Borussia Dortmund se prepara para la Champions League sin Mané
Borussia Dortmund arrancará su andadura en la Champions League ante Villarreal con una mezcla de alivio y contratiempo en la enfermería. Daniel Svensson y Konstantinos Karetsas no se entrenaron con el grupo este lunes, pero estarán disponibles para el estreno continental del martes, tal y como confirmó Niko Kovac en la rueda de prensa previa.
El técnico quiso apagar cualquier conato de alarma. “Hoy fue completamente normal. A veces dejamos que uno o dos jugadores se recuperen en el vestuario o en el gimnasio. Ambos están en perfecto estado de salud y son opción para el partido”, subrayó Kovac, restando dramatismo a su ausencia en el campo de entrenamiento.
La mala noticia llega con Filippo Mané. El defensa se lesionó muscularmente en la victoria por 3-2 ante Hoffenheim en la Bundesliga y tuvo que ser sustituido en la primera parte. No llegará a tiempo para medirse a Villarreal.
Kovac detalló el escenario con claridad: el club espera que Mané esté de vuelta después del parón internacional. “No suponemos que pase nada más antes del parón. Sin duda volverá después. Desgraciadamente, cosas así forman parte del juego. En cuanto a carga y gestión del entrenamiento, todo fue de primera; tenía números realmente buenos de resistencia y fuerza”, explicó el entrenador, dejando claro que no se trató de una mala planificación física.
El rompecabezas de Kovac no termina ahí. Nico Schlotterbeck y Ramy Bensebaini, que venían avanzando en sus procesos de recuperación, no podrán jugar el martes por sanción. Dos piezas importantes de la zaga, fuera por motivos disciplinarios justo cuando apuntaban a reaparecer.
A esa lista se suman los ausentes de larga duración: Giannis Konstantelias y Emre Can siguen sin estar disponibles y no entran en los planes inmediatos del técnico.
Entre buenas noticias, bajas sensibles y sanciones, Dortmund se planta en su debut europeo con una defensa remendada, pero con la obligación intacta: empezar la Champions League con autoridad frente a un Villarreal que no perdona dudas.




