Análisis del mercado de fichajes en la Premier: proyectos tras el verano
Un mercado de locos: así quedan los 20 proyectos tras el verano más caro de la Premier
Arsenal – 8/10
El verano del bisturí en el Emirates. Ocho salidas de peso en el primer equipo: Gabriel Jesus, Gabriel Martinelli, Leandro Trossard, Christian Norgaard, Fabio Vieira, Ethan Nwaneri (cedido), Jakob Kiwior y Reiss Nelson. Más de 100 millones ingresados y una masa salarial aligerada, sobre todo con el adiós de Jesus.
El plan era claro: si llegaba un extremo izquierdo de élite para reemplazar a los dos que se marcharon, la nota rozaba el sobresaliente. Los sueños se llamaban Vinicius Junior y Julian Alvarez. Hubiera sido un 10 rotundo. No ocurrió. Eran operaciones casi imposibles, pero el simple hecho de que Arsenal estuviera en esa conversación habla del nuevo peso del club en el mercado.
La grada asume que esas dos estrellas no hayan aterrizado, pero no entiende tanto que no haya un relevo puro para los dos grandes atacantes zurdos del curso pasado. El club lo intentó tras el culebrón Vinicius, pero no apareció el perfil adecuado.
Toca apañarse. Mikel Arteta y la directiva están convencidos de que hay recursos internos: Christos Tzolis ya ha dejado destellos pese a su partido dubitativo en Villa Park, Eberechi Eze ha demostrado que puede rendir ahí, y tanto Noni Madueke como Bukayo Saka pueden cambiar de banda si el técnico lo exige. Eso, de paso, abre minutos en la derecha para Max Dowman.
Incluso hay quien ve a Riccardo Calafiori avanzando metros, como en su día Arteta reinventó a Mikel Merino o Myles Lewis-Skelly. Sin extremo zurdo nuevo y sin ‘9’ adicional, el vasco gana, en cambio, variantes en casi todas las líneas. Basta mirar el banquillo en Villa Park: fondo de armario real en defensa y centro del campo, con capacidad para rotar sin perder competitividad.
El gran triunfo: Bruno Guimaraes y Ezri Konsa, los dos objetivos prioritarios del entrenador, están dentro. Buen mercado, aunque con la incógnita permanente del costado izquierdo.
Aston Villa – 7/10
Aston Villa levantó la Europa League y, semanas después, medio once titular hacía las maletas: Morgan Rogers, Youri Tielemans, Ollie Watkins, Emiliano Martinez, Lucas Digne y Ezri Konsa. Unai Emery no imaginaba un terremoto así.
La respuesta del club ha sido una reconstrucción a dos velocidades: talento joven con techo alto como Ibrahim Mbaye y Johan Manzambi, y experiencia contrastada con nombres como Leon Goretzka y Aaron Wan-Bissaka. Nicolas Jackson, conocedor de la liga, ya ha dejado buenas sensaciones en su debut. Zion Suzuki también firmó un estreno convincente bajo palos, mientras Taylor Harwood-Bellis admite que aún le falta, pero confía en Emery para dar el salto definitivo.
Villa ha equilibrado libros y ha contenido el golpe de un verano que no estaba en los planes. Hay optimismo, sí, pero con un matiz inevitable: ahora todo pasa por ver qué versión ofrecen estos fichajes con la camiseta del club.
Bournemouth – 9/10
El verano de la resistencia en Bournemouth. Después de un 2025 marcado por ventas dolorosas, el mensaje a Marco Rose fue otro: no se toca el núcleo. Y lo han cumplido.
Rayan, Eli Junior Kroupi y Alex Scott siguen. El modelo del club acepta ventas, pero exige retener a sus joyas durante un ciclo. Esta vez, con Europa en el horizonte y las limitaciones financieras de la UEFA, el reto era doble: añadir calidad y profundidad reduciendo costes.
Lo han hecho con precisión. Michele Di Gregorio llega tras ser titular en la portería de Juventus. Antonio Silva aterriza como central de enorme proyección y a un precio que huele a ganga. Juanlu Sanchez apunta a lateral fiable y Alvaro Rodriguez ofrece un matiz distinto arriba. Salen los secundarios, se mantiene el bloque y, sobre todo, se trabaja con calma: nada de dramas en el Deadline Day.
Rose y la cúpula pueden mirar atrás satisfechos. Ahora les toca justificarlo en el césped.
