Arsenal inicia defensa del título con victoria ante Coventry
Arsenal abrió la defensa de su corona con un aviso directo al resto de la Premier League: 3-0 a Coventry, sin concesiones y con aroma de campeón en el Emirates Stadium.
Apenas han pasado 89 días desde que el equipo de Mikel Arteta cerró la pasada campaña con victoria en Crystal Palace. No hubo rastro de relajación. Ni de resaca. Solo un campeón decidido a repetir.
Kai Havertz golpeó pronto, Bukayo Saka amplió la ventaja antes del descanso y Martin Odegaard remató la faena tras el intermedio. Un marcador contundente, pero quizá corto para lo que se vio en el césped.
Un campeón sin piedad
El contexto invitaba al sentimentalismo. Coventry regresaba a la Premier League por primera vez desde 2001, tras ganar el Championship y dejar atrás un cuarto de siglo de turbulencias: un paso por la cuarta categoría, administración, mudanzas forzadas lejos de su ciudad. La vuelta del equipo de Frank Lampard era una historia de resistencia.
Arsenal no se dejó llevar por el relato. Lo respetó… compitiendo. Y arrollando.
En el primer partido liguero en casa desde que se proclamó campeón, el equipo saltó al césped entre la ovación de los 60.000 aficionados que llenaban el Emirates. Ambiente de fiesta en la grada; en el campo, intensidad máxima desde el primer minuto.
Christos Tzolis, flamante fichaje procedente de Club Brugge y ya brillante en la Community Shield con dos asistencias, pidió el foco de inmediato. En los primeros compases rozó su primer gol con la camiseta de Arsenal tras un pase filtrado de Odegaard, disparando por encima del larguero. Poco después volvió a rondar el tanto, esta vez con un remate a bocajarro que Bobby Thomas sacó bajo palos.
El gol estaba al caer. Y cayó.
Havertz abre el camino, Saka castiga
A los 15 minutos, un error de Coventry desató la avalancha. Milan van Ewijk perdió el balón de forma inocente en el costado derecho y Riccardo Calafiori reaccionó al instante, atacando el espacio y poniendo un centro tenso al corazón del área. Havertz se adelantó a todos y conectó un disparo raso y preciso desde la frontal del área pequeña. 1-0, ventaja temprana y sensación de control absoluto.
Arsenal olió sangre. No levantó el pie, lo hundió más.
En el 23, Declan Rice y Odegaard tejieron una combinación rápida para cambiar el juego hacia Tzolis en la izquierda. El griego encaró y centró con veneno. Carl Rushworth rechazó como pudo, pero dejó el balón muerto para Saka, que solo tuvo que empujar desde muy cerca. 2-0 y Coventry convertido en espectador de lujo ante la presión y el movimiento constante del campeón.
El conjunto de Lampard apenas podía salir de su campo. Cada intento de progresar se estrellaba contra la presión alta de Arsenal, que recuperaba y volvía a atacar con una naturalidad que recordaba a sus mejores tramos del curso pasado.
Odegaard sentencia y el campeón se luce
Si quedaba alguna duda sobre el resultado, Odegaard la despejó nada más volver del descanso. Minuto 49. Saka y Ben White combinaron por la derecha, rompiendo la estructura defensiva de Coventry con una pared vertical. El balón terminó en los pies del capitán dentro del área. Su disparo, mordido, no fue limpio, pero bastó: el balón se coló junto a Rushworth, incapaz de reaccionar con firmeza. 3-0 y partido cerrado.
A partir de ahí, Arsenal jugó con la tranquilidad de quien sabe que el trabajo ya está hecho, pero sin perder el filo competitivo. La ausencia de Bruno Guimarães, fichaje estelar del verano y baja por la lesión sufrida en la Community Shield ante Manchester City, apenas se notó. El equipo funcionó como un bloque ya ensamblado.
La tarde también sirvió para presentar a otro refuerzo de peso: Ezri Konsa. El internacional inglés, recién llegado desde Aston Villa por 51 millones de libras, fue recibido con una cálida ovación cuando apareció sobre el césped antes del inicio. Si no hay contratiempos, su debut podría llegar precisamente contra su antiguo club el 31 de agosto.
Un aviso para la Premier
La única nota amarga para Arsenal fue de calendario: deberá esperar 10 días para volver a competir, esta vez ante Aston Villa. El ritmo que mostró en su estreno invita a pensar que preferiría jugar mañana mismo.
Hay un dato que persigue al club: no defiende con éxito el título liguero desde la década de 1930. Arteta, sin embargo, ya dejó claro durante la semana que el vestuario quiere más trofeos, no vivir de la gloria reciente.
Si el partido ante Coventry sirve de indicador, la Premier League tendrá que lidiar con un campeón que no solo no se ha ablandado, sino que parece más afinado, más profundo y con más recursos. La fiesta en el Emirates fue algo más que una celebración del pasado: sonó, sobre todo, a declaración de intenciones para la temporada que acaba de empezar.



