Colapso de Jamal Musiala en el Allianz Arena
MÚNICH — El Allianz Arena se quedó helado en pleno verano. Jamal Musiala se desplomó sobre el césped el sábado, en el tramo final del amistoso entre Bayern Munich y RB Leipzig, y el susto recorrió el estadio en segundos.
El internacional alemán, de 23 años, cayó al suelo poco antes del pitido final. Varios compañeros corrieron de inmediato hacia él, visiblemente alarmados, mientras el equipo médico irrumpía a toda velocidad desde la banda. Durante unos instantes, el silencio se impuso a cualquier ruido de pretemporada.
La tensión empezó a aflojar cuando uno de los miembros del cuerpo médico levantó el pulgar hacia el banquillo. Un gesto simple, pero decisivo, que calmó a jugadores y aficionados.
Según informó la agencia DPA, Musiala logró abandonar el campo por su propio pie. Caminó sin ayuda hasta las escaleras que conducen al túnel de vestuarios, aunque aún parecía aturdido.
Desde entonces, silencio. Este domingo, el Bayern Munich no ofreció ninguna actualización sobre su estado ni sobre las causas del colapso. Solo una frase, horas después del incidente, del directivo responsable del área deportiva: “Lo principal es que él esté bien”. Nada más. Sin diagnósticos, sin plazos, sin explicaciones.
El contexto no ayuda a rebajar la preocupación. En Múnich, el termómetro superaba los 30 grados centígrados durante el partido, un calor intenso que pudo influir en lo sucedido. Pero, por ahora, cualquier interpretación se queda en conjetura: el club no ha confirmado si la temperatura tuvo o no un papel en el episodio.
La agencia Associated Press ha solicitado formalmente al Bayern una actualización sobre la situación de Musiala. De momento, la respuesta es el vacío informativo.
El susto llega después de un año durísimo para el jugador. Musiala se rompió la pierna el verano pasado en un duelo ante Paris Saint-Germain durante el Mundial de Clubes. Aquella lesión le dejó fuera de combate durante meses y solo reapareció al inicio de 2026 en la Bundesliga.
Su regreso fue inmediato y rotundo. Se convirtió en pieza clave para la selección de Alemania en el Mundial 2026, bajo las órdenes de Julien Nagelsmann. Pese al protagonismo del mediapunta, el torneo terminó en shock para el combinado alemán: eliminación inesperada en octavos de final ante Paraguay.
Ahora, la preocupación vuelve a girar en torno a su salud. No por una entrada dura ni por una fractura, sino por un colapso en pleno partido amistoso. Un recordatorio de que incluso las estrellas más brillantes pueden quedar a merced de un gesto, un mareo, un instante.
El Bayern, que construye su temporada alrededor de figuras como Musiala, encara la semana con una pregunta que sobrevuela el vestuario y la grada: cuándo volverá a sonreír sobre el césped su talento más eléctrico. Y, antes que eso, cómo de bien está realmente.




