logo

Crystal Palace inicia la 2026/27 contra un Everton complicado

Crystal Palace arranca la nueva temporada de Premier League a contracorriente. Visita al Everton este sábado por la tarde, estreno oficial de Pierre Sage en el banquillo, y lo hace en un estadio que todavía no domina: el Hill Dickinson Stadium. Llega con brillo europeo reciente, pero con un historial liguero ante los Toffees que pesa como una losa.

El título de la Conference League ha cambiado la mirada sobre los Eagles. Ya no son solo un equipo incómodo; son un campeón continental que quiere dar un salto definitivo en la élite inglesa. El problema es el rival: Everton se le atraganta a Crystal Palace desde hace años. Y eso convierte el debut de Sage en un choque de alta tensión.

El reto de Sage: heredar, acelerar y ganar

Sage aterriza en el sur de Londres con una mochila cargada de expectativas. Toma el relevo de Oliver Glasner, arquitecto de la etapa más ilusionante reciente del club. El francés llega con credenciales sólidas: temporada sobresaliente con Lens, campeón de la Coupe de France y subcampeón de Ligue 1.

Ahora le toca otro tipo de examen. Su primera prueba en Premier llega contra un rival al que Palace casi no sabe cómo ganarle. El técnico, sin embargo, no se esconde: ha dejado claro que el equipo viajará a Merseyside con la ambición de ir a por los tres puntos, no a refugiarse.

La urgencia es evidente. Crystal Palace no gana en la jornada inaugural de Premier desde la temporada 2023/24. Y la historia reciente con los entrenadores tampoco ayuda: solo dos de los últimos 16 técnicos permanentes del club lograron debutar con victoria en liga. Pese a todo, hay motivos para creer.

La temporada pasada, los Eagles fueron uno de los mejores visitantes del campeonato: 24 de sus 45 puntos llegaron lejos de Selhurst Park. El equipo se siente cómodo fuera, sabe sufrir y golpear a campo abierto. Justo el tipo de perfil que puede incomodar a un Everton obligado a dar un paso al frente ante su gente.

Un Everton herido en casa y con racha peligrosa

El Hill Dickinson Stadium no fue el fortín que el club esperaba en su primer curso allí. Everton llegó a coquetear con plazas europeas durante buena parte de la campaña, pero se desplomó en el tramo final: siete jornadas sin ganar para cerrar el curso y adiós a cualquier sueño continental.

David Moyes, de vuelta como figura central del proyecto, encara el inicio con un dato incómodo: su equipo ha perdido el partido inaugural de liga en cada una de las últimas cuatro temporadas, sin marcar un solo gol en esos encuentros. Una tendencia que el escocés no puede permitirse prolongar.

Hay otro registro que amenaza al técnico: el Everton nunca ha encadenado ocho partidos de Premier sin ganar bajo el mando de Moyes. Llega a este inicio con siete sin victoria. El margen de error es mínimo.

Un historial que persigue a Palace

Los números entre ambos son demoledores para Crystal Palace. Solo ha ganado uno de sus últimos 23 enfrentamientos de Premier League ante el Everton, con 10 empates y 12 derrotas. La racha se extiende a todas las competiciones: los Toffees encadenan 11 partidos sin perder frente a los Eagles.

La última victoria de Palace a domicilio ante el Everton se remonta a la temporada 2014/15. Desde entonces, viajes amargos, puntos que se escapan y la sensación de que siempre falta algo para dar el golpe.

Sage, además, se encuentra con un problema muy concreto heredado del curso pasado: el balón parado. Crystal Palace encajó 20 goles a balón parado en la última Premier, el peor registro de la liga (empatado con otro equipo). Esos tantos supusieron el 39% de los goles encajados, el porcentaje más alto del campeonato. Demasiado castigo en jugadas que se pueden trabajar.

En un estadio donde la presión aérea y el juego directo forman parte del ADN local, no corregir ese defecto sería casi una invitación al desastre.

Dudas en la portería y un nuevo carrilero

El once de Sage llega marcado por los últimos contratiempos físicos. Dean Henderson es seria duda tras torcerse el tobillo en el último amistoso de pretemporada ante Freiburg. Si no llega a tiempo, el escenario se abre para el debut competitivo de Walter Benítez, definido en el entorno del club como un “ganador en serie” por su trayectoria.

En el carril derecho también puede haber novedad. Daniel Muñoz apenas ha disputado 18 minutos en toda la pretemporada después de su participación en el Mundial 2026, por lo que apunta a banquillo. Ese hueco abre la puerta a que el recién llegado Óscar Mingueza arranque como carrilero derecho en el 3-4-2-1 de Sage.

Arriba, las piezas también se recolocan. Jean-Philippe Mateta no juega desde el Mundial, así que todo indica que será Jørgen Strand Larsen quien lidere el ataque. A su alrededor, talento y gol.

Ismaïla Sarr, máximo goleador del equipo el curso pasado con 21 tantos, apunta a titular pese a los rumores sobre su futuro. Matheus França, una de las grandes notas positivas de la pretemporada con cuatro goles, ha impresionado al nuevo técnico, aunque lo más probable es que arranque como opción de impacto desde el banquillo.

Un estreno que pesa como algo más que tres puntos

Para Everton, es la oportunidad de romper una racha negra de arranques y de cortar una serie de siete partidos ligueros sin ganar. Para Crystal Palace, es el primer juicio real al proyecto Sage, un examen inmediato a su capacidad para corregir debilidades y cambiar inercias históricas.

El campeón de Conference League contra un gigante herido que se resiste a caer del todo. Un técnico debutante frente a un entrenador que lucha contra sus propios registros. Un equipo que se siente fuerte lejos de casa contra otro que necesita, por fin, hacer del Hill Dickinson Stadium un lugar temido.

La temporada apenas empieza, pero el mensaje que deje este duelo puede marcar el tono de todo el año. ¿Será el día en que Palace por fin rompa el hechizo del Everton o el inicio de otra campaña en la que los viejos fantasmas sigan mandando en Merseyside?