El Estadio de San Mamés se prepara para una de esas noches que pueden marcar una temporada. Athletic Club recibe a Sporting CP en la League Stage de la UEFA Champions League, con dos realidades muy distintas pero un mismo objetivo: asegurar el billete hacia las rondas eliminatorias. Los leones llegan en la parte baja de la tabla global (puesto 23) con 8 puntos y un balance goleador negativo (-4), mientras que los lisboetas se han instalado en la zona noble (puesto 10) con 13 puntos y un diferencial de +5. Son cinco puntos de distancia que explican bien el guion previo: Sporting llega como favorito, pero San Mamés y la urgencia competitiva convierten este duelo en algo más que un simple partido de fase de liga. Athletic encadena un “WDDLW” en la Champions, irregular pero competitivo, y se aferra a su estadio para frenar a un Sporting que alterna tropiezos con victorias de peso (“WLWDW”).
Guion de la temporada y tendencias de forma
El Athletic Club ha construido una campaña europea de supervivencia. Con solo 2 victorias en 7 partidos y un promedio de 1 gol a favor por encuentro, su margen de error es mínimo. En casa, los números hablan de un equipo digno pero no temible: 1 victoria, 1 empate y 1 derrota, con 3 goles a favor y 3 en contra. San Mamés no ha sido todavía la fortaleza continental que la afición desea, aunque el dato de solo 1 gol encajado de media como local indica que el equipo sabe sufrir y cerrar partidos.
El gran problema bilbaíno aparece lejos de casa, donde ha recibido 8 de los 11 goles en contra. Esa fragilidad a domicilio contrasta con una versión más equilibrada ante su gente, que se aferra a las porterías a cero (2 en total en la competición) y a la capacidad de competir incluso cuando no ve puerta: el Athletic ha terminado 4 de sus 7 encuentros sin marcar, un aviso claro de que la eficacia será clave.
Sporting CP, por su parte, ha firmado una fase de liga mucho más convincente. Sus 14 goles en 7 partidos lo sitúan como un equipo ofensivo (2 tantos de media por choque), con un rendimiento demoledor en Lisboa: 4 victorias de 4, 11 goles marcados y solo 3 encajados. Es en casa donde el conjunto portugués ha construido su estatus de aspirante serio en esta Champions.
Sin embargo, el Sporting se vuelve más humano lejos de Alvalade. Como visitante, no conoce la victoria en esta fase: 0 triunfos, 1 empate y 2 derrotas, con 3 goles a favor y 6 en contra. Sus medias como foráneo (1 gol marcado y 2 recibidos por partido) abren una ventana de esperanza para el Athletic. El duelo, por tanto, opondrá a un Athletic que se agarra a su solidez relativa en Bilbao frente a un Sporting que baja prestaciones en campo ajeno, pero que llega con más pegada y confianza global.
Antecedentes recientes: una herida veraniega
El único precedente reciente entre ambos equipos añade un matiz psicológico al choque. En julio de 2024, en un amistoso de pretemporada disputado en el Estádio José Alvalade, Sporting CP se impuso con autoridad por 3-0 a Athletic Club. Aquel encuentro, aunque encuadrado en el contexto de los Friendlies Clubs, dejó la sensación de que los portugueses tenían más ritmo, más colmillo ofensivo y una estructura más asentada.
Aquel 3-0, con ventaja ya al descanso (1-0), fue un aviso de lo que puede suceder cuando Sporting encuentra espacios y consigue imponer su ritmo. Para el Athletic, ese recuerdo puede funcionar como combustible emocional: una oportunidad de revancha en un escenario completamente distinto, con puntos reales en juego y con la grada de San Mamés empujando.
No hay una larga tradición reciente de duelos oficiales entre ambos, por lo que este choque de Champions tiene también sabor de estreno en la alta competición. Lo que sí parece claro, a la luz de ese último antecedente, es que si el partido se abre y se convierte en un intercambio de golpes, el guion favorece más a los lisboetas, acostumbrados a marcadores altos y a convivir con cierto desorden defensivo a cambio de producción ofensiva.
Bajas, dudas y hombres clave
El parte médico y disciplinario condiciona especialmente al Athletic Club. Ernesto Valverde (o el técnico rojiblanco de turno) sabe que no podrá contar con varias piezas, pero hay dos nombres que destacan por encima del resto: Iñaki Williams está descartado por lesión muscular, un golpe muy duro para un equipo que ya sufre para ver puerta; su velocidad, ruptura al espacio y capacidad para fijar defensas rivales eran un arma esencial para castigar las debilidades visitantes. Además, la posible ausencia de N. Williams, que figura como dudoso por problemas en la ingle, podría dejar al Athletic sin sus dos grandes referencias de desborde exterior.
En la zaga, la situación de Aymeric Laporte, también cuestionable por lesión muscular, añade incertidumbre a una defensa que ya ha mostrado grietas en la competición. Sin su jerarquía y salida de balón, el Athletic podría verse obligado a un plan más directo, renunciando a construir con calma desde atrás.
La gran esperanza ofensiva de los bilbaínos tiene nombre y apellidos: Gorka Guruzeta. El delantero es el máximo goleador del equipo en esta Champions con 4 tantos en 6 apariciones, y llega con una valoración media notable en la competición. Sus 9 disparos totales, 6 de ellos a puerta, reflejan un atacante que necesita poco para hacer daño. Sin Iñaki, buena parte del peso del gol recaerá sobre él: deberá ofrecerse, aguantar balones de espaldas y ser letal en el área.
En Sporting CP, las ausencias también tocan piezas importantes, como F. Ioannidis, baja por lesión de rodilla, y N. Santos, otro jugador ofensivo fuera de combate. Son golpes relevantes para la rotación y la profundidad de banquillo, pero el conjunto lisboeta ha demostrado tener más recursos ofensivos colectivos y menos dependencia de una sola figura. Además, el hecho de no haber fallado en ningún partido a la cita con el gol en esta Champions (0 encuentros sin marcar) habla de un sistema más que de individualidades.
Veredicto: San Mamés contra la lógica
Todo apunta a un choque de estilos y necesidades. Athletic Club, herido por las bajas y con problemas crónicos de eficacia, intentará construir un partido intenso, cerrado y emocional, apoyado en su público y en la solidez que suele mostrar en Bilbao. Sporting CP, con más gol y mejor trayectoria general, llega como favorito lógico, pero con la duda de su rendimiento como visitante.
Se perfila un duelo donde el primer gol puede ser determinante. Si marca el Athletic, el encuentro puede volverse una batalla física y de nervios; si golpea primero Sporting, el guion puede abrirse hacia un intercambio que beneficie a los portugueses. Sobre el papel, Sporting CP parece tener algo más de argumentos para llevarse el partido, pero San Mamés promete que, pase lo que pase, no será una noche cómoda para los de Lisboa.





