Concacaf pide a Infantino no asistir al torneo juvenil en República Dominicana
Gianni Infantino ha sido invitado a quedarse en casa. Al menos, lejos de un torneo infantil en el Caribe.
El presidente de Fifa ha recibido una petición directa del presidente de Concacaf, Victor Montagliani, para que no asista este fin de semana al CFU Under-14 Series en República Dominicana, en pleno huracán político por la crisis de gobernanza que sacude al máximo organismo del fútbol mundial.
En una carta a la que tuvo acceso la BBC, el dirigente canadiense, que además es vicepresidente de Fifa, alude expresamente a ese “contexto de crisis de gobernanza en torno a Fifa” antes de pedir a Infantino que reconsidere su viaje. No es una cuestión de cortesía, sino de foco.
Montagliani advierte de que la presencia del suizo-italiano “lamentablemente socavaría la naturaleza técnica” del torneo juvenil, un evento concebido como plataforma de desarrollo para las futuras generaciones del Caribe. El temor es claro: que el balón pase a un segundo plano.
“El foco de los medios estará en esta situación, lo que, desafortunadamente, restará de forma significativa atención a la naturaleza técnica de la competición juvenil de la CFU”, escribió el presidente de Concacaf. Y remató con una súplica en tono solemne: “En nombre del fútbol, le pido respetuosamente que reconsidere su asistencia, ya que lamentablemente socavará la naturaleza técnica de esta importante actividad de desarrollo juvenil”.
Un invitado incómodo en plena tormenta
Infantino fue invitado como huésped oficial de República Dominicana, una invitación que, según se cree, se cursó antes de que estallara la polémica por su propuesta Fifa Forward Enterprise (FFE). Ese plan, ya retirado, pretendía vender participaciones en la Copa del Mundo y otras competiciones a inversores privados. El coste político ha sido enorme: su cargo está ahora bajo seria amenaza.
Pese a todo, a su llegada al país caribeño el dirigente fue recibido con honores. Parte de Concacaf todavía lo respalda para un cuarto mandato al frente de Fifa. Y el gobierno dominicano no ha escondido su entusiasmo.
“Valoramos profundamente su visita a la República Dominicana, sin duda su presencia en nuestro país nos coloca en el radar internacional del fútbol y nos abre grandes perspectivas de crecimiento y desarrollo del fútbol dominicano”, afirmó en un comunicado Kelvin Cruz, ministro de Deportes y Recreación del país.
El torneo sub-14 forma parte de una batería de proyectos de desarrollo financiados por el programa Fifa Forward, la gran herramienta de la casa madre para irrigar recursos en federaciones de todo el mundo. Justo el tipo de escaparate que Infantino suele utilizar para reforzar su narrativa de expansión global.
Apoyos, rupturas y una confianza hecha trizas
La FFE, sin embargo, ha dejado cicatrices profundas. Numerosas federaciones han retirado su apoyo al presidente de Fifa, al que en una carta abierta firmada por Uefa, Concacaf y la Asian Football Confederation se le acusó de romper la confianza “mediante el engaño”.
El golpe no se quedó ahí. La decisión de Fifa de despedir al alto ejecutivo Kevin Lamour después de que este criticara a Infantino también ha generado fuertes reproches internos y externos. La sensación de purga ha encendido todavía más los ánimos en un momento ya delicado.
No todo el mapa, sin embargo, se ha girado en su contra. Infantino mantiene el respaldo firme de Conmebol, el organismo que gobierna el fútbol sudamericano, y de Caf, la confederación africana. Dos bloques de peso que, por ahora, sostienen su proyecto.
Entre tanto, en un campo de República Dominicana, un grupo de niños se prepara para un torneo que debería ir solo de fútbol. La gran pregunta es si el presidente de Fifa aceptará dar un paso al costado, aunque sea por un fin de semana, para que el protagonismo vuelva a quienes realmente han venido a jugar.




