La lluvia había detenido el fútbol el lunes. El martes por la mañana, en un Baba Yara Stadium casi vacío, lo que se reanudó no fue solo un partido, sino un golpe directo a las aspiraciones de título de Asante Kotoko. F.C. Samartex aprovechó el escenario silencioso y se llevó una victoria por 2-1 que pesa mucho más que tres puntos.
El encuentro, continuación del duelo suspendido por la lluvia, se cocinó a fuego lento hasta que los visitantes encontraron el momento exacto para golpear. Tras un primer tramo tenso, Christian Boateng abrió el marcador a los 54 minutos, helando el ambiente ya de por sí apagado en Kumasi. Kotoko, desdibujado y sin chispa, veía cómo se le escapaba otro partido en su propio feudo.
La ventaja mínima dio alas a Samartex. Ordenados, disciplinados, sin regalar metros, fueron enfriando cada intento de reacción local. El reloj corría y el peso de la temporada se notaba en las piernas y en las decisiones de Kotoko. La grada, reducida pero exigente, empezaba a impacientarse.
El golpe definitivo llegó a seis minutos del final. Emmanuel Mammah apareció para firmar el 0-2 y, con él, la sensación de que el encuentro quedaba sentenciado. Los antiguos campeones de liga se veían superados en su casa, otra vez, sin respuestas claras ni en el banquillo ni sobre el césped.
Y, sin embargo, aún quedaba drama. En el tiempo añadido, Elvis Kyei-Baffuor fue derribado dentro del área. Penalti para Kotoko y tarjeta roja directa para Samed Kyei, que dejó a Samartex con diez en los instantes finales. Una última puerta se abría para los locales.
El capitán Samba O’neil tomó la responsabilidad desde los once metros. Era la ocasión para encender una remontada imposible o, al menos, rescatar un punto que mantuviera vivo el pulso por el título. Pero el lanzamiento salió mal. El penalti se perdió y con él se desvaneció la última gran oportunidad de Kotoko.
Solo quedaba espacio para el orgullo. Albert Amoah, ya en el descuento, logró el tanto del 1-2 que maquilló el marcador, pero no la herida. Un gol de consolación en una mañana que deja más preguntas que respuestas para el conjunto de Kumasi.
La derrota frente a Samartex es la quinta de Asante Kotoko en casa esta temporada. Demasiadas para un equipo que aspira a pelear por lo más alto. Con 43 puntos tras 28 jornadas, el club se mantiene cuarto, pero ahora a ocho puntos del líder, Bibiani Gold Stars. La distancia ya no es solo numérica; también es anímica.
Samartex, por su parte, escala hasta la séptima posición con 41 puntos y se instala con autoridad en la parte media-alta de la tabla. Ganar en el Baba Yara Stadium, aunque casi vacío, no es un detalle menor y refuerza la confianza de un equipo que ha aprendido a competir sin complejos.
Para Kotoko, el mensaje es claro: el margen de error se ha agotado. Cinco derrotas en casa no se explican solo por la mala fortuna o por una mañana lluviosa. Si el título sigue siendo el objetivo, cada próximo partido se parecerá menos a una jornada de liga y más a una final. Y las finales, como se vio ante Samartex, no perdonan.





