Cristiano Ronaldo brilla con Al-Nassr en victoria crucial
Durante 75 minutos, el partido fue un pulso tenso, cerrado, casi asfixiante. Y, sin embargo, flotaba una sensación en el estadio: si alguien iba a romper el cerrojo, sería Cristiano Ronaldo.
Así fue.
En el minuto 75, el capitán de Al-Nassr, con 41 años y una vigencia que desafía cualquier manual de fisiología, se elevó por encima de todos para atacar un córner milimétrico de Joao Felix. No necesitó mucha fuerza, solo precisión. Un giro de cuello, un toque sutil, y el balón se coló en la escuadra, lejos del alcance de Edouard Mendy, que se quedó clavado sobre la línea, mero testigo del momento.
Ese cabezazo no fue un gol cualquiera. Fue el número 25 de Ronaldo en la presente campaña liguera, una cifra que lo reafirma como uno de los finalizadores más letales del planeta. La celebración, por supuesto, estuvo a la altura del impacto: carrera hacia la esquina, gesto inconfundible, compañeros arropándolo y la grada de Al-Nassr desatada, oliendo por fin un título de Saudi Pro League que lleva el nombre de su capitán grabado en cada jornada.
Coman cierra la noche
Cuando el partido entraba en el tramo de la incertidumbre, con Al Ahli buscando un último golpe de orgullo, llegó la sentencia. Y no fue de Ronaldo.
En el minuto 90, Kingsley Coman apareció para borrar cualquier atisbo de drama. El ex del Bayern Munich cazó un rechace tras otro balón parado mal defendido por Al Ahli y soltó un disparo seco, contundente, directo a la red. 2-0. Sin discusión. El tipo de gol que apaga un estadio rival y enciende la convicción del campeón.
Al Ahli, que había resistido durante buena parte del encuentro, terminó pagando caro su fragilidad en las acciones a balón parado. Dos despistes, dos golpes definitivos.
Una racha de campeón
Con este triunfo, la racha de Al-Nassr ya roza lo descomunal: 20 victorias consecutivas en todas las competiciones, 16 de ellas en la liga doméstica. El equipo de Riad no solo gana, arrasa con una regularidad que intimida.
La clasificación lo refleja con crudeza. Al-Nassr domina la cima con ocho puntos de ventaja sobre Al-Hilal y 13 sobre Al Ahli. Quedan cuatro partidos para los de Riad y cinco para sus perseguidores. Las matemáticas aún permiten soñar a los rivales, pero la realidad apunta a otra cosa: recortar semejante brecha ante un líder lanzado parece una misión casi imposible.
En las gradas, el cálculo ya no es si serán campeones, sino cuándo y dónde podrán celebrar.
Ronaldo, otra vez en cifras históricas
La noche dejó otro hito para la colección interminable de Ronaldo. El portugués ha alcanzado al menos 25 goles en liga por tercera temporada consecutiva, algo que no lograba desde aquellos años de dominio absoluto con el Real Madrid.
Su cuenta global asusta: 970 goles entre clubes y selección. De ellos, 126 con la camiseta amarilla y azul de Al-Nassr. Números de leyenda en cualquier contexto, más aún en la recta final de una carrera que se niega a aceptar el paso del tiempo.
Y todavía hay otra batalla en juego: la Bota de Oro de la Saudi Pro League. Ronaldo persigue el premio con la misma voracidad de siempre. Está a dos tantos del delantero de Al Ahli, Ivan Toney, segundo en la tabla, y a tres de Julian Quinones, que lidera con 28 goles. Cada partido que queda es una final, no solo por el título, también por el trono de máximo artillero.
El golpe para Al Ahli
Para Al Ahli, la derrota llega con sabor amargo. El equipo de Matthias Jaissle vive un gran momento continental, acaba de revalidar su corona en la AFC Champions League Elite, pero en casa el guion se ha torcido justo cuando más firme tenía que ser.
La falta de consistencia en la liga les ha pasado factura en el tramo decisivo. Con la brecha hasta el liderato abierta y pocas jornadas por disputarse, la caza de Al-Nassr se ha convertido prácticamente en una quimera para el conjunto de Jeddah.
Riad ya piensa en el título
En Riad, el ambiente es de cuenta atrás. A Al-Nassr le bastan unos pocos puntos para asegurar matemáticamente el campeonato. El club, la ciudad y una afición que ha vivido esta metamorfosis del fútbol saudí en primera fila miran al mismo hombre.
Desde su llegada, Ronaldo ha cambiado la dimensión del proyecto y la percepción de toda la liga. Ahora, está a solo días de levantar el gran trofeo que se le ha resistido desde que aterrizó en Oriente Medio.
La pregunta ya no es si lo logrará. Es cuántos capítulos más puede escribir antes de que, por fin, alguien se atreva a decir que su historia se ha terminado.



