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Carney Chukwuemeka genera preocupación en la gira de BVB por Japón

El reloj apenas marcaba el minuto ocho cuando el gesto lo delató. Sin rival cerca, sin entrada ni choque, Carney Chukwuemeka se quedó clavado en el césped, la rodilla derecha atrapada un instante en el terreno. Cayó, miró al banquillo y llamó a las asistencias. Silencio incómodo en el amistoso de Borussia Dortmund en Tokio.

Los médicos revisaron con detalle la rodilla derecha del centrocampista. Durante unos segundos pareció que todo había terminado ahí, que el amistoso se llevaba por delante parte de la pretemporada del austriaco. Pero Chukwuemeka apretó los dientes, regresó al campo y quiso seguir. Señal clara de que el jugador no estaba dispuesto a regalar ni un minuto en este verano en el que pretende ganar peso en el proyecto de BVB.

El cuerpo, sin embargo, marcó el límite.

Pasados poco más de 20 minutos, volvió a sentarse en el césped. De nuevo sin contacto, de nuevo con movimientos visiblemente limitados. Esta vez no hubo margen para el heroísmo: el cambio fue inevitable. El joven Takato Yamamoto entró en su lugar y el plan de partido de Dortmund quedó alterado de nuevo por una lesión en esta gira asiática.

Por ahora, el diagnóstico es una incógnita. Solo las pruebas médicas dirán si se trata de un susto o de un problema serio. También existe la posibilidad de que el cuerpo técnico haya optado por la vía conservadora, sin arriesgar un milímetro con un jugador que arrastra historial de molestias en la zona.

Sea como sea, el golpe es duro. Chukwuemeka se había incorporado tarde a la pretemporada tras unas vacaciones prolongadas por el Mundial y llegaba a Japón con la clara intención de mandar un mensaje: quiere ser más que un recurso puntual en la 2026/27. El centrocampista, nacido en Viena y formado en las categorías inferiores de Inglaterra, cambió de federación en marzo y apostó por Austria, país al que también puede representar.

Su decisión tuvo premio inmediato. El seleccionador de la ÖFB lo incluyó en la lista mundialista y el jugador participó en tres de los cuatro partidos de Austria en el torneo celebrado en Norteamérica. En el duelo de octavos de final ante España, que terminaría 3-0 para los que luego serían campeones del mundo, saltó al campo tras el descanso, en busca de una reacción que nunca llegó.

En Dortmund, su historia también estaba empezando a tomar forma. Cuando aterrizó en el club a comienzos de 2025, arrastraba problemas de rodilla. La pasada temporada, sin embargo, logró mantener a raya esas molestias recurrentes. Disputó 38 partidos oficiales en 2025/26, con tres goles y dos asistencias, cifras que apuntaban a un jugador cada vez más asentado en la rotación.

Ahora, en pleno verano japonés, el guion se tuerce otra vez.

Una gira complicada para BVB

El amistoso en Tokio cerraba el viaje de Borussia Dortmund por Japón, después de medirse días antes a Cerezo Osaka. Aquel encuentro ya dejó mal cuerpo: derrota por 1-0 tras una actuación gris y otra lesión que encendió las alertas, la de Filippo Mane. El joven central sufrió problemas en el muslo. No parecían graves, pero lo suficiente como para dejarlo fuera de la convocatoria ante Tokyo.

El equipo alemán no solo ha tenido que gestionar cargas físicas y ajustes tácticos en esta gira. También se ha enfrentado a los caprichos del clima. Pasada la media hora del duelo del sábado —mediodía en horario alemán—, el árbitro se vio obligado a detener el juego. Lluvia torrencial, de esas que caen como una cortina, y aviso de tormenta eléctrica. Jugadores y técnicos corrieron hacia los vestuarios mientras el estadio se rendía a un monzón fugaz.

Media hora después, el balón volvió a rodar. El amistoso siguió su curso, pero la sensación ya era distinta. Entre la interrupción por la tormenta y las lesiones encadenadas, la gira japonesa de BVB quedaba marcada por todo menos por el fútbol.

El plan ahora es claro: regresar a Dortmund, evaluar con calma a Chukwuemeka y a Mane, y recomponer el puzle de una pretemporada que empieza a dejar más preguntas que respuestas. Para un centrocampista que venía de un Mundial, de un cambio de selección y de una temporada de consolidación, el próximo parte médico puede definir buena parte de su papel en el curso que se avecina.