Antony revela su oferta de Liverpool y el giro en la Premier
El nombre de Antony vuelve a cruzarse con el de Manchester United… y esta vez también con el de Liverpool. El extremo brasileño, hoy figura en el Real Betis, ha revelado que en 2022 estuvo muy cerca de vestir de rojo, pero no el de Old Trafford, sino el de Anfield, como posible heredero de Mohamed Salah.
La confesión, realizada en una entrevista con ESPN Brasil, reabre un capítulo que en su día se leyó solo en clave United: el fichaje de un talento de Ajax por unos 82 millones de libras, avalado por Erik ten Hag. Ahora aparece la otra cara de la historia.
Klopp, Salah y un plan de emergencia
Antony explicó que, en pleno verano de 2022, no solo Manchester United peleaba por su fichaje. Desde Liverpool también llegó una oferta “muy buena”, en un contexto delicado para el club de Anfield: Salah negociaba su continuidad y el futuro del egipcio no estaba garantizado.
“Cuando fui a Manchester United, tenía una propuesta de Liverpool, de Klopp, sobre la mesa. También era muy buena. Salah estaba negociando una salida, pero acabó quedándose. Entonces el entrenador me llamó. El nombre de Manchester United pesa”, relató el brasileño.
Liverpool, según su versión, trabajaba en un plan de contingencia por si Salah decidía marcharse. El club se posicionó, presentó su propuesta y esperó. Al final, el egipcio firmó un nuevo contrato, se mantuvo como piedra angular del ataque de Jürgen Klopp y el camino quedó despejado para que Antony siguiera a Ten Hag rumbo a Old Trafford.
Dos caminos, dos destinos
Visto con perspectiva, la encrucijada de 2022 marca dos trayectorias muy distintas.
Salah se quedó en Merseyside cuatro temporadas más, sumó otro título de Premier League y agrandó su legado con Liverpool: 257 goles en 442 partidos oficiales. Esta campaña, sin embargo, dejó un dato menos brillante para un jugador de su nivel: solo 12 tantos en 41 encuentros, una producción sensiblemente inferior a la de sus mejores años.
Antony, en cambio, nunca llegó a justificar su precio en Manchester. Entre irregularidad, críticas y una adaptación incompleta, el extremo fue perdiendo peso en el proyecto hasta salir el verano pasado en un traspaso definitivo. El brasileño ha encontrado en el Real Betis un escenario mucho más amable: 14 goles y 10 asistencias en 46 partidos en todas las competiciones, una de las mejores temporadas de su carrera.
Mientras Salah consolidaba su estatus de leyenda moderna en Anfield, Antony reconstruía su reputación lejos de los focos abrasadores de Old Trafford.
“Faltó respeto”: la herida de Old Trafford
El brasileño no solo habló de lo que pudo ser en Liverpool, también dejó entrever que su etapa en Manchester United terminó marcada por un ambiente que nunca sintió propio.
“Yo no soy el tipo de persona que se mete en controversias, que da nombres, de hecho, no voy a mencionar a nadie aquí”, comenzó, antes de lanzar un mensaje claro sobre su experiencia en el club inglés.
“Pero creo que allí faltó un poco de respeto, incluso un poco de rudeza también, con gente que ni siquiera te daba un buenos días, un buenas tardes. Ni eso. Pero, en fin, eso es pasado, no le voy a dar mucha importancia a esas cosas. Ahora estoy aquí, en Betis, estoy viviendo aquí, eso es lo más importante para mí”.
Sin señalar directamente a compañeros, técnicos o dirigentes, Antony dibuja un contexto frío, distante, muy lejos de la calidez que dice haber encontrado en Sevilla. Un contraste que ayuda a explicar por qué su fútbol se ha soltado precisamente ahora.
El gran “y si” del mercado
La revelación deja una pregunta flotando sobre la Premier League: ¿cómo habría cambiado el mapa si Salah se hubiera ido y Antony hubiera terminado en Liverpool?
El egipcio se quedó y sostuvo durante años el peso ofensivo de un equipo que siguió peleando por títulos. Antony eligió el escudo que “pesa” y se encontró con una realidad mucho más áspera. Hoy, desde el sur de España, firma números de estrella y mira hacia adelante, mientras el pasado en Old Trafford y el casi fichaje por Anfield quedan como lo que son ya: un cruce de caminos que pudo reescribir parte reciente de la historia del fútbol inglés.



