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El Barça acelera por Karim Adeyemi: pieza clave en la revolución de Flick

El Barcelona se mueve deprisa. Después de semanas de contactos, el club azulgrana está a un paso de cerrar el fichaje de Karim Adeyemi tras un avance decisivo en las negociaciones con el Borussia Dortmund, según han confirmado fuentes a ESPN.

El primer intento fue rechazado. La propuesta inicial de alrededor de 20 millones de euros no convenció al club alemán. El Barça volvió a la carga, subió la apuesta y el acuerdo se está rematando en una cifra cercana a los 22 millones fijos, más otros 7 millones en variables. Dortmund, además, se asegura un porcentaje sobre una futura plusvalía en caso de una venta posterior.

Un movimiento calculado. Y rápido. En el club confían en cerrar la operación en los próximos días, con Adeyemi llamado a convertirse en el segundo fichaje del verano después de la llegada de Anthony Gordon desde Newcastle United por 70 millones de euros.

La nueva delantera de Flick toma forma

El mensaje interno es claro: no se trata de un simple retoque, sino de una reconstrucción ofensiva. Hansi Flick ya conoce bien a Adeyemi, al que hizo debutar con la selección de Alemania durante su etapa al frente del combinado nacional. Ahora lo reclama para el Camp Nou como parte de la remodelación del ataque que pidió al aterrizar en el banquillo, una hoja de ruta que ESPN adelantó en marzo.

El contexto ayuda a entender la magnitud del cambio. Robert Lewandowski, referencia goleadora de las últimas temporadas, se marchó libre al Chicago Fire FC. Marcus Rashford regresó al Manchester United tras su cesión. Ferran Torres entra en su último año de contrato y su futuro está abierto. Roony Bardghji también podría salir.

En paralelo, el Barça ya ha cerrado a Gordon y aprieta por Adeyemi y Julián Álvarez, objetivo prioritario para ocupar el hueco de Lewandowski en la posición de ‘9’. Desde dentro insisten: las operaciones de Adeyemi y Gordon no frenan ni condicionan la búsqueda de ese delantero centro. Son piezas complementarias, no alternativas.

Si el plan se completa, la línea ofensiva podría mezclar a Lamine Yamal, Raphinha y Ferran con un trío nuevo formado por Gordon, Adeyemi y, si se consuma, Álvarez. Juventud, desborde y perfiles distintos para un entrenador que quiere un ataque móvil, agresivo y difícil de descifrar.

Adeyemi, velocidad y versatilidad para el Camp Nou

Adeyemi encaja en esa idea. Puede jugar en cualquiera de las tres posiciones del frente de ataque: pegado a la banda, como extremo a pierna cambiada o incluso como referencia más adelantada en contextos de presión alta y transiciones rápidas. No es un ‘9’ clásico, pero sí un atacante que estira defensas, castiga espacios y obliga a los centrales a correr hacia atrás.

El alemán dio el salto al gran escaparate europeo con el Red Bull Salzburg, donde se ganó la etiqueta de talento emergente. En 2022 firmó por el Borussia Dortmund, club en el que ha completado cuatro temporadas. Sus números no engañan: 146 partidos, 36 goles, 10 de ellos en 39 encuentros el curso pasado en todas las competiciones.

No son cifras de goleador puro, pero sí las de un atacante que aporta profundidad, amenaza constante y margen de crecimiento. A sus 24 años, llega todavía en fase de consolidación, con recorrido para mejorar en la definición y en la toma de decisiones en el último tercio.

Un verano de riesgo… y de oportunidad

El Barça se mueve en un mercado complejo, con límites económicos y un ojo puesto en el futuro. Apostar por Gordon y Adeyemi en un mismo verano, mientras se intenta rematar la llegada de Julián Álvarez, implica un giro decidido hacia un ataque más físico, más directo y menos dependiente de un solo goleador.

Las salidas de veteranos y el posible adiós de más piezas de la vieja guardia dejan claro el cambio de ciclo. Flick quiere un equipo que corra, que presione arriba, que pueda intercambiar posiciones sin perder filo. Adeyemi encaja en ese dibujo. Ahora falta el último paso: la firma, la foto y el debut.

Si el plan sale bien, el Barça habrá pasado en un solo verano de vivir de los goles de Lewandowski a repartir la responsabilidad entre una batería de atacantes jóvenes y ambiciosos. La pregunta es obvia y ya sobrevuela el Camp Nou: ¿bastará este nuevo frente de ataque para devolver al club a la élite europea o será solo el primer capítulo de una reconstrucción más larga de lo previsto?