Brentford – 9/10
Brentford ha rozado el mercado perfecto. El objetivo número uno era encontrar un mediocentro sobre el que construir el futuro. Mamadou Sangare, por 39 millones, ya parece un robo. Candidato a fichaje del año si mantiene el nivel.
Es la gran novedad en el once, pero no la única pieza que apunta a titularidad: El Hadji Malick Diouf tiene pinta de adueñarse del lateral izquierdo, Jaidon Anthony ya suma dos titularidades y Callum Wilson encaja como suplente –o competencia directa– de Igor Thiago. Jannik Schuster da aire como central, clave con Sepp van den Berg lesionado.
Y, mientras tanto, el club retiene a sus diferenciales: Thiago, Kevin Schade y Yehor Yarmoliuk siguen, Michael Kayode y Vitaly Janelt renuevan. Se va el liderazgo de Jordan Henderson, pero el proyecto mantiene su columna vertebral. El único movimiento de última hora fue la cesión de Jayden Meghoma a Portsmouth, coherente con la obsesión del club por dar minutos a sus jóvenes.
No es un 10 porque en Brentford siempre se repite el mismo mantra: todo es mejorable. Pero el listón está muy alto.
Brighton – 7,5/10
Brighton ha vivido un verano atípico: nueve fichajes para el primer equipo y casi 170 millones invertidos. Mucha pólvora destinada a fortalecer, sobre todo, la zaga.
Luka Vuskovic, central, se convierte en el fichaje más caro de la historia del club con 50 millones. Golpe de efecto. En el último giro del mercado, Chema Andres llega desde Stuttgart para tapar, en parte, el hueco que deja Carlos Baleba rumbo a Manchester United. Internacional sub-21 con España, perfil de mediocentro defensivo moderno, pero necesitará tiempo para aclimatarse.
Se marcha experiencia y gol con la salida de Danny Welbeck. La apuesta para suplirlo es Promise David, cedido, que deberá traducir su potencial en tantos. Una buena noticia estratégica: Yankuba Minteh, tentado por Liverpool, se queda.
Cuando regresen los lesionados y el grupo se asiente, Fabian Hurzeler espera tener una plantilla capaz de competir con solvencia en Premier y Conference League. El potencial está ahí. Falta ensamblarlo.
Chelsea – 9/10
Revolución con giro de guion en Stamford Bridge. Chelsea cambia el foco: menos apuestas a ciegas y más jugadores listos para rendir ya. Los intentos por Jordan Henderson, Emiliano Martinez y Danny Welbeck simbolizan una ruptura con la línea marcada tras el cambio de propiedad.
El club no renuncia al talento joven –ahí está Geovany Quenda–, pero asume que necesita oficio inmediato. Joao Pedro amplía y mejora su contrato para blindar a uno de los pilares del proyecto. El núcleo se queda.
La pasada campaña fue una de las peores de la era moderna del club, derrumbada tras la salida de Enzo Maresca. Ni siquiera la final de FA Cup maquilló el malestar. La llegada de Xabi Alonso y un modelo de fichajes más racional han encendido de nuevo a la afición. El 4-3 ante Brighton devolvió vida al estadio.
La mancha del verano tiene nombre: Enzo Fernandez. El intento de cerrar el asunto con un ultimátum interno hasta el 15 de agosto no funcionó y la incertidumbre se coló en el arranque de curso. Pese a ello, tres victorias en tres partidos indican que el vestuario ha sabido aislarse.
En lo puramente deportivo, Emiliano Martinez, Morgan Rogers y Maxence Lacroix suben de golpe el nivel del once. Duele la marcha de Marc Cucurella, pero las ventas de Liam Delap, Nicolas Jackson y Alejandro Garnacho, todos considerados prescindibles, dejan cifras notables.
Chelsea vuelve a demostrar que sabe comprar y vender como pocos. Falta la pregunta clave: ¿traducirá ese talento en resultados de élite?
Coventry – 8/10
Coventry ha elegido el camino valiente del recién ascendido: gastar fuerte, pero con un plan. Mezcla de experiencia Premier y juventud con margen de crecimiento.
La profundidad es el gran salto para Frank Lampard. Carl Rushworth regresa en propiedad tras ser vital en el ascenso. Aurele Amenda añade físico y zancada en el centro de la defensa. Caleb Yirenkyi ilusiona en la medular, acompañado por Frank Onyeka, curtido en la élite, y un Gustavo Hamer que aporta creatividad y conocimiento de la casa.
