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Chelsea enfrenta crisis de lesiones en Anfield: Sánchez, Neto y Garnacho ausentes

Chelsea viaja a Anfield en cuadro: Sánchez KO, Neto y Garnacho casi descartados, y una defensa pendiente de James y Colwill

La visita a Merseyside ya era complicada. Ahora, para Chelsea roza lo temerario. El conjunto blue afrontará el duelo del sábado en Anfield sin su portero titular, con las bandas devastadas por las lesiones y con una racha de seis derrotas consecutivas que ha dejado la confianza por los suelos.

Golpe a la portería: baja de Sánchez

Robert Sánchez no estará bajo los palos. El guardameta español no ha superado los protocolos de conmoción tras el brutal choque cabeza con cabeza con Morgan Gibbs-White en la derrota por 3-1 ante Nottingham Forest en Stamford Bridge.

Sánchez necesitó puntos de sutura y una batería de pruebas en Cobham durante la semana. Los resultados han sido lo suficientemente claros: no hay luz verde para volver a competir. El propio técnico interino, McFarlane, lo confirmó en rueda de prensa al descartar al portero para el choque ante Liverpool.

La portería pasará a manos de Filip Jorgensen, recién reincorporado a las convocatorias tras su propio parón por lesión. El danés se encontrará con uno de los escenarios más hostiles del calendario para retomar la titularidad: un Anfield hambriento y un rival que rara vez perdona dudas en la salida de balón o en los balones aéreos.

Bandas vacías y ataque sin chispa

Si la situación en la portería es delicada, lo que ocurre más arriba roza el drama. Pedro Neto y Alejandro Garnacho, los dos extremos llamados a estirar al equipo y dar profundidad, tienen muy complicado llegar al partido. Ambos sufrieron golpes en entrenamientos previos al duelo ante Nottingham Forest y no han conseguido recuperarse a tiempo.

McFarlane fue claro: los dos “arrastran molestias” y su presencia ante Liverpool se antoja “poco probable”. Un golpe durísimo para un ataque que ya venía falto de velocidad, desborde y gol. Sin Neto ni Garnacho, Chelsea pierde prácticamente toda su amenaza al espacio y reduce aún más su capacidad de desequilibrio en el uno contra uno.

La lista de problemas no termina ahí. A las bajas de los extremos se suma un parte médico ya saturado con los nombres de los jóvenes Estevao Willian y Jamie Gittens, lesionados de larga duración. Para un técnico interino que apenas puede rotar, el margen de maniobra se ha evaporado justo en el tramo más exigente del curso.

El susto de Derry y un final de temporada en blanco

El club también ofreció una actualización sobre el caso que más había preocupado en los últimos días: el de Jesse Derry. El canterano vio truncado su debut como titular en la Premier League ante Nottingham Forest por un escalofriante golpe en la cabeza tras un choque con Zach Abbott.

Derry abandonó el campo en camilla y fue trasladado de inmediato al hospital. Las primeras noticias, al menos, traen algo de alivio: los signos iniciales son positivos y su evolución, dentro de la gravedad del susto, va por buen camino. McFarlane explicó que ha estado en contacto con la familia, incluido Shaun Derry, padre del jugador, y transmitió un mensaje de tranquilidad.

La cara amarga es que la temporada de Derry ha terminado. No volverá a jugar de aquí al final de la campaña. Para un chico que acababa de asomarse al primer plano, el frenazo es brutal, aunque en este caso el único objetivo es evidente: que se recupere por completo.

Un rayo de luz: regresan Reece James y Colwill

En medio del parte de guerra, por fin una noticia que permite respirar. Reece James y Levi Colwill han completado la semana de entrenamientos con el grupo y están en disposición de entrar en la convocatoria para Anfield.

El capitán no juega desde la derrota ante Newcastle a mediados de marzo. Demasiado tiempo fuera para un futbolista que, cuando está sano, sostiene el costado derecho del equipo tanto en defensa como en ataque. Colwill, por su parte, vuelve tras una seria lesión de rodilla sufrida en verano, un contratiempo que frenó en seco su progresión cuando apuntaba a pieza clave del futuro inmediato del club.

McFarlane confirmó que ambos han entrenado “toda la semana” y que aún queda una última sesión para terminar de evaluar sensaciones. La decisión final llegará a las puertas del partido, pero el simple hecho de tenerlos disponibles ya cambia el panorama de una zaga que ha hecho aguas durante la racha de seis derrotas.

Con James y Colwill, Chelsea gana jerarquía, salida de balón y carácter. Justo lo que se exige cuando se pisa Anfield con el equipo herido y la temporada tambaleándose. La pregunta es clara: ¿bastará ese regreso para frenar la caída o el sábado será otra noche larga para un Chelsea que no encuentra el suelo?

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