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Amaral decide en el 86’ y Brown gana a Saint Peter’s

PROVIDENCE, R.I. – Cuando el empate ya parecía escrito, apareció Lorenzo Amaral. Minuto 86, 0-0 en el marcador, y el delantero de Brown encontró el gol que rompió la noche en el Stevenson-Pincince Field para sellar el 1-0 ante Saint Peter’s y mantener perfecto el arranque en casa.

Fue el segundo tanto de la temporada para Amaral, culminando una jugada trabajada y bien hilvanada por Carlo Brown y Alex Sauerbrei, autores de la asistencia compartida en la acción decisiva. Un premio a la insistencia: el atacante firmó seis remates, la cifra más alta del encuentro, y fue el faro ofensivo constante de los Bears.

Brown impuso su plan desde el inicio. Dominó el volumen de juego y también el de disparos: 12-7 en el cómputo global, 6-3 ya al descanso. En esa primera mitad, Amaral monopolizó casi todo el peligro local con cinco intentos, pero el gol se resistió y el duelo se fue al vestuario sin estrenar el marcador.

Saint Peter’s, ordenado y paciente, aguantó el empuje inicial y buscó golpear a la contra, aunque apenas encontró fisuras en la zaga de Brown. En la otra área, el guardameta debutante Graham Kois respondió con solvencia en su primera titularidad con los Bears, con dos intervenciones que sostuvieron el 0-0 hasta el tramo final.

La segunda parte subió de temperatura. Con el reloj corriendo en contra, Brown adelantó líneas y comenzó a encerrar a los Peacocks. La ocasión clara llegó a mitad del segundo tiempo: Mateo Pereyra armó un disparo potente que obligó al portero Sebastian Heredia-Randen a estirarse y conceder un córner.

El saque de esquina encendió al estadio. En la jugada posterior, el balón cayó a los pies de James Snaith en la frontal del área, que conectó un remate seco desde la línea de los 18 metros. De nuevo, Heredia-Randen respondió y mantuvo con vida a Saint Peter’s, al menos por unos minutos más.

La presión, sin embargo, ya era asfixiante. Brown acumulaba llegadas, ganaba segundas jugadas y cargaba el área rival una y otra vez. Hasta que, a cuatro minutos del final, Amaral encontró el hueco que tanto había buscado. Gol, explosión en la grada y un 2-1 global en el balance de la temporada que empieza a tomar forma.

Con este triunfo, los Bears se colocan 2-1 en el curso y 2-0 como locales, un mensaje claro de que el Stevenson-Pincince Field quiere ser un fortín. Saint Peter’s, ahora con registro de 2-2-1, se marcha con la sensación de haber resistido largo rato, pero sin puntos que lo respalden.

Lo que viene ahora no da respiro: Brown volverá a la acción el viernes 11 de septiembre, cuando reciba a Stonehill a las 19:00 en el mismo escenario. Otro examen, otra noche bajo los focos. Y una pregunta evidente: ¿podrá alguien frenar el impulso que Amaral y estos Bears están empezando a construir en casa?