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La Anglian Combination retrasa el inicio de la temporada por sequía

En Norfolk y Suffolk, este verano no solo ha quemado la hierba. Se ha llevado por delante el inicio de una competición entera.

La Anglian Combination League, un histórico campeonato amateur que reúne a 85 equipos en el este de Inglaterra, ha decidido aplazar el arranque de la temporada 2026/27. Tenía que comenzar el próximo fin de semana. No lo hará hasta el 29 de agosto. Motivo: los campos están “durísimos como una roca” y suponen un riesgo real para los futbolistas.

Campos como hormigón y parte médico en aumento

La decisión llegó el viernes, tras una reunión de urgencia de la junta de la liga. El veredicto fue unánime: no se puede jugar así.

La mayoría de los terrenos de juego son de hierba natural. Sobre el papel, un clásico del fútbol de base. Sobre el terreno, ahora mismo, una trampa. El calor extremo y la falta de lluvia han dejado el césped quemado, el suelo agrietado y una superficie que se parece más a un aparcamiento asfaltado que a un campo de fútbol.

No es solo una sensación. La liga reconoce que varios amistosos de pretemporada han tenido que ser cancelados por la sequía. Y en los pocos partidos que sí se han disputado, el balance ha sido preocupante: “muchas lesiones”.

El mensaje es claro: seguir jugando en estas condiciones es poner en peligro a quienes sostienen el fútbol modesto, desde los jugadores hasta los árbitros.

“Una decisión muy difícil” en el verano más seco desde 1836

En un comunicado dirigido a clubes, futbolistas y oficiales, el presidente de la liga, Dale Brown, explicó el porqué del aplazamiento:

El objetivo central, subrayó, es proteger la integridad física de todos los implicados en los días de partido, en “el julio más seco y caluroso desde que hay registros, en 1836”. Brown recordó que casi todos los campos de la competición son de hierba y que las condiciones del terreno son “extremadamente secas” y las superficies, “duras como una roca”.

También admitió lo evidente: no todos van a aplaudir esta medida. “Ha sido una decisión muy difícil de tomar y una que no agradará a todos los clubes”, reconoció. Hay plantillas preparadas, entrenadores que ya habían dibujado el primer once, voluntarios con todo listo para abrir las puertas. Pero el contexto climático ha impuesto su propia agenda.

Un país agrietado por el calor

La Anglian Combination no actúa en el vacío. Su decisión llega en medio de una cadena de olas de calor históricas y una sequía que ha dejado buena parte de Inglaterra y Gales visualmente reseca, con el suelo tan duro como el cemento.

Las temperaturas batieron récords en mayo y junio. Julio se convirtió en el mes más seco desde que se tienen datos. La sequía ya ha sido declarada en la mitad de Inglaterra, y numerosas compañías de agua han impuesto restricciones al uso de mangueras.

En Norfolk y Suffolk, el área que abarca esta liga, rige desde el 11 de julio una prohibición de uso de mangueras por parte de Anglian Water. Desde el aire, las imágenes son elocuentes: parques y campos deportivos amarillos, sin apenas rastro de verde. Solo algunos clubes de golf, ciertos clubes deportivos y colegios privados mantienen el césped, amparados en exenciones muy discutidas de esas restricciones.

El pronóstico no ayuda: más calor, nada de lluvia

El horizonte inmediato no ofrece alivio. El servicio meteorológico prevé otra ola de calor para la próxima semana, con temperaturas que podrían alcanzar los 36 grados en partes de East Anglia y el sureste de Inglaterra. Se espera más humedad, pero no la lluvia que los campos necesitan desesperadamente.

En este escenario, adelantar el pitido inicial habría sido una apuesta temeraria. Cada entrada, cada caída, cada salto por un balón dividido sobre un suelo tan rígido multiplica el riesgo de lesión.

Decisiones locales ante un problema global

La FA no dispone de cifras oficiales sobre cuántas ligas se han visto obligadas a retrasar el inicio de la próxima temporada por la sequía. El organismo remite la responsabilidad a las propias competiciones y a las asociaciones de fútbol de condado. Cada liga debe leer su propio termómetro, evaluar el estado de sus campos y decidir.

La Anglian Combination ya lo ha hecho. Ha elegido parar, aunque duela, para proteger a su comunidad. El fútbol volverá el 29 de agosto, si el cielo lo permite. La pregunta es cuánto tiempo más podrá el juego de siempre seguir viviendo en un clima que ya no se parece en nada al de siempre.