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Un Barça efectivo en ataque, pero vulnerable en defensa

El marcador dice 2-4 en Levante. Pleno de victorias, cinco de cinco, 21 goles en cinco jornadas. Pero la noche dejó algo más que números: dejó a un Hansi Flick satisfecho… y a la vez inquieto.

El partido fue un pequeño resumen del Barça de este inicio de curso. Demoledor arriba, frágil atrás. Lamine Yamal firmó un doblete, Xavi Espart celebró su primer tanto con el primer equipo y Karim Adeyemi remató la faena con el cuarto. Suficiente para sostener un arranque perfecto que ya iguala el mejor inicio liguero de la historia del club.

No fue una exhibición pulida. Fue una victoria trabajada, con altibajos, con fases de desconcierto que el técnico no quiso esconder.

Flick asume el error en el primer gol

La defensa volvió a enseñar grietas. El propio Flick no se escondió y se señaló en el primer tanto del Levante.

«Estamos contentos porque al final ganamos 4-2. Creo que los goles que encajamos vienen de errores nuestros, pero en el primero, creo que el fallo fue mío», reconoció el alemán, muy claro en su análisis.

La acción clave llegó en pleno aviso físico de Xavi Espart:

«Queríamos sustituir a Xavi porque tenía calambres y dije: “Vale, esperamos hasta la próxima interrupción”. Quizá si lo hubiéramos cambiado en ese momento, no habríamos encajado ese gol».

Un matiz de segundos, una decisión retrasada… y el partido se complicó. El Levante olió sangre y apretó. El Barça, por momentos, perdió el control que Flick exige como sello innegociable.

Un inicio histórico… que no deslumbra a Flick

El triunfo permite al Barça igualar el mejor arranque liguero de su historia. Cinco victorias consecutivas y una pegada brutal. Flick, sin embargo, rehúye la euforia fácil.

«Estoy orgulloso. Estoy orgulloso de mi equipo y estoy orgulloso del club. Pero al final, esto es solo el principio. No miro demasiado los números, porque también pertenecen al pasado».

El mensaje es claro: el récord no es un destino, es apenas el kilómetro cero. Y el técnico lo liga directamente a un aspecto que le preocupa tanto como le seduce el ataque: la defensa.

«Sí, por supuesto, pero también es importante cómo defendemos. Normalmente hoy nos presionaron muy bien. También creo que el césped no estaba en las mejores condiciones. No fue un partido fácil».

El contexto no le sirve de excusa. Más bien como explicación de un choque incómodo, con errores de concentración que se repiten.

Cuando le preguntaron si este encuentro era otro aviso sobre lo que ocurre cuando el equipo baja una marcha, Flick fue tajante:

«Si no das el 100%, pasan cosas como esta».

Espart se estrena y Adeyemi reclama foco

En medio del ruido, una sonrisa: Xavi Espart. El canterano marcó su primer gol con el primer equipo y se ganó un elogio directo de su entrenador.

«En este momento lo está haciendo bien. Técnicamente es bueno, tácticamente también. Y físicamente está al 100% preparado y lo está demostrando. Está jugando a un gran nivel».

Espart aporta energía, orden y llegada. Un perfil que encaja de lleno en la idea de Flick y que empieza a consolidarse como una opción real, no solo como recurso puntual.

La otra gran nota positiva llegó al final, con Karim Adeyemi. Entró desde el banquillo y sentenció con el cuarto gol. Un destello que el técnico no considera casualidad.

«No, no estoy sorprendido, porque cuando está concentrado, es un jugador fantástico. Eso es lo que tiene que ofrecer».

Flick se detuvo especialmente en la acción del cuarto tanto:

«Especialmente con el cuarto gol, estuvo fantástico. En esa situación se ve que tiene algo especial».

Adeyemi hizo lo que el partido pedía: agresividad, decisión, colmillo. El tipo de impacto que cambia un tramo final nervioso por una victoria controlada.

Defensa pública a Anthony Gordon

El que no vio puerta fue Anthony Gordon. Otro partido sin gol, alguna decisión mejorable, pero una confianza intacta por parte del entrenador.

«Creo que Anthony nos da mucho, especialmente cuando recibe el balón. Siempre es capaz de controlarlo y luego pasarlo a uno de los nuestros, y así mantener la posesión».

Flick sabe que un atacante vive del gol. Y no lo oculta:

«Por supuesto, como atacante, cuando tienes ocasiones, quieres marcar. Espero que marque muy pronto, porque eso también le ayudará a integrarse completamente. Pero estoy contento con él y valoro mucho lo que nos da».

Gordon se ha convertido en una máquina de asistencias en este inicio de temporada, aunque en Levante no firmó su mejor actuación. Aun así, el mensaje interno es de respaldo total. No hay dudas, hay espera.

Y mientras tanto, la profundidad de plantilla marca la diferencia. Cuando uno no brilla, otro aparece. Hoy fue Adeyemi quien ofreció lo que le faltó a Gordon. Ambos seguirán peleando por ese costado izquierdo, empujándose el uno al otro… y elevando el nivel del equipo.

El Barça se va de Levante con algo más que tres puntos: un aviso serio de que la pegada no siempre tapará las desconexiones, una confirmación de que la segunda unidad responde y un entrenador que no tiene reparos en asumir errores y exigir el 100% cada noche.

Cinco victorias seguidas, un arranque de récord y un reto evidente: ¿cuánto tiempo podrá sostener este equipo un ritmo tan alto sin ajustar de verdad su defensa?