Arriba, Taiwo Awoniyi ofrece un punto de apoyo probado en la liga, mientras Loum Tchaouna y Sidiki Cherif inyectan velocidad y proyección. El interrogante está claro: ¿habrá gol suficiente? Dos derrotas sin marcar para abrir el curso alimentan la duda, pero la plantilla es, sin discusión, más amplia y más fuerte que la que logró el ascenso.
Para un debutante en la categoría, es un mercado ambicioso, serio y lejos de la temeridad.
Crystal Palace – 7/10
Verano de despedidas dolorosas en Selhurst Park. Maxence Lacroix y Daniel Munoz, dos de los mejores del equipo, se marchan. Pero Crystal Palace vuelve a hacer lo que mejor sabe: sobrevivir a los golpes.
Retener a Adam Wharton, Jean-Philippe Mateta e Ismaila Sarr es una victoria silenciosa. Mateta ya superó el desencanto del fichaje frustrado por AC Milan en enero. Ahora quizá le toque hacer de guía para Sarr, que vio cómo el intento de Liverpool por llevárselo se quedaba a medias.
Mateta entra en su último año de contrato. El ruido sobre su futuro regresará en cuatro meses. El rendimiento de Sarr hasta enero dictará si la apuesta del club por bloquear su salida fue la correcta.
Palace, fiel a su estilo, se ha movido con inteligencia más que con estridencias. Axel Disasi, Dwight McNeil, Ben Chilwell y Takehiro Tomiyasu son refuerzos fiables para la Premier. Dario Osorio puede ser el diamante: llega muy bien valorado y el club tiene un historial de convertir promesas en realidades. Honest Ahanor suma juventud atrás y Anan Khalaili deja entrever que, con tiempo, podría ocupar el vacío que deja Munoz en el carril.
La plantilla termina el mercado con más fondo, clave para otro año con fútbol europeo. Ya han demostrado que saben perder a Michael Olise, Eberechi Eze o Marc Guehi y seguir compitiendo. Este verano no garantiza nada, pero deja la sensación de que, una vez más, han sabido caer de pie.
Everton – 2/10
Caos en Goodison. Otra vez. Everton ha logrado lo impensable: reducir a la mitad un ataque que ya era poco productivo.
La secuencia es demoledora. Beto se marcha a Fiorentina antes de cerrar a Folarin Balogun. El giro de urgencia hacia Joshua Zirkzee, desde Manchester United, cuando Balogun se complica, refuerza la sensación de improvisación absoluta en los últimos días de mercado.
A eso se suma la venta del talento más ilusionante, Iliman Ndiaye. Durante semanas se insistió en que el club estaba en posición de fuerza: tres años de contrato por delante. Al final, traspaso por 65 millones. Cuatro veces lo pagado hace dos años, sí, pero lejos de la cifra que habría calmado a la afición.
El culebrón incluyó un intento de operación cruzada con Spurs: Ndiaye rumbo a Londres por 60 millones y Richarlison de vuelta por 35. Una valoración alta para el brasileño, incluso teniendo en cuenta el cariño de la grada, y primer gran acuerdo de Deadline Day que se viene abajo. Kenny Tete fue otro objetivo fallido: Fulham se negó a soltarlo sin recambio asegurado. Lección evidente.
Todo ello en un contexto en el que la propiedad se planteaba aceptar 40 millones de Nottingham Forest por Harrison Armstrong mientras David Moyes reclamaba refuerzos. El estado de ánimo del aficionado lo dice todo: herido, avergonzado, enfadado, frustrado, preocupado. Y con razón.
Es cierto que han llegado Ainsley Maitland-Niles, Jack Grealish, Hayden Hackney, Christian Norgaard, Merlin Rohl, Tyrique George y Brennan Johnson. Pero el balance se ve ensombrecido por una realidad tozuda: al técnico, otra vez, no le dan las herramientas para aspirar a algo grande.
El curso pasado faltaron un lateral derecho y un ‘9’ contrastado. Este, Moyes afronta hasta enero con Thierno Barry como único delantero puro. En estas condiciones, pensar en Europa suena a quimera. Y no debería considerarse un fracaso si no lo logran.
