Barça mantiene interés en Lukeba pese a dificultades económicas
El mercado se agota, pero en los despachos del FC Barcelona nadie da por cerrada la carpeta del central. SPORT apunta que Castello Lukeba, zaguero de RB Leipzig, sigue en la lista de jugadores que gustan al club y encaja en la idea de Hansi Flick. Otra cosa son los números.
Deco no ha bajado la persiana. El director deportivo mantiene vivos varios escenarios por si se abre una oportunidad de última hora antes del cierre de la ventana. La prioridad está clara: un central zurdo capaz de sostener un equipo que vive muchos minutos instalado en campo rival.
Un perfil hecho para Flick
Lukeba no es un nombre nuevo en la agenda azulgrana. El francés lleva meses vinculado al Barça y su perfil sigue generando consenso interno. Juega en el costado izquierdo, se siente cómodo defendiendo hacia adelante y no es de los que se limitan a esperar atrás a que llegue la avalancha.
Eso, para el sistema de Flick, es oro. El técnico quiere defensas que se atrevan a adelantar metros, que corran riesgos y tengan piernas para corregir a la espalda cuando el equipo pierde el balón. Velocidad, capacidad de reacción y personalidad con la pelota. Lukeba marca casillas en todas esas líneas.
No solo corre. Conduce, rompe líneas y se ofrece como primer pasador valiente. No se conforma con el pase seguro de cinco metros: intenta filtrar, superar la primera presión y conectar con el mediocampo. Justo el tipo de central que ayuda a que la posesión no sea estéril, sino profunda.
El problema está en la cláusula
El encaje deportivo es evidente. El financiero, no. Ahí se atasca todo.
Lukeba tiene una cláusula de rescisión de 80 millones de euros. Una cifra que, en el contexto actual del Barça, se acerca más al territorio de la quimera que al de la operación asumible. Según SPORT, en Leipzig podrían escuchar propuestas por debajo de ese número si se dan las circunstancias adecuadas, pero ni así sería un fichaje barato.
Incluso con un precio rebajado, el club debería hacer una apuesta muy fuerte para incorporarlo al Camp Nou. Y no se trata solo de pagar: se trata de justificar un desembolso elevado para un jugador que llegaría a competir en una línea defensiva en plena reconstrucción, con piezas jóvenes y jerarquías todavía por definir.
Ahí entra en juego el cálculo frío. Deportivamente, Lukeba encaja: técnica para un equipo de posesión, velocidad para responder a las exigencias extremas de Flick y un perfil zurdo que el Barça lleva tiempo buscando. La duda no está en el césped, sino en el balance.
¿Puede el club cuadrar los números sin comprometer otros movimientos? ¿Tiene sentido asumir una operación de este tamaño si, en las próximas semanas, aparece una opción más asequible en el mercado de centrales?
La respuesta, hoy, pasa por la capacidad de Deco para negociar condiciones favorables con RB Leipzig… o por la aparición de una alternativa que obligue al Barça a decidir si Lukeba es una oportunidad que no se puede dejar escapar o un lujo que, por ahora, no se puede permitir.




