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Cristiano Ronaldo se acerca a los 1.000 goles

Cristiano Ronaldo ya ve el 1.000 de cerca. A solo 22 goles de una cifra que parecía inalcanzable, el portugués volvió a decidir un partido y a reescribir los libros de récords en Arabia Saudí.

Su último golpe llegó en el minuto 50, el tanto que selló el 2-1 de Al Nassr sobre Al Taawoun este viernes. Un gol que vale tres puntos, la cima de la Saudi Pro League y otro hito personal: 978 goles oficiales en su carrera.

Récord tras récord en Al Nassr

Ronaldo no solo marcó el gol de la victoria. Con ese tanto, se convirtió en el máximo goleador histórico de Al Nassr en la era Saudi Pro League, alcanzando los 104 goles y superando los 103 de Mohammad Al Sahlawi. Una marca simbólica, porque el portugués llegó para cambiar la dimensión del club… y lo está cumpliendo.

En el global de competiciones con Al Nassr, ya ha igualado precisamente a Al Sahlawi con 131 goles. Solo le queda por delante la leyenda Majed Abdullah, que se mantiene en la cumbre con 259 tantos. La distancia aún es grande, pero la velocidad anotadora de Ronaldo invita a no descartar nada.

Ante Al Taawoun, el capitán jugó 80 minutos, firmó un xG de 1.08 y completó el 90% de sus pases. Números de un delantero que no solo finaliza, también participa y condiciona todo el ataque de su equipo.

Un partido que se encendió pronto

El encuentro arrancó torcido para Al Nassr. Bassam Al Hurayji silenció el ambiente con el 0-1 en el minuto 11, un golpe temprano que obligó al líder a remar contracorriente.

La reacción llegó al filo del descanso. Cuando el primer tiempo agonizaba, Samuel Costa apareció en el 45’+5 para empatar y cambiar por completo el guion emocional del partido. Ese gol al borde del vestuario abrió la puerta a lo que vendría después.

Tras el descanso, la figura de siempre. Ronaldo, otra vez en el lugar y el momento exactos, firmó el 2-1 en el 50’. Gol decisivo, partido cerrado y otro paso más hacia el legendario registro de los 1.000 tantos.

Una racha que roza la historia

El triunfo ante Al Taawoun alarga una racha que ya asusta: Al Nassr suma 91 partidos consecutivos marcando. Es la segunda mejor secuencia goleadora de la historia del fútbol y la más larga actualmente en Arabia Saudí.

El récord absoluto está a tiro. El equipo necesita solo seis encuentros más viendo puerta para adueñarse de la mejor racha anotadora del mundo. Y en medio de esa maquinaria ofensiva, un denominador común: Cristiano.

Desde su llegada, el portugués ha participado directamente en 155 goles en 150 partidos con Al Nassr. Más contribuciones que encuentros. Un ritmo demoledor para un futbolista que, a sus 39 años, sigue dictando partidos y campeonatos.

Liderato sólido y contraste brutal

En la tabla, el golpe también es contundente. Al Nassr firma un inicio perfecto: 12 puntos de 12 posibles en las primeras cuatro jornadas. Pleno de victorias, liderato en solitario y la sensación de un equipo que entra al campeonato con paso de campeón.

Al otro lado, el contraste es duro. Al Taawoun se queda hundido en la 15ª posición, con solo dos puntos y una derrota más que añade presión a su arranque de temporada.

De la bronca a la remontada

Este dominio doméstico llega justo después de un partido de alta tensión en la tercera jornada, el 3-2 ante Al Ettifaq. Aquel día, Ronaldo se marchó al descanso con gesto torcido, brazos al aire y la imagen contundente de la caída del brazalete de capitán sobre el césped, tras ser sustituido por Ange Postecoglou con el equipo perdiendo 2-0.

La apuesta del técnico fue arriesgada, pero el plan funcionó. Sadio Mané firmó un doblete en la segunda parte y lideró una remontada eléctrica que reforzó al vestuario… y al propio entrenador.

Postecoglou, lejos de avivar la polémica, defendió públicamente a su estrella, subrayando que Ronaldo es “apasionado por el fútbol y apasionado por Al Nassr”, alineando ese carácter volcánico con la ambición feroz que atraviesa al club.

Hoy, con el equipo en la cima, una racha goleadora histórica en marcha y Cristiano persiguiendo el 1.000, la pregunta ya no es si seguirá batiendo récords. La cuestión es cuántos más caerán antes de que decida bajar el telón.