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El Barça busca un central zurdo con experiencia tras la salida de Araujo

El mercado se le ha complicado al Barcelona en el momento más delicado. La marcha de Ronald Araujo a Liverpool ha abierto un agujero en el corazón de la defensa y en los despachos ya no hablan de retoques, sino de una necesidad urgente: un central zurdo, con experiencia y listo para competir desde el primer día.

Deco ha tomado el mando de la operación. El director deportivo trabaja a contrarreloj, convencido de que con lo que tiene ahora mismo Hansi Flick no llega con garantías al final de la temporada 2026/27. La sensación en el club es clara: sin Araujo, la manta se ha quedado demasiado corta.

Una defensa cogida con alfileres

Hoy, la nómina de centrales del primer equipo se reduce a Pau Cubarsí, Eric Garcia, Gerard Martin y Andreas Christensen. Talento hay, pero falta algo que en un curso largo y exigente suele marcar la diferencia: oficio, jerarquía, colmillo.

La teoría dice que Álvaro Cortés podría ser ese refuerzo interno que alivie la rotación. La práctica, de momento, no acompaña. En el club dudan de que esté preparado para asumir el peso de un rol fijo en la élite, pasar de apariciones puntuales a sostener una temporada entera al máximo nivel.

Y el caso Cortés se complica todavía más: el jugador no quiere volver a Barça Atlètic y ya maneja ofertas de otros equipos. Una salida en los próximos días está sobre la mesa. Si se consuma, la urgencia por fichar otro central se disparará.

Deco, por tanto, no busca un parche ni otro proyecto de futuro. Quiere un futbolista que llegue, se ponga la camiseta y apriete de inmediato a los que ya están.

El filtro de Deco: zurdo, hecho… y asumible

El perfil está muy marcado. Central zurdo, con experiencia contrastada y que encaje en las limitaciones económicas del club. No vale cualquier nombre, por brillante que suene.

Luka Vuskovic, por ejemplo, gustaba mucho en la secretaría técnica antes de que cerrara su fichaje por Brighton. Pero con 19 años, en el Barça se le ve más como inversión de futuro que como solución inmediata al vacío que ha dejado Araujo.

Lo mismo ocurre con Jon Martin, de Real Sociedad. El defensa está bien valorado en los informes, pero su edad vuelve a chocar con la prioridad actual: alguien hecho, no otro diamante por pulir.

Incluso perfiles de alto nivel como Cristian Romero han quedado fuera del foco. Su calidad y experiencia son indiscutibles, pero no encaja exactamente en el molde que ha definido Deco para este puesto.

El mensaje desde los despachos es nítido: el Barcelona no está rastreando simplemente “el mejor central disponible”. Busca una pieza muy concreta, un zurdo fiable que equilibre la zaga y aguante la presión de un club que no perdona los errores.

El reloj del mercado corre. La pregunta es si Deco encontrará a tiempo ese central que encaje en un perfil tan estrecho… y en un presupuesto aún más ajustado.