Cristiano Ronaldo insinúa su adiós: Probablemente es su último año
Cristiano Ronaldo ha abierto la puerta al final de su carrera. Y esta vez suena definitivo. A los 41 años, el portugués, uno de los futbolistas más determinantes de la historia, admite que el calendario se está quedando sin hojas para él.
“Probablemente este es mi último año de fútbol, y quiero dejar un legado espectacular”, confesó en una entrevista con Vogue, poco después de casarse con Georgina Rodríguez el martes.
Una frase corta, pero demoledora para una generación que creció midiendo el tiempo en sus goles.
Cinco Balones de Oro, una colección de títulos en las grandes ligas europeas, récords pulverizados con la misma frialdad con la que definía ante el portero. Ronaldo no solo ha ganado; ha reescrito la escala de lo que significa ser un goleador de élite.
Ahora, su discurso cambia de tono. “Tengo ganas de pasar más tiempo con la familia”, explicó, dejando claro que su futuro ya está diseñado. “Lo tengo todo planificado”, añadió. Después de 25 años de exigencia máxima, el cuerpo pide otra cosa. La cabeza también.
El portugués reconoce que el vacío que deja el fútbol no se llena con un solo proyecto. “Tengo tantas cosas para mantenerme ocupado que decirte solo una es difícil. Porque el fútbol puede dejar un gran hueco, tienes que llenar tu tiempo de varias formas, no solo con una”, señaló.
Y empezó a enumerar: más diversión, más viajes, más padel —un deporte que asegura disfrutar mucho— y, sobre todo, tiempo para gozar de lo que ha ganado. “Y seguir disfrutando de lo que he ganado, de lo que hemos ganado. Porque, al final, han sido 25 años con mucho sacrificio”.
Un último objetivo en el horizonte
Incluso en la recta final, Ronaldo sigue mirando a la cifra. Siempre lo hizo. Este verano disputó y marcó en su sexto Mundial con Portugal, un registro histórico. Ya no es el futbolista que arrasaba físicamente en Inglaterra, España o Italia, pero su instinto sigue ahí.
Hasta la fecha suma 976 goles entre clubes y selección. Una cifra que asusta. Su vieja obsesión, conocida desde hace años, está más cerca que nunca: alcanzar los 1.000 tantos oficiales en su carrera. El escenario para perseguir ese último número es la liga saudí.
Ronaldo juega actualmente en Al-Nassr, en Arabia Saudí, donde le queda un año de contrato. Ese margen temporal encaja con sus palabras: un último curso, un último reto, un último número redondo que añadir a una carrera que ya pertenece a la historia.
Si este es realmente su último año, no será solo la despedida de un futbolista. Será el cierre de una era que acostumbró al fútbol a vivir al ritmo de sus goles. La pregunta ya no es cuánto más puede hacer Cristiano Ronaldo. La pregunta es cómo se entenderá el juego cuando él ya no esté.