Fulham – 7/10
Fulham se lanza a un cambio de piel con Alvaro Arbeloa en el banquillo y un plan agresivo: presión alta, ritmo alto, riesgos altos. El verdadero examen llegará en los próximos meses, cuando el equipo asimile el nuevo libreto.
Sobre el papel, han atacado las necesidades clave. La mayor urgencia era un ‘9’ fiable y Gonzalo Garcia, procedente de Real Madrid, apunta a esa pieza. Dos goles en sus tres primeros partidos avalan la apuesta.
El centro del campo se refuerza a lo grande: Cesar Palacios y Manuel Angel, también formados en la cantera blanca, se suman a Shea Charles (desde Southampton) y Hugo Larsson (Eintracht Frankfurt). Más energía, más calidad técnica, más variantes para un técnico que quiere dominar con y sin balón.
La duda se instala atrás. Fulham ya ha sufrido defensivamente, algo casi inevitable con una defensa adelantada y laterales lanzados. En ese contexto, el fichaje de David Affengruber en el último día cobra sentido. Internacional austríaco, perfil ideal para defender metros a la espalda y sostener un sistema exigente.
Sorprende la ausencia total de un extremo específico tras las salidas de Harry Wilson y Samuel Chukwueze. Palacios ha ocupado la banda izquierda ante Chelsea y Sunderland, pero no es un especialista. Parte de la grada mira esa decisión con inquietud.
Aun así, el mercado respira ambición: se ficha en función de la idea de Arbeloa, no solo para tapar huecos. Si encuentra el equilibrio entre agresividad y seguridad, Fulham tiene mimbres suficientes para esquivar el miedo al descenso.
Hull – 8/10
Hull buscaba velocidad, físico y calidad para su regreso a la élite. Ha terminado con 18 caras nuevas, seis de ellas en un último día frenético.
El propietario, Acun Ilicali, se ha implicado de lleno en la captación, vendiendo un proyecto de ambición desmedida. La paciencia ha sido su aliada: esperar el momento justo ha permitido cerrar objetivos prioritarios en condiciones ventajosas.
La plantilla gana profundidad y juventud. Apuesta de riesgo, sí, pero con un potencial de retorno enorme si el bloque cuaja. Lo importante: el once titular mejora y, al mismo tiempo, se mantiene el núcleo que logró el ascenso, clave para conservar el espíritu competitivo en una Premier que no perdona.
Ipswich – 9/10
Ipswich ha aprendido de sus cicatrices. En 2024 gastó unos 110 millones para intentar quedarse en la Premier. No funcionó. Dos años después, la inversión se dispara hasta los 200 millones, rematada con Zian Flemming en el Deadline Day, y el mensaje es inequívoco: esta vez van en serio.
Catorce fichajes, 18 salidas y un patrón claro: experiencia, físico y conocimiento de la liga, combinados con jugadores que pueden revalorizarse. Julio Enciso llega como fichaje récord. Abdul Fatawu, Emersonn y Exequiel Palacios añaden calidad y amenaza ofensiva. Sasa Lukic, Issa Diop y Florentino Luis aportan bagaje Premier, mientras Daizen Maeda suma velocidad y un historial contrastado.
Lo que impresiona es la profundidad. No se han limitado a reemplazar piezas, han reforzado casi cada línea. Ahora la responsabilidad recae en Gary O’Neil, que debe ensamblar un grupo amplio y nuevo sin frenar el buen arranque liguero. La materia prima, desde luego, la tiene.
Leeds – 8/10
Leeds vivió un Deadline Day feliz, muy distinto al de hace un año, cuando se escapó Harry Wilson en el último suspiro. Pero el verdadero trabajo se hizo antes.
Daniel Farke quería subir el nivel individual en tres posiciones clave. Lo ha logrado con el propio Wilson, Tarik Muharemovic y James Trafford. Los tres elevan el estándar del once inicial.
El problema de fondo era la profundidad. Nico Elvedi, Michael Zetterer y Melvin Bard empiezan a tapar ese agujero. Y al final del mercado aterriza Jean-Matteo Bahoya, comodín eléctrico en banda, capaz de cambiar partidos con su velocidad.
Si dentro de un año Bahoya ha explotado, el mercado de Leeds se verá aún mejor. Incluso sin ese plus, la directiva ha construido una plantilla con recursos suficientes para consolidarse en la categoría.
Liverpool – 7/10
Liverpool ha tachado varias casillas de su lista, pero no todas. Andoni Iraola pedía velocidad por fuera y la tiene: Bradley Barcola y Victor Munoz llegan para dinamitar bandas.
