Daniel Maldini: de héroe en Cerdeña a caso policial en Milán
De héroe en Cerdeña a protagonista de un caso policial en Milán. El fin de semana de Daniel Maldini condensó, en apenas unas horas, todo lo imprevisible del fútbol profesional y de la vida fuera del césped.
El mediapunta, cedido por Atalanta a Cagliari, venía de firmar una noche perfecta: gol decisivo en la victoria por 2-1 ante su club de origen, triunfo vital y foco mediático sobre él por motivos estrictamente deportivos. Poco después, la historia dio un giro brusco.
El accidente en la madrugada de Milán
En la madrugada del domingo, en Milán, el Porsche Carrera 4 de Maldini chocó contra otro vehículo. El impacto dejó seis heridos leves, entre ellos el propio jugador. Todos fueron atendidos y el futbolista fue trasladado a un hospital cercano para controles de precaución, de los que salió poco después, ya dado de alta.
La intervención policial fue inmediata. En el lugar del accidente, los agentes sometieron al centrocampista a un control de alcoholemia para comprobar si estaba en condiciones de conducir. La policía de la ciudad confirmó a BBC Sport que, tras el resultado del test, se activaron de inmediato las consecuencias legales.
Los agentes detallaron que a Maldini se le practicó la prueba en el mismo punto del siniestro y que su permiso de conducir fue confiscado tras un resultado positivo.
Casi el doble del límite permitido
Los datos de la escena no dejaron demasiado margen. Con 24 años, Maldini registró un nivel de alcohol en sangre claramente superior al límite legal en Italia, fijado en 0,5 gramos por litro.
El primer test arrojó una tasa de 0,91 g/l. El segundo, 0,89 g/l. En ambos casos, casi el doble de lo permitido para cualquier conductor en el país. Un golpe frontal a la imagen de un jugador que, sobre el césped, estaba empezando a consolidarse esta temporada.
Cagliari se cierra en torno a su jugador
Mientras la policía avanzaba en el procedimiento, Cagliari reaccionó con rapidez. El club, donde Maldini ha disputado seis partidos en todas las competiciones y ha marcado dos goles, decidió blindar a uno de sus hombres más determinantes en este arranque de curso.
La entidad sarda emitió un comunicado para frenar la creciente especulación mediática sobre el estado físico y la conducta del futbolista. En la nota, el club explicó que el jugador se había sometido a un “cribado toxicológico tras las recientes informaciones de los medios” y precisó que “todas las pruebas han resultado negativas”.
El mensaje fue claro: Cagliari quiere a Maldini centrado en el balón, no en los titulares de sucesos. El club añadió que el mediapunta se reincorporará con normalidad a los entrenamientos del lunes, con la vista ya puesta en los próximos compromisos.
Un apellido que pesa y una carrera en construcción
Todo lo que rodea a Daniel Maldini se amplifica por una razón evidente: su apellido. Hijo de Paolo y nieto de Cesare, carga con una herencia que muy pocos jugadores conocen. Los dos mayores Maldini son leyenda del juego y símbolos eternos de AC Milan.
Daniel ha empezado a escribir su propio capítulo. En 2024 se convirtió en la tercera generación de la familia en vestir la camiseta de la selección italiana, al debutar contra Israel en un partido de Nations League. Desde entonces suma seis internacionalidades con la Azzurra, la última en septiembre de 2025.
Ahora, el reto es otro. Reconducir el foco, dejar atrás una madrugada de titulares incómodos y volver a ser noticia por lo que hace entre líneas. Con un apellido tan pesado y una temporada aún larga por delante, la pregunta es inevitable: ¿qué versión de Maldini marcará el resto del año, la del gol decisivo o la de la noche en Milán?




