Cody Gakpo: Tottenham enfrenta una misión inútil para negociar
Tottenham lleva todo el verano rondando el nombre de Cody Gakpo. Preguntando, tomando temperatura al mercado, midiendo opciones. Pero cada vez que mira hacia Anfield, la respuesta es la misma: puerta cerrada… por ahora.
Según información de talkSPORT, el extremo de Liverpool se ha convertido en uno de los objetivos serios de los Spurs en este mercado. No hay oferta formal sobre la mesa, pero el interés es sostenido. El problema es que en Liverpool no tienen ninguna prisa por escuchar propuestas.
Gakpo viene de firmar siete goles y cinco asistencias en 36 partidos de Premier League la pasada temporada. Números sólidos, impacto creciente y, sobre todo, un contrato recién renovado hace apenas un año, después de un positivo curso 2024/25. Es decir, blindado deportiva y contractualmente.
En Anfield la postura es clara: Gakpo no se mueve salvo que llegue una propuesta realmente importante… y que antes se haya asegurado un sustituto. O incluso dos.
“Una misión de tontos” negociar ahora
El periodista Ben Jacobs, de talkSPORT, puso palabras al muro con el que se está encontrando Tottenham. En el programa Hawksbee & Baker, explicó que las fuentes consultadas le describen cualquier intento actual de negociar por Gakpo como “una misión de tontos”.
Liverpool, según esa información, rechazará todo lo que llegue a corto plazo. No se trata solo del precio. Se trata del momento. El club no se sentará a hablar hasta que tenga atado, al menos, un fichaje ofensivo, y probablemente dos.
Ahí aparece un nombre propio: Bradley Barcola, de Paris Saint-Germain, señalado como objetivo prioritario. Se espera que Liverpool presente una oferta inicial por el internacional francés. El jugador, por su parte, ve con buenos ojos el movimiento, aunque todavía no hay acuerdo en los términos personales.
También figura en la lista Ibrahim Mbaye, entre otros atacantes seguidos. Solo cuando alguno —o dos— de esos nombres cruce la puerta de entrada, la posición de Liverpool con Gakpo podría suavizarse, quizá hacia mediados de agosto o más adelante en la ventana.
Hasta entonces, cualquier llamada desde Londres norte está condenada al “no”.
Tottenham aprieta: Gakpo… y Savinho
La determinación de Tottenham, sin embargo, no se limita a una sola carta. El club es “serio” en su interés por Cody Gakpo, según la misma información, y ese movimiento iría además en paralelo a otra operación importante: Savinho.
El brasileño, que pertenece a Manchester City, también está en la agenda de los Spurs. Y aquí, a diferencia de lo que ocurre con Gakpo, el jugador ya ha dado un paso claro: talkSPORT asegura que Savinho ha comunicado al City su deseo de fichar por Tottenham este verano.
No es un capricho de última hora. El atacante ya quiso completar ese traspaso el verano pasado, cuando surgió por primera vez el interés de los londinenses. La operación no se cerró entonces y vuelve ahora con más fuerza, pero con un obstáculo idéntico: la postura del club propietario.
En el Etihad, la directiva no está dispuesta, a día de hoy, a desprenderse de Savinho. El escenario solo podría cambiar si el City decidiera incorporar otro atacante y reordenar sus piezas. De momento, las conversaciones entre City y Spurs han sido constantes a lo largo del verano, pero sin desbloqueo definitivo.
Un mercado inflado y un pulso a tres bandas
Hay otro factor que endurece aún más la negociación por Gakpo: el contexto de mercado. Liverpool, según las informaciones, está dispuesto a remitirse a las cifras infladas que se están pagando en este verano para justificar una valoración alta del neerlandés. En otras palabras, si Tottenham llama, el precio no será amable.
La hoja de ruta es evidente: primero, Liverpool quiere cerrar a Barcola y, si es posible, otro atacante como Mbaye. Solo entonces se planteará escuchar a Tottenham por Gakpo. Mientras tanto, el club de Anfield se protege y mira de reojo a una Premier cada vez más agresiva en el frente ofensivo.
Tottenham, por su parte, maniobra en paralelo por Savinho, a la espera de que el City cambie de postura y acepte abrir la puerta a un jugador que ya ha expresado su deseo de salir hacia el norte de Londres.
Entre el deseo del futbolista, la firmeza de los clubes vendedores y un mercado que no deja de disparar precios, el verano de los Spurs se está convirtiendo en un examen de paciencia y de poder negociador. La pregunta es simple y brutal: ¿hasta dónde está dispuesto a llegar Tottenham para rodear de gol y talento su próximo proyecto?




