Callum McGregor: El futuro entrenador del Celtic y su legado
Callum McGregor, capitán eterno y futuro entrenador: el plan de Celtic mientras se agita el mercado
Martin O'Neill no suele regalar elogios. Cuando habla, en Celtic Park escuchan. Y esta vez el histórico técnico ha ido un paso más allá: ve a Callum McGregor, a sus 33 años, no solo como el corazón del equipo campeón, sino como un futuro entrenador del club.
El veterano centrocampista ha despejado las dudas sobre su porvenir. Según desvelan en Escocia, McGregor se reunió este verano con el director ejecutivo Michael Nicholson y le transmitió un mensaje claro: está contento, quiere seguir y no se moverá pese a los rumores que lo vinculaban con un traspaso millonario a Arabia Saudí. En un vestuario que ha cambiado de piel varias veces en la última década, su continuidad es algo más que una renovación silenciosa: es una declaración de intenciones.
O'Neill, que conoce como pocos la presión que rodea al banquillo de Celtic, cree que McGregor tiene el carácter, la lectura del juego y el ascendiente sobre el grupo necesarios para dar el salto a los banquillos cuando cuelgue las botas. Primero seguirá mandando desde el círculo central. Después, quién sabe, quizá desde el área técnica de un Celtic Park que ya es casi su casa.
Tierney, bloqueado; Ghedjemis y Baur, operaciones en el alambre
Mientras McGregor afianza su legado, el mercado gira a toda velocidad alrededor del campeón escocés. Celtic ha rechazado una propuesta de Osasuna por Kieran Tierney, el lateral zurdo de 29 años que sigue generando interés en el extranjero. El club ha cerrado la puerta, al menos de momento, a la salida del internacional escocés.
En el frente ofensivo, el nombre de Fares Ghedjemis se ha instalado en la agenda. La primera oferta, cercana a los 6 millones de libras, fue rechazada por Frosinone. El club de Serie A quiere retener al extremo argelino de 23 años, pero las conversaciones siguen abiertas. No es un “no” definitivo, es una negociación que se estira mientras otros clubes, incluido Rangers, observan de reojo.
Con Mika Baur, la historia se ha convertido en un tira y afloja. Desde Glasgow se prepara una propuesta mejorada, estructurada, de alrededor de 5 millones de libras por el centrocampista de 22 años de Paderborn. El jugador presiona para completar el salto a Celtic, pero en Alemania la resistencia es firme. Una oferta de 4 millones ya fue rechazada y el técnico Ralf Kettemann ha asegurado a NW Sport que espera que Baur se quede. El mensaje es claro: si Celtic lo quiere, tendrá que apretar todavía más.
En paralelo, otro objetivo vinculado al campeón escocés se complica lejos de Escocia. Real Oviedo ha tumbado una propuesta de aproximadamente 6,2 millones de libras de Lens por Haissem Hassan, extremo de 24 años también relacionado con Celtic. El mercado, en este caso, juega a favor de los asturianos, que no tienen prisa por vender.
Rangers mira al mercado mientras Gerrard explica su “no” al regreso
Al otro lado de Glasgow, Rangers vive un verano de reconstrucción y decisiones delicadas, marcado también por la sombra de Steven Gerrard. El técnico inglés ha explicado públicamente por qué no regresó al banquillo de Ibrox, un movimiento que muchos daban por posible. Mientras tanto, el club se mueve con cautela en un mercado cada vez más agresivo.
Uno de los nombres que se escapa es el de Jens Hjerto-Dahl. Hull City está a punto de adelantarse tanto a Rangers como a Cardiff City por el centrocampista de 20 años de Tromso. Según distintas informaciones, los de Ibrox incluso se habrían retirado ya de la puja, dejando el camino despejado a los ingleses.
Rangers sí ha mantenido conversaciones con Brighton & Hove Albion por Amario Cozier-Duberry. El problema es el contexto: el club de la Premier League no tiene prisa por desprenderse del extremo de 21 años y ya ha rechazado una oferta de 5 millones de libras procedente de Anderlecht. No es una negociación sencilla. Brighton sabe lo que tiene y marca el ritmo.
En el horizonte aparece también Mikey Moore, que la temporada pasada jugó cedido en Rangers. Esta vez, sin embargo, el favorito para hacerse con el joven extremo de 18 años de Tottenham Hotspur es Cologne, con las conversaciones en una fase avanzada y varios clubes pendientes de su situación. Otra operación en la que el club de Ibrox podría quedarse sin premio.
Movimiento constante en la clase media escocesa
Mientras los gigantes de Glasgow calibran grandes operaciones, el resto del fútbol escocés se mueve en un mercado más silencioso, pero igual de decisivo para sus proyectos.
St Mirren, por ahora, resiste en medio de los rumores sobre Killian Phillips. El club asegura que no ha recibido contacto alguno por el centrocampista de 24 años pese a la creciente especulación. De momento, todo ruido y ninguna oferta.
En Inglaterra, Notts County se ha interesado por Dean Campbell, mediocentro defensivo de 25 años de Northampton Town. No está solo: otros clubes de League One también siguen de cerca al escocés, según distintas fuentes. Es el tipo de operación que no acapara portadas, pero define plantillas y temporadas enteras.
Brighton & Hove Albion, por su parte, sigue su estrategia de captación agresiva de talento joven. Ha alcanzado un acuerdo para fichar al extremo escocés Mason Stephens, de 17 años, procedente de Manchester City, con un contrato previsto de tres años. Otro movimiento que refuerza la imagen de Brighton como trampolín para jóvenes británicos.
En St Johnstone, las noticias llegan con un matiz amargo. El club soñaba con un gran porcentaje de una venta de Adama Sidibeh este verano, con el delantero vinculado a un posible traspaso de 1,5 millones de libras gracias al interés de clubes de Championship. Sin embargo, una lesión de isquiotibiales sufrida con Stockport County complica ese escenario y enfría la posibilidad de un gran ingreso inmediato.
En un verano de rumores cruzados, ofertas rechazadas y negociaciones al límite, la figura de Callum McGregor emerge como el símbolo de algo que escasea en el fútbol moderno: estabilidad. Celtic ya sabe que seguirá mandando en el césped. La pregunta, cada vez menos descabellada, es cuándo empezará a hacerlo desde el banquillo.




