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Philippe Coutinho y Neymar se reencuentran en Santos

Philippe Coutinho vuelve a cruzarse con Neymar, pero esta vez no con la camiseta de Brasil, sino en el vestuario de Santos. El club anunció este lunes la incorporación del mediapunta para lo que resta de la temporada, en un movimiento que apela tanto a la nostalgia como a la necesidad deportiva.

El fichaje llegó envuelto en imágenes muy medidas, pero cargadas de simbolismo. Santos difundió un video con la llegada de Coutinho al vestuario: pasillo, abrazos y un Neymar sonriente, casi incrédulo. “Si es un sueño, no quiero despertar”, le dice al recién llegado. No es una frase cualquiera. Los dos compartieron años de selección, pero jamás coincidieron en un mismo club.

La historia entre ambos siempre había tenido un hueco. Coutinho brilló en Liverpool durante cinco temporadas antes de dar el salto a Barcelona en enero de 2018, donde levantó dos títulos de LaLiga. Neymar, sin embargo, ya había hecho las maletas rumbo a Paris St Germain en agosto de 2017. Se cruzaron en el Camp Nou solo en fotos de archivo y en los relatos de lo que pudo haber sido una sociedad temible en el fútbol de clubes.

Ahora el escenario es otro. Lejos de Europa, lejos también del foco de la selección. Coutinho, que no juega con Brasil desde marzo de 2022, regresó en 2024 a su club de origen, Vasco da Gama, pero su segunda etapa fue fugaz y terminó saliendo en febrero de este año. El talento sigue ahí; la continuidad, no tanto. Santos le ofrece una nueva puerta de entrada.

Neymar, de 34 años, ya había dado el paso sentimental antes. Volvió a Santos el año pasado, cerrando un círculo que muchos aficionados llevaban años reclamando. Tras la eliminación de Brasil en el Mundial de julio, anunció su retirada del fútbol internacional, un gesto que marcó el final de una era con la canarinha.

El reencuentro en Vila Belmiro tiene algo de ajuste de cuentas con el tiempo. Dos carreras que se cruzaron a medias en Europa, unidas de verdad por fin en casa. La gran incógnita ya no es si se entenderán —eso lo demostraron durante años con Brasil—, sino hasta dónde pueden llevar a este Santos que vuelve a soñar con dos nombres que marcaron a una generación.