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Arsenal inicia la temporada como campeón: poder y goles en la Premier

Arsenal no solo empezó la defensa del título con victoria. Lo hizo con pose de equipo que se sabe campeón y quiere seguir siéndolo. El 3-0 ante el recién ascendido Coventry en el Emirates no fue un simple trámite de apertura; sonó a declaración de poder.

Han pasado 22 años desde la última vez que el club del norte de Londres inició una temporada como vigente campeón. Se notó. Sin ese peso histórico a la espalda, el equipo de Mikel Arteta jugó suelto, agresivo, casi liberado. Coventry, el rival del estreno, apenas fue un sparring en una noche que dejó señales inquietantes para cualquiera que aspire a destronar a los Gunners.

Con el nuevo extremo griego Christos Tzolis aportando electricidad por fuera, Arsenal ya no depende solo de sus temidas jugadas a balón parado. Atacó con variedad, ritmo y profundidad. Kai Havertz, Bukayo Saka y Martin Odegaard firmaron los goles de un partido que pudo acabar en goleada aún mayor.

Y antes de que rodara el balón, ya se intuía el mensaje. La presentación sobre el césped de Ezri Konsa, flamante fichaje desde Aston Villa, reforzó la sensación de proyecto largo, de ambición casi dinástica. La noche terminó con Arsenal más vibrante que en su tenso camino hacia el título del curso pasado. Y con el resto de la liga tomando nota.

Maresca y Iraola, al borde del golpe… y rescatados al final

El fin de semana inaugural no fue un paseo para todos los grandes. Los nuevos entrenadores de Manchester City y Liverpool, Enzo Maresca y Andoni Iraola, vivieron su propio vía crucis hasta el descuento.

En el Etihad, City se veía frenado por Bournemouth. El gol inicial de Marcus Tavernier no bastó y, a seis minutos del final, un cabezazo de Marc Guehi ponía el 1-1 que helaba el ambiente. El campeón reciente de otras eras, ahora sin Pep Guardiola en el banquillo, ofrecía una versión discreta, plana.

Maresca movió ficha. Dio entrada al francés Rayan Cherki, y el partido cambió de guion. El mediapunta participó en el empate, asistiendo a Guehi, y volvió a aparecer en el añadido para filtrar el pase que acabó en el gol de Josko Gvardiol, el 2-1 definitivo. City se llevó tres puntos que su juego no terminó de justificar, pero que valen oro para un técnico que afronta la tarea casi imposible de suceder a Guardiola.

El italiano sabrá, al menos, que no es el primero en sufrir en su estreno. Hace diez años, el propio Guardiola necesitó un gol en los últimos minutos ante Sunderland para iniciar su etapa en el club con victoria.

Mucho más al norte, en St James’ Park, Andoni Iraola estuvo a segundos de arrancar su etapa en Liverpool con derrota. Newcastle mandaba 2-1 tras el tanto de Joe Willock, que había devuelto la ventaja local después del empate de Cody Gakpo al gol tempranero de Anthony Elanga.

Liverpool se asomaba al abismo cuando apareció una acción torpe de Lewis Hall. El defensa de Newcastle derribó en el área al recién ingresado Victor Muñoz. Penalti claro. Dominik Szoboszlai asumió la responsabilidad y fusiló a la escuadra. 2-2 y salvavidas para un equipo en plena reconstrucción.

Iraola llega a Anfield con la misión de liderar una remodelación profunda tras el despido de Arne Slot y las salidas de Mohamed Salah, Andrew Robertson e Ibrahima Konaté. El empate agónico no oculta que los Reds siguen siendo un proyecto en construcción, pero sí ofrece algo a lo que agarrarse: carácter y capacidad de reacción.

United se estrella en Hull: “un bofetón en la cara”

Mientras tanto, el arranque de temporada dejó su gran sacudida en Hull. Manchester United, tercero el curso pasado y señalado como candidato al título, cayó 2-0 ante un recién ascendido que no jugaba en la élite desde 2017.

El equipo de Michael Carrick golpeó donde más duele. Dos centrales, Semi Ajayi y Nobel Mendy, aprovecharon acciones a balón parado en la primera parte para dejar a United contra las cuerdas. Dos golpes directos, sin adornos, que dejaron al conjunto de Erik ten Hag sin respuesta.

United buscó recortar distancias, pero le faltó filo, ideas y precisión. Ante un Hull que llega desde el play-off, el gigante de Old Trafford no encontró el camino. El resultado se convirtió en la gran sorpresa del fin de semana inaugural.

Luke Shaw, eso sí, no perdió el optimismo. El lateral aseguró que el equipo sigue convencido de que firmará “una muy buena temporada” y que estarán “ahí arriba”. Mirando ya al próximo compromiso ante otro recién ascendido, Ipswich, el internacional inglés describió el tropiezo como “un bofetón en la cara”.

Un aviso temprano. Una derrota que no define una campaña, como recordó el propio Shaw, pero que sí desnuda la distancia que todavía separa a United del nivel que exige destronar a este Arsenal desatado. La Premier apenas acaba de empezar y ya ha enseñado los colmillos. ¿Quién estará realmente preparado para soportar el ritmo del campeón?