En una noche tensa en el Estadio La Corregidora, Club Queretaro se impuso 3-1 a Necaxa en la jornada 14 del Clausura de la Liga MX, en un duelo directo por alejarse de la zona baja de la tabla. El equipo de Eduardo Gonzalez Herrera Esteban, más pragmático y vertical, castigó con eficacia a un Necaxa que tuvo la pelota, pero se descompuso anímicamente y terminó con nueve jugadores.
El partido arrancó con el guion claro: Necaxa, desde su 4-1-4-1, buscó adueñarse del balón y progresar con Lorenzo Faravelli y Danny Leyva entre líneas, mientras Queretaro, en 4-2-3-1, esperaba bajo y trataba de salir rápido con Mateo Coronel y Jhojan Julio. La posesión abrumadora de la visita (70% al final) no se tradujo en llegadas claras; el bloque queretano, muy compacto con Santiago Homenchenko y Carlo Adriano García por dentro, cerró todos los pasillos interiores.
La primera gran señal de frustración de Necaxa llegó al 25’, cuando R. Monreal vio la tarjeta amarilla y, además, quedó advertido de que se perderá el siguiente partido. El mediocampista ya llegaba tarde a los duelos, síntoma de que Queretaro empezaba a ganar las segundas jugadas.
El 1-0 se concretó al 29’ y cambió el escenario. Tras una recuperación en campo medio, Carlo Adriano García filtró un pase inteligente y S. Homenchenko definió con frialdad para abrir el marcador. El tanto premió la mayor claridad local en los metros finales y castigó la circulación estéril de Necaxa.
Queretaro, lejos de replegarse en exceso, olió sangre y aceleró en el cierre del primer tiempo. Necaxa no encontró cómo ajustar y, en el 45+5’, llegó el 2-0: M. Coronel aprovechó un balón suelto en la frontal y, sin asistencia, conectó un disparo seco imposible para Ezequiel Unsain. El 2-0 al descanso reflejaba mejor la contundencia que el juego, pero subrayaba la fragilidad defensiva visitante.
Al inicio del complemento, Martin Varini movió el banquillo de forma agresiva. En el 53’, A. E. Almendra reemplazó a D. Leyva, E. Lara entró por R. Martinez y I. Tello sustituyó a C. Calderon, reconfigurando casi por completo la línea de fondo y el mediocampo ofensivo. El mensaje era claro: más riesgo y más presencia arriba.
La respuesta táctica local llegó pronto. Al 54’, B. Duarte vio la amarilla, reflejo de la intensidad defensiva queretana. Y en el 60’, doble ajuste de Eduardo Gonzalez: M. A. Carcelen Carabali reemplazó a D. Parra para reforzar el centro del campo y L. Rodriguez entró por J. Unjanque, añadiendo pausa y criterio en tres cuartos.
Cuando Necaxa parecía meterse en el partido, encontró el 2-1 al 61’. A. Oliveros se proyectó por izquierda y asistió a T. Badaloni, que definió para recortar distancias. Fue el único disparo a puerta de la visita en todo el encuentro, suficiente para generar incertidumbre, pero insuficiente para cambiar la tendencia.
Varini siguió buscando variantes y, al 70’, R. Cortez reemplazó a K. Gutierrez para sumar un perfil más ofensivo en la base. Sin embargo, el plan se derrumbó por la indisciplina. Al 75’, L. Faravelli vio la tarjeta roja directa, dejando a Necaxa con diez y rompiendo el equilibrio en la zona donde el equipo intentaba construir.
Con superioridad numérica y el ingreso de L. Rodriguez como organizador, Queretaro manejó mejor los tiempos y sentenció el duelo al 81’. El propio Rodriguez filtró un pase preciso para M. Coronel, que firmó su doblete con una definición cruzada para el 3-1. El uruguayo se consolidó como la gran figura ofensiva de la noche.
La desesperación necaxista se acentuó en el tramo final. Al 84’, J. Ruiz vio la amarilla, y apenas un minuto después, al 85’, A. Oliveros fue expulsado, dejando a su equipo con nueve hombres y sin margen de reacción. Queretaro aprovechó para dosificar esfuerzos y refrescar piernas: al 89’, J. Gomez reemplazó a C. Garcia y, en la misma franja, B. Parra entró por el ovacionado M. Coronel. Necaxa también hizo su último cambio al 89’, con F. Mendez reemplazando a R. Monreal, ya condicionado por la amarilla.
En el balance estadístico, el 3-1 se explica por la contundencia. Queretaro remató 18 veces, con 6 tiros a puerta y 5 bloqueados, para un xG de 1.75, maximizando sus llegadas. Necaxa, pese a su 70% de posesión y 537 pases con un 89% de precisión, apenas generó 7 tiros y solo 1 a portería, con un xG de 0.46. Ezequiel Unsain registró 3 atajadas, las mismas que los tiros a puerta de Queretaro, mientras que José Hernández no tuvo que intervenir, reflejo del escaso peligro visitante.
En la tabla, el triunfo es oro para Club Queretaro: pasa de 15 a 18 puntos, con 3 goles a favor más (de 13 a 16) y uno en contra (de 18 a 19), mejorando ligeramente su diferencia y consolidándose en la zona media, aún lejos del título pero respirando en la lucha por la clasificación. Necaxa, por su parte, se queda en 16 puntos, con sus goles a favor subiendo de 17 a 18 y los recibidos de 20 a 23, profundizando su saldo negativo y complicando sus aspiraciones de acercarse a los puestos altos. La noche en La Corregidora dejó una lección clara: sin disciplina y sin profundidad, la posesión no alcanza.





