del Bayern este verano, el paso inicial de su nueva vida como entrenador. No llega solo ni desprotegido. Llega con una estructura a su alrededor y con un perfil complementario a su lado.

Ahí entra en escena Keyhanfar.

Keyhanfar, el técnico que aprendió mirando a los mejores

Benjamin Keyhanfar jugó al fútbol hasta 2019, alcanzando la Oberliga, pero su verdadera vocación se activó antes de colgar las botas. Empezó a entrenar mientras aún competía, una doble vida que suele delatar a los obsesivos del detalle.

Su camino fue escalando con paciencia: primero SV Gonsenheim, después la categoría sub-19 de Mainz 05. Desde allí, en 2020, dio un salto importante hacia Austria para integrarse en el proyecto de Red Bull Salzburg, trabajando con el filial FC Liefering, una de las fábricas de talento más reconocidas de Europa.

Regresó más tarde a Mainz para trabajar bajo las órdenes de Bo Svensson, inmerso en un entorno de Bundesliga exigente y tácticamente rico. Pasó también varios meses en Union Berlin, otro laboratorio de ideas en la élite alemana. Y, como sello final de su formación, llegó incluso a seguir de cerca el trabajo de Jürgen Klopp, uno de los entrenadores más influyentes de su generación.

Desde finales de 2024 se encontraba sin equipo. Ahora, su siguiente paso apunta a Múnich, donde se unirá a Dante en la estructura de cantera del Bayern. Un perfil analítico, de base académica y recorrido silencioso, al lado de una figura carismática, con experiencia de vestuario grande y jerarquía natural. La combinación, sobre el papel, tiene lógica.

Cambio de guardia en el banquillo del sub-23

El nuevo tándem llega para ocupar el lugar de Holger Seitz. El técnico de 51 años ha sido una figura clave en la formación reciente del club. Dirigió al segundo equipo desde 2020, con una breve pausa, y ya antes había guiado al filial hacia el título de la Regionalliga en la temporada 2018/19.

Su ciclo en el banquillo termina, pero no su vínculo con el Bayern. Seitz asumirá un nuevo rol dentro del club, una decisión que encaja con la costumbre de la entidad de reciclar y recolocar a sus figuras de confianza en puestos estratégicos.

La sucesión no es casual. Dante aporta memoria competitiva de la época de los grandes títulos y un respeto inmediato en el vestuario. Keyhanfar ofrece metodología, experiencia en estructuras modernas de desarrollo y un bagaje adquirido observando a entrenadores de referencia. El Bayern no solo cambia de entrenador en el sub-23. Redibuja el modelo de liderazgo en una categoría clave para el futuro deportivo del club.

La pregunta, ahora, no es si Dante sabrá transmitir lo que fue en el césped. Es cuántos jugadores del próximo Bayern saldrán de un vestuario que verá cada día, muy de cerca, a alguien que ya sabe lo que significa ganar todo con esa camiseta.

Dante regresa al Bayern como entrenador del sub-23