Con Cody Gakpo permaneciendo –nunca estuvo realmente en venta tras los intentos fallidos por Yankuba Minteh e Ismaila Sarr–, el técnico dispone ahora de cuatro opciones abiertas, sumando al joven Rio Ngumoha. Gakpo también sirve de alternativa a Alexander Isak mientras Hugo Ekitike sigue lesionado.
La defensa se refuerza con Ronald Araujo, capaz de cubrir tanto el centro como el lateral derecho. Refuerzo vital con Joe Gomez, Conor Bradley y Giovanni Leoni fuera por lesión. Su perfil complementa el de Jeremy Jacquet, cerrado en invierno y ya integrado como central de futuro.
El pero es evidente: el vacío que deja Mohamed Salah no se ha llenado con un extremo derecho puro, pese a que Barcola, Gakpo, Ngumoha y Munoz pueden actuar ahí. Tampoco ha llegado ese lateral adicional de alto nivel ni el mediocentro posicional que muchos consideraban imprescindible.
Aun así, Barcola aporta estrella, Munoz parece tener la mentalidad adecuada y la pareja Jacquet–Araujo conecta con la grada. Difícil hablar de fracaso. La edad media de los fichajes de los dos últimos veranos ronda los 22 años, señal de una apuesta clara por el futuro, reforzada con las incorporaciones aseguradas de Lucca Brughmans y Djylian N’Guessan, ambos de 18 años, para la próxima temporada.
La sensación final: un buen mercado, pero con la incómoda certeza de que, con un par de movimientos más, el equipo podría haber aspirado a algo mayor.
Manchester City – 8/10
Parecía imposible valorar alto un mercado en el que Manchester City pierde a Rodri, mejor jugador del último Mundial, rumbo a Barcelona. Pero el club volvió a mover ficha cuando el nerviosismo asomaba en la grada.
Enzo Fernandez se convirtió en el gran protagonista de un Deadline Day de récord, con City rompiendo su marca de gasto por segunda vez en el mismo verano. El argentino se sumará a Elliot Anderson y Ayyoub Bouaddi en un centro del campo de 300 millones que muchos en Europa miran con envidia.
Dentro del club insisten: la plantilla actual es mejor que la de hace un año. El dinero recibido por Savio, Omar Marmoush, Nico Gonzalez, Tijjani Reijnders, Nathan Ake y James Trafford ha permitido, además, añadir a Iliman Ndiaye y Allan a la línea ofensiva.
Enzo Maresca tiene ahora las piezas que pidió para su revolución. Falta la respuesta definitiva: ¿serán suficientes para sostener una nueva carrera por el título?
Manchester United – 7/10
Manchester United necesitaba rehacer su centro del campo. Objetivo prioritario. Tres fichajes y unos 155 millones después, el plan está cumplido.
Andrey Santos, Youri Tielemans y Carlos Baleba se unen a Kobbie Mainoo para formar un abanico de combinaciones que invita al optimismo. Michael Carrick gana riqueza táctica y piernas para afrontar todas las competiciones.
La mancha evidente: no llegó el lateral izquierdo. La profundidad ahí es corta, pero el club recuerda que hay soluciones internas. Noussair Mazraoui ya ha cumplido en esa banda con Marruecos en el Mundial, y Diogo Dalot también puede adaptarse.
Las salidas no fueron las esperadas. Joshua Zirkzee, Manuel Ugarte y Marcus Rashford se quedaron, lo que limitó el margen económico para reforzar otras zonas. Si Rashford mantiene el nivel de sus primeros partidos, Carrick puede considerar que tiene un “nuevo fichaje” sin haber ido al mercado.
Newcastle – 8/10
Transformación completada en St James’ Park. Matias Fernandez-Pardo, cerrado en el último día, se convierte en el octavo fichaje del verano.
De ellos, Lukas Hornicek, Amar Dedic, Nico Gonzalez y el propio Fernandez-Pardo apuntan al once titular. Sean Steur, Aladji Bamba, Bazoumana Toure y Ewan Jaouen representan la apuesta por juventud y margen de mejora.
Newcastle ha gastado 262 millones, financiados casi por completo con los 245 millones ingresados por Sandro Tonali, Bruno Guimaraes y Anthony Gordon. Plantilla rejuvenecida, más profunda y, sobre todo, con dos golpes finales –Gonzalez y Fernandez-Pardo, 101 millones entre ambos– que huelen a ambición pura.
