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Burnley busca nuevo entrenador tras la salida de Bellamy

Craig Bellamy no será el próximo entrenador de Burnley. El posible acuerdo se ha “caído”, según las últimas informaciones, y el club de Lancashire vuelve a mirar al mercado en busca de un nuevo líder para su regreso inmediato a la élite.

El seleccionador de Gales, exdelantero de carácter volcánico en su etapa de jugador, ya había dejado claro que no abandonaría el cargo de su país para dirigir a Celtic. Con Burnley, sin embargo, el escenario parecía distinto. El proyecto de un equipo recién descendido, con ambición de asentarse de una vez por todas en la Premier League, le abría una puerta que no cerró de golpe.

Esa puerta ya está clausurada.

De acuerdo con Sky Sports News, Burnley ha retirado su foco de Bellamy y ha comenzado a mover fichas hacia otros objetivos: Steve Cooper y Rob Edwards aparecen ahora en la primera línea de la lista. Edwards, además, llega al radar clarets tras su reciente destitución en Wolverhampton Wanderers, un detalle que lo coloca disponible y con experiencia fresca en el fútbol inglés de máximo nivel.

El nombre de Bellamy no era ajeno a Turf Moor. Formó parte del cuerpo técnico de Burnley como asistente de Vincent Kompany, etapa en la que el club se reinventó con un estilo más valiente antes de que el técnico belga hiciera las maletas rumbo a Bayern Munich. Esa conexión, ese conocimiento interno del vestuario y de la estructura del club, alimentaban la sensación de encaje natural.

Nada de eso será suficiente. Burnley ha decidido girar el timón.

El contexto no admite demasiados experimentos. Desde la temporada 2021/22, el club vive instalado en una montaña rusa entre Premier League y Championship, incapaz de consolidarse arriba. Cada elección en el banquillo pesa el doble: no se trata solo de subir, sino de quedarse.

Ahora la pregunta es quién asumirá ese reto. Cooper, con fama de técnico metódico y capacidad para construir proyectos competitivos, y Edwards, con su reciente paso por Wolves, representan perfiles distintos para un mismo objetivo: romper el ciclo de ascensos y descensos que ha marcado el presente reciente de Burnley.

El club ya ha dejado claro que Bellamy no será el hombre.

El siguiente movimiento dirá si esta vez el salto a la Premier es para quedarse.