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Bayern Múnich asegura a Kane y protege a Olise

Karl-Heinz Rummenigge lo dejó claro y sin rodeos: Bayern Múnich quiere atar a Harry Kane a largo plazo y no piensa escuchar ofertas por Michael Olise, por altas que sean.

El plan con Kane está marcado en el calendario. El delantero inglés, de 32 años y con contrato hasta 2027, se sentará a negociar una ampliación cuando termine la temporada. Así lo explicó Rummenigge en declaraciones a t-online, subrayando el peso específico del goleador en el proyecto bávaro. Ficharlo ya fue definido internamente como un golpe histórico para el club, y ahora la idea es convertir su etapa en Múnich en algo duradero.

Kane, que contaba con una cláusula de rescisión, decidió no activarla y ha transmitido al club que quiere seguir en la ciudad. Sobre esa base, la cúpula deportiva tiene previsto abrir conversaciones formales al cierre del curso, con la tranquilidad de saber que el futbolista se ve en el Allianz Arena a largo plazo.

Olise, intocable pese al asedio de la Premier

Si la situación de Kane apunta a un compromiso todavía más firme, la de Michael Olise es directamente una barricada. Bayern ha emitido un mensaje contundente al mercado: el extremo francés no se vende.

Olise, uno de los grandes motores del equipo en la lucha por el triplete, se ha disparado en el radar de media Europa. Liverpool, necesitado de un heredero para Mohamed Salah, ha seguido de cerca al ex de Crystal Palace. Pero en Múnich la respuesta es la misma para todos: no hay negociación posible.

Rummenigge fue tajante al valorar al futbolista. Destacó no solo su nivel sobre el césped, casi mágico por momentos, sino también su carácter discreto y alejado del foco mediático, una rareza en el fútbol actual. Y aprovechó para recordar un episodio que marcó la política deportiva del club.

En 2009, Bayern recibió una oferta descomunal de Chelsea por Franck Ribéry, que habría supuesto un récord mundial en aquel momento. La propuesta se debatió durante horas en los despachos con Karl Hopfner y Uli Hoeneß. De aquella reunión salió una línea roja: nunca vender a un jugador cuya ausencia se notaría de forma decisiva en el campo. Una norma no escrita que, según Rummenigge, sigue vigente y ahora protege a Olise.

Para el francés, que tiene contrato hasta 2029, el mensaje es inequívoco: no hay cifra capaz de hacer dudar al club.

Eberl se alinea y el mercado toma nota

Max Eberl, director general deportivo, ha ido en la misma dirección. Ha descartado que incluso una oferta desorbitada pueda abrir una puerta que el Bayern ha decidido mantener cerrada. No es solo una postura de fuerza: es una declaración de intenciones sobre el tipo de proyecto que se quiere construir alrededor de sus grandes figuras.

Los números de Olise esta temporada explican buena parte del interés que despierta: 19 goles y 26 asistencias lo han convertido en uno de los talentos más codiciados del continente. Pero con la cúpula bávara alineada, los pretendientes deberán mirar hacia otros destinos.

Mientras tanto, el presente no da tregua. Kane y Olise volverán a escena el martes, cuando Bayern viaje a París para medirse a PSG en la ida de las semifinales de la Champions League. Con su futuro inmediato blindado desde los despachos, ahora les toca hablar en el escenario que más pesa: Europa.