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Arsenal: del Set Piece FC a un juego abierto y agresivo

Arsenal ha arrancado la defensa del título como si no hubiera resaca posible. Tres victorias seguidas, fútbol suelto, fluido, agresivo. Y un dato que rompe con la etiqueta del curso pasado: todos los goles han llegado en jugada. Ninguno a balón parado para un equipo al que muchos redujeron a "Set Piece FC" durante su conquista del campeonato.

En la previa del duelo en el Stadium of Light, Mikel Arteta dibujó el plan con claridad. Quiere algo más que resultados. Quiere una idea que se imponga.

"Me gusta mucho lo que he visto del equipo hasta ahora. Seguro, es por el talento, pero también por asegurarnos de que lo que pasa en el campo es lo que queremos. Y tener ese dominio, ese control y esa amenaza en nuestra mente", explicó el técnico.

No se conforma. No suena a entrenador satisfecho en septiembre, suena a alguien que ve margen y aprieta.

"Es el camino que tenemos que seguir y evolucionar en ciertas áreas, y esa es una zona en la que hemos puesto mucho énfasis y ahora tenemos a muchos jugadores de vuelta", añadió.

Un Arsenal más cruel

Arteta insiste en un concepto: ser implacables. Nada de bajar marchas cuando el partido parece controlado.

"Las oportunidades y las sinergias que creamos con el equipo son mucho más fuertes y vamos a seguir siendo así. Esa es siempre la intención", remarcó.

Y ahí llegó el matiz que marca la exigencia interna: "A veces es el nivel de los rivales, a veces el nivel de ejecución y eso también tiene que aumentar para ser mucho más eficientes y dominantes durante los partidos, y vamos a seguir haciéndolo".

No es una frase vacía. El equipo domina, pero el entrenador quiere que ese dominio se traduzca en más pegada, más continuidad, menos respiro para el contrario.

Havertz, el rompecabezas perfecto

En este nuevo Arsenal, hay un jugador que está cambiando el paisaje ofensivo: Kai Havertz. El alemán, tan discutido en otros momentos de su carrera, vive ahora un tramo brillante. Marca, genera, se mueve por todo el frente de ataque y desconcierta a defensas y entrenadores rivales.

Su versatilidad es un problema para cualquiera que intente preparar un plan específico. Arteta lo tiene clarísimo: el arma principal de Havertz es la cabeza.

"La mejor posición es en relación con lo que el partido demanda y lo que el equipo demanda ese día. Para ser lo más eficiente posible, lo más imprevisible posible", explicó el técnico, subrayando que el rol del alemán cambia según el contexto.

"Kai es extremadamente inteligente, esa es su mayor cualidad. Entiende el juego, va cinco, diez segundos por delante, sabe lo que va a tener, no necesita pensarlo, simplemente actúa. Y hace mejores a los que le rodean, que es otra cualidad enorme", destacó.

Y cuando a todo eso se le suman números, el impacto se dispara.

"Además de eso, está marcando goles, está produciendo ocasiones, su ética de trabajo, como todos sabemos, es simplemente sobresaliente. Y está en un gran estado emocional en este momento", cerró Arteta.

Havertz no solo encaja; ahora mismo, eleva el techo del campeón.

Konsa, liderazgo inmediato en la retaguardia

El cambio de cara de Arsenal no se explica solo desde el balón. Detrás, la llegada de Ezri Konsa procedente de Aston Villa ha añadido algo que no siempre se ve en las estadísticas: voz, carácter, jerarquía.

El fichaje de 55 millones de libras se ha colado en el once como si llevara años en el vestuario. Arteta no es fácil de impresionar, pero con Konsa lo reconoce abiertamente.

"Es algo que desde luego hay que admirar porque no es nada fácil y no se debe dar por hecho", señaló sobre su rápida adaptación.

El técnico ya intuía ese impacto antes de tenerlo a sus órdenes: "Después de hablar con mucha gente que ha trabajado con él, ya fueran miembros del cuerpo técnico o jugadores, ya tenía una idea por la forma en la que todos hablaban de él".

La descripción encaja con lo que se ve en el césped: "Es una persona que es genial reuniendo a la gente. Tiene una verdadera personalidad, muchas habilidades de liderazgo".

El primer entrenamiento bastó para confirmarlo. "Desde el primer día, entrenó, la forma en que hablaba, la forma en que se presentaba. Fue muy impresionante y hasta ahora ha hecho un trabajo realmente bueno", remató Arteta.

Arsenal, que ya sabía cómo ganar desde la pizarra a balón parado, ahora amenaza desde todos los ángulos: juega, domina, crea, corre y manda. Si este es solo el inicio de la defensa del título, la verdadera pregunta es cuánto más puede crecer este equipo cuando la temporada entre en su tramo más salvaje.