El mercado amenazó con desastre tras varios fichajes frustrados al inicio. El club dio la vuelta a la situación. Y el rendimiento de Anthony Elanga y Yoane Wissa, llegados el verano pasado por 110 millones, refuerza la sensación de que el equipo estrena, en la práctica, dos refuerzos más.
Nottingham Forest – 7,5/10
Primer verano de Oliver Glasner al mando y mensaje claro: físico, verticalidad y piezas que ya conoce.
Pidió un ‘9’ poderoso y con margen de crecimiento: Liam Delap encaja a la perfección. Quiso un carrilero titular: Daniel Munoz, viejo conocido, se lo da. Ousmane Diomande era otro objetivo del técnico, igual que Xaver Schlager, con quien ya coincidió en Wolfsburg.
La espina es Elliot Anderson. Forest no ha encontrado un relevo joven, dinámico y creativo para esa posición en la medular. Eso sí, el traspaso a Manchester City dejó una suma importante en caja.
Es un mercado sólido, coherente con la idea del entrenador, que ahora debe traducir esas piezas en un equipo reconocible.
Sunderland – 7/10
Sunderland jugó con fuego hasta el último minuto. El club buscó un extremo durante todo el verano y terminó llegando Malick Fofana, pero tras un culebrón de aeropuerto.
No era la primera opción. Fue el nombre que quedó en la lista cuando el reloj apretaba. El propio jugador complicó la operación y se desató una batalla con Crystal Palace en Lyon. Tuvo que intervenir el propietario, Kyril Louis-Dreyfus, poniendo más dinero sobre la mesa para cerrar el trato.
Con todo ese esfuerzo, Fofana está obligado a ser titular. Lo mismo ocurre con Dayann Methalie, la gran apuesta del verano. La otra gran victoria ha sido retener a las estrellas del equipo: Granit Xhaka, Brian Brobbey y Noah Sadiki siguen.
Mercado agitado, pero con un once claramente reforzado.
Tottenham – 7/10
En gasto, Tottenham se lleva un 10. En rendimiento potencial, la nota baja. El club ha cumplido su promesa de invertir fuerte, pero deja la sensación de haber sobrepagado en varios casos. De momento, un siete.
El verano ha sido distinto a cualquier otro. Los londinenses arrancaron golpeando: arrebataron a Mateus Fernandes a Manchester United y ficharon a Sandro Tonali, un jugador que muchos veían fuera de su alcance. Roberto De Zerbi ha recibido poder real para rediseñar la plantilla. El mejor ejemplo: cerca de 50 millones por Jan Paul van Hecke, con solo un año de contrato. Inaudito hace no tanto en este club.
La defensa y la medular han sido remodeladas, pero el gran problema del curso pasado estaba arriba. Faltaba calidad en las posiciones ofensivas. Tras un año persiguiendo a Savio, el brasileño llegó por fin, acompañado por Omar Marmoush, para alegría de la grada.
De Zerbi pidió un último gran fichaje. Todo apuntaba a Cody Gakpo, pero la irrupción de Manchester City cambió el escenario. Después de una derrota dolorosa ante Newcastle, los aficionados amanecieron con otra bomba: acuerdo con Everton por Iliman Ndiaye, con Richarlison en sentido inverso. Un movimiento que prometía electricidad. Pero el delantero eligió a City y el brasileño criticó públicamente al club.
La reacción fue mirar al vecino incómodo: Chelsea. Mykhailo Mudryk y Tosin Adarabioyo entraron en la ecuación. El aterrizaje de Mudryk simboliza el respaldo total de la directiva y la secretaría técnica a De Zerbi. Históricamente, Spurs y Chelsea no hacían negocios. Los tiempos cambian. Las finanzas también.
Mudryk es una apuesta de alto riesgo: lleva casi dos años sin competir de verdad. Si el técnico consigue rescatar la versión que deslumbró, puede convertirse en un fichaje brillante. La insistencia de Chelsea en fijar una opción de compra elevada indica que, en el fondo, tampoco han renunciado del todo a él.
El mercado deja una pregunta colgando en el aire: ¿ha sido este verano el punto de inflexión que necesitaba Tottenham o solo otro giro caro en su montaña rusa permanente?




