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Arteta y Hürzeler se enfrentan en Brighton tras el conflicto anterior

Mikel Arteta aterriza de nuevo en la costa sur con calma en la mirada y siete victorias seguidas en el bolsillo. Nada que ver con el clima tenso de marzo, cuando un 0-1 en el Amex Stadium desató la ira de Fabian Hürzeler y un cruce público de declaraciones sobre el estilo de juego del Arsenal.

Entonces, el técnico alemán soltó un dardo que dio la vuelta a la Premier: “Solo un equipo intentó jugar al fútbol”, dijo, acusando además al Arsenal de “hacer sus propias reglas”. La herida quedó abierta durante semanas. Hoy, al menos por parte de Arteta, está cerrada.

“Todo eso está hecho. Todo eso es pasado”, zanjó el entrenador del Arsenal ante la prensa. Lejos de alimentar el fuego, eligió elogiar. “Tengo un enorme respeto por Fabian, por lo que ha hecho y por lo que Brighton ha hecho como club. Es simplemente extraordinario, y mañana va a ser un partido precioso de ver, estoy seguro”.

Hürzeler, por su parte, no se retracta. No se disculpa. Y tampoco se esconde.

“Creo que es muy importante que en el fútbol haya opiniones”, defendió el alemán esta semana, al ser preguntado de nuevo por sus palabras de la temporada pasada. “Yo siempre compartiré mi opinión si me la piden. Pero, al final, felicito al Arsenal por ser campeones merecidos. Lo merecían”.

La tensión verbal queda ahí. El resto lo decidirá el césped.

Un campeón en velocidad de crucero

El contexto deportivo es muy distinto al de aquel duelo de marzo. El Arsenal ha arrancado la defensa del título de la Premier League a toda máquina: cuatro victorias en cuatro jornadas, líder de la tabla y una sensación de control que intimida.

El impulso no se queda en Inglaterra. El equipo del norte de Londres también arrancó con triunfo su andadura en la Champions League frente al Napoli y selló su billete para la cuarta ronda de la League Cup con una victoria en Ipswich el martes.

Ese partido dejó un nombre propio que rompe la jerarquía por talento puro: Max Dowman. Con 16 años, el mediapunta firmó un doblete en su primera aparición de la temporada y recordó a todos por qué se le considera una de las grandes promesas del campeonato. Sin discursos, sin campañas mediáticas. Solo goles.

Arteta, fiel a su discurso, dejó claro qué vale más que cualquier conversación de despacho. “La mejor manera de llamar a la puerta es hacerlo en el campo, no en la oficina”, explicó. “Así te ahorras los argumentos. Cuando un jugador rinde constantemente en el campo, cada día en los entrenamientos, esa es la mejor forma, la mejor señal para el entrenador”.

Dowman ya ha presentado sus credenciales. Ahora le toca a Arteta decidir cuánto espacio le hace en una plantilla que no deja de ganar.

Un arranque para la historia

Si se incluye la Community Shield conquistada ante el Manchester City, el Arsenal encadena siete victorias consecutivas. No es solo una racha; empieza a oler a registro histórico.

Un triunfo más en Brighton igualaría el mejor inicio de campaña del club en 123 años. Cifra enorme. Presión añadida. Y un examen serio en un estadio que suele exigir al límite a los visitantes.

“Sabemos lo complicado que es ganar un partido de fútbol a este nivel. Así que ganar siete cuenta una historia”, subrayó Arteta, citado por AFP. El técnico recordó además el contexto reciente: “Después del Mundial había muchas incógnitas sobre cómo iban a reaccionar los jugadores y el equipo. No tuvimos tiempo para trabajar juntos”.

Pese a todo, la respuesta fue inmediata. “Desde el primer día, la actitud y lo que estaba viendo me impresionó mucho. Luego hay que trasladarlo a las actuaciones”, añadió. Y el equipo lo ha hecho.

Renovación en el aire, calma en el banquillo

Mientras el Arsenal suma puntos y récords, otro asunto sobrevuela el Emirates: la renovación de Arteta. El contrato aún no está firmado y las conversaciones se alargan desde hace meses. Sin embargo, el técnico español no transmite ni una pizca de inquietud.

“Creo que estamos todos muy alineados, cuando llegue el momento adecuado lo cerraremos. No hay nada de lo que preocuparse”, aseguró.

Con el futuro inmediato bajo control, la mirada se posa en el Amex Stadium. Un entrenador que no se retracta de sus críticas. Otro que prefiere la vía del respeto. Un campeón que puede igualar un registro centenario. Y un adolescente, Max Dowman, llamando a la puerta a base de goles.

La próxima escena de esta historia se escribe el sábado en Brighton. ¿Seguirá el Arsenal corriendo a ritmo de récord o encontrará, por fin, un muro que le frene?