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La crisis del Arsenal y las exclusivas absurdas en el fútbol

La palabra “exclusiva” ya no significa nada. La han vaciado entre todos, pero pocos con tanto entusiasmo como The Sun, capaz de vender como gran noticia de fútbol a un hombre de mediana edad contando la anécdota más gris que un hombre de mediana edad pueda contar.

Al menos, ese espacio relleno con ruido deja algo menos de margen para el otro gran clásico: fingir que el Arsenal vive una crisis existencial porque ha perdido un amistoso de pretemporada. Llevan dos días con el drama y ya casi se escucha el escudo resquebrajarse desde la portada.

Y, cómo no, también hay su ración de humo sobre el Liverpool. Siempre la hay.

La “EXCLUSIVA” del vertedero

El titular de The Sun de esta mañana roza lo paródico. Lo presentan como EXCLUSIVE y como la segunda noticia más importante del planeta fútbol, solo por detrás de la renovación de Vini Jr con el Real Madrid. Dos afirmaciones discutibles. Muy discutibles.

El gancho es este:

“Man Utd icon Nicky Butt BANNED from local tip after ‘raging’ row with staff”.

El problema no es solo el contenido. Es el concepto. No puedes vender una EXCLUSIVA solo porque nadie más en el planeta se ha molestado en contar algo de lo que a nadie le importa absolutamente nada.

Y aun así, esto va un paso más allá. ¿Cómo ha conseguido The Sun esa gran primicia sobre que Nicky Butt ha sido “banned” de su vertedero local?

Escuchando a Nicky Butt contarlo. En abierto. En el podcast semanal que hace con Paul Scholes y Paddy McGuinness, The Good, The Bad & The Football.

Nada de investigación profunda. Nada de fuentes anónimas. Nada de llamadas a medianoche. Un play en el reproductor y listo.

Butt relata cómo un empleado del punto limpio le acusó de intentar colar cosas de estrangis en el coche, con los cristales tintados como prueba del delito. Él responde que es “estándar”. Discusión, tensión, el típico cruce de frases que no pasaría el corte ni en una sobremesa aburrida.

Luego decide entrar igual, supuestamente en el Woodhouse Lane Recycling Centre de Altrincham. Sube la rampa, ve al trabajador persiguiéndole con el walkie-talkie en la mano, tira las bolsas a toda prisa y se marcha mientras el otro pierde los nervios. Resultado: “estoy vetado del vertedero”.

Y ya está. Ese es el relato. The Sun lo transcribe, le planta la etiqueta de EXCLUSIVE y lo lanza como si hubiera destapado un escándalo de Estado. Ni siquiera se molestan en el mínimo periodismo: no llaman al ayuntamiento para confirmar si Butt está realmente vetado, no buscan un testigo, no contrastan nada.

Lo único que añaden es que han “contactado [con Butt] para comentarios”. Como si no acabaran de reproducir sus comentarios palabra por palabra. El siguiente capítulo de lo que ya se conoce como “Tipgate” queda pendiente. Respiración contenida. O eso pretenden.

El falso reencuentro de Darwin Núñez

El Mirror también ha querido su momento de picardía con el mercado de fichajes. Titular llamativo:

“Darwin Nunez in line for unexpected Liverpool reunion after transfer twist”.

Cualquiera con unas cuantas ventanas de verano a la espalda sabe que esa frase no dice lo que parece. No, no están insinuando que Darwin Núñez vaya a volver al Liverpool. Pero el juego de palabras está diseñado para que, durante un segundo, lo parezca.

Uno podría pensar que hablan de un regreso a la Premier League, de un reencuentro competitivo con el Liverpool en algún otro club. Algo así. Pero ni eso.

El giro es otro: Mohamed Salah podría tener compañía en Trabzonspor, donde Darwin Núñez figura como objetivo del club turco. Es decir, no es un “Liverpool reunion” de Núñez con el club, sino un posible reencuentro de Salah con un excompañero del Liverpool.

La historia real es un reencuentro de Salah, no de Núñez. Y el titular lo sabe. Esa es la broma.

Arsenal, un amistoso y el apocalipsis de agosto

Lo del Arsenal ya empieza a rozar lo clínico. Ayer The Sun se lanzó de cabeza al pánico por una derrota en un amistoso de pretemporada. Hoy siguen exprimiendo el mismo limón, como si de ese 90 minutos sin puntos en juego dependiera el futuro del club.

Una jornada de histeria por un amistoso ya es demasiado. Dos, es un grito de auxilio.

Tras sugerir que ese tropiezo podría condicionar la lucha por la Premier League 26/27, vuelven 24 horas después con otra pieza:

“Five things we learned from Arsenal’s woeful loss to Real Betis with Kepa displaced as No2 and Tzolis’ lethal asset”.

Ahí está el problema. No siempre hay cinco cosas realmente interesantes que aprender ni siquiera de un partido oficial de alto nivel. A veces hay dos. O una. O ninguna. Pretender que de un amistoso de julio o agosto se extraen cinco lecciones profundas es una ficción.

Y aun así lo intentan. Es su quinta pieza en 24 horas con el mismo hilo argumental: el cielo se cae sobre el Emirates por una derrota veraniega. Entre todo el dramatismo, dejan esta frase:

“Una derrota en pretemporada nunca es el fin del mundo…”

Ojalá ese hubiera sido el aprendizaje central. Pero no. Lo escriben y acto seguido construyen alrededor un relato que dice justo lo contrario.

La encuesta como noticia prefabricada

Mientras tanto, el Daily Express sigue con su propio truco favorito: lanzar encuestas incendiarias a su audiencia y luego presentar el resultado como si fuera una noticia con peso informativo.

Ya lo han hecho con el Manchester United, usando los votos de un puñado de lectores como si fueran información privilegiada de mercado. Ahora suben el tono con el Mundial 2030.

En su portada de fútbol brilla una pregunta diseñada para encender a su base de lectores:

“Should the World Cup be stripped from Spain, Portugal and Morocco after migrant crisis?”

La fórmula es clara. Primero se plantea la cuestión de forma provocadora. Luego se espera unos días. Después llega el titular que ya se puede adivinar:

“FIFA told Spain, Portugal and Morocco must be stripped of 2030 World Cup”.

Todo basado en una encuesta online sin valor estadístico real, presentada como si fuera una posición firme del “aficionado” o incluso del fútbol en su conjunto.

En un verano de rumores, anécdotas de vertedero y pánicos de pretemporada, la línea que separa la información del entretenimiento cada vez se ve menos. La pregunta es quién va a atreverse a dejar de cruzarla.