Andros Townsend sobrevive a un atropello insólito en Tailandia
Andros Townsend pensó que ya lo había visto todo en el fútbol. Lluvia horizontal, frío cortante, noches ásperas en el bet365 Stadium. Hasta que llegó a Tailandia… y le pasó por encima un rodillo de césped.
El exinternacional inglés, ahora en la Thai League 1 con PT Prachuap, se convirtió en protagonista viral el sábado por una escena tan surrealista como preocupante antes del partido contra Pattani.
Mientras calentaba en la banda, un miembro del personal local perdió el control de un rodillo para el césped. La máquina se fue directa hacia Townsend, lo arrolló y la pierna izquierda del extremo quedó brevemente atrapada bajo el vehículo. El vídeo, grabado desde la grada, corrió como la pólvora en redes sociales.
Lo llamativo: pese al susto, el jugador de 35 años no solo se levantó, sino que acabó entrando desde el banquillo en la recta final del choque, que su equipo ganó 3-0. Ni vendaje aparatoso ni gesto de dolor al pisar el césped. Solo incredulidad… y después mucho sentido del humor.
Del frío de Stoke al sol de Tailandia… y a un rodillo desbocado
Townsend, con pasado en Tottenham y Crystal Palace y 13 partidos con la selección de Inglaterra, había bromeado hace poco en Instagram comparando los desplazamientos soleados en Tailandia con las visitas invernales a Stoke, sinónimo de partidos duros, viento y barro.
El destino le preparaba un giro cómico.
Tras el incidente con el rodillo, el propio futbolista recurrió de nuevo a Instagram para reírse de sí mismo y de la situación. En una de sus historias escribió: «Al final, jugar fuera contra Stoke no estaba tan mal. Desliza para ver por qué».
La referencia apuntaba directamente a aquel contraste que él mismo había marcado hace unas semanas: de la lluvia y el vendaval en Stoke a los atardeceres tropicales en la Thai League. Ahora, al sol tailandés había que añadirle maquinaria pesada sin control.
La reacción de los aficionados no tardó. En otra publicación, alguien lo bautizó como «El Rey de los memes en la historia de la Thai League». Townsend respondió con un «trust me» acompañado de cuatro emoticonos de risa, abrazando del todo el papel de protagonista involuntario de uno de los clips más extraños del año.
No fue la clase de impacto que uno espera tener en un nuevo país. Pero Townsend ya ha dejado huella en Tailandia. Y, visto lo visto, parece dispuesto a seguir disfrutando del viaje, aunque el próximo calentamiento lo mire dos veces antes de acercarse a cualquier máquina.



