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Burnley busca a Craig Bellamy como nuevo entrenador

Burnley ha movido ficha. El club de Championship ha contactado oficialmente con la Federación de Fútbol de Gales (FAW) para explorar la contratación de Craig Bellamy como nuevo entrenador, pese a que el actual seleccionador galés había enfriado hace apenas unas semanas cualquier regreso inmediato al fútbol de clubes.

El conjunto de Turf Moor busca sustituto para Scott Parker, que dejó el cargo en abril tras consumarse el descenso desde la Premier League. El puesto está vacío y el nombre de Bellamy, inevitablemente, vuelve a escena.

No es un desconocido en Burnley. El exdelantero de Liverpool y Manchester City, de 46 años, ya trabajó en el club como asistente de Vincent Kompany, en la etapa en la que el belga llevó a los clarets de vuelta a la élite. Conoce el vestuario, el entorno y la exigencia de un club que no quiere instalarse en la segunda categoría.

De momento, eso sí, la operación está verde. Según la información de la agencia Press Association, solo se ha producido una consulta formal y no existe ningún acuerdo cerrado entre las partes.

El problema tiene nombre y contrato: Gales. Bellamy firmó hasta 2026 y aún le restan dos años como seleccionador. Y no ha dudado en remarcar públicamente que su prioridad sigue siendo la selección.

Antes del amistoso frente a Ghana, a comienzos de mes, el técnico fue claro al hablar de su futuro. Subrayó que su mente está puesta en la clasificación para la Euro 2028, un torneo que, además, Gales aspira a vivir como anfitrión dentro de un campeonato de las naciones británicas.

“Gales me ha dado esta oportunidad y estoy realmente agradecido por ello. Estoy totalmente centrado en los próximos dos años y ser seleccionador galés es algo único, punto”, afirmó. Una declaración de intenciones que sonó a cierre de puerta… al menos a corto plazo.

Bellamy insistió en el peso emocional del cargo. Recordó que muchos galeses y exjugadores “darían cualquier cosa” por ocupar su puesto y que quienes ya lo tuvieron “querrían volver a estar aquí”. Habló de un “momento increíble” que no quiere “dejar pasar” y se permitió incluso imaginar el ambiente en Cardiff si Gales logra clasificarse para un gran torneo en casa, con el Principality Stadium como escenario y las calles de la capital teñidas de rojo.

Desde su nombramiento en 2024, Bellamy ha llevado a la selección hasta el play-off de clasificación para el Mundial. La aventura terminó en marzo, en Cardiff, con una derrota cruel ante Bosnia y Herzegovina en la tanda de penaltis de la semifinal del repechaje. El billete mundialista se escapó desde los once metros, pero su figura salió reforzada por la competitividad mostrada por el equipo.

Ese es, precisamente, el perfil que seduce a Burnley: un técnico joven, intenso, con pasado en el club y capaz de exprimir al máximo a un grupo en reconstrucción tras un descenso doloroso.

Ahora la pelota está en el tejado de todas las partes. Burnley necesita un líder para su proyecto de regreso a la Premier. Gales no quiere perder a su seleccionador en plena planificación hacia la Euro 2028. Y Bellamy, atrapado entre la lealtad a su país y el atractivo de un banquillo que ya conoce, tendrá que decidir cuánto pesa cada camiseta en este tramo de su carrera.