Alexis Mac Allister rechaza al Manchester City y se queda en el Liverpool
El centro del mercado apuntaba a Manchester. El centrocampista que quería Manchester City ya tenía nombre y apellido: Alexis Mac Allister. Pero el argentino ha elegido otro camino. O, mejor dicho, ha decidido no moverse del que ya recorre en Anfield.
El club de Pep Guardiola —en plena reconstrucción de su sala de máquinas tras la marcha de Bernardo Silva a Real Madrid, la inminente salida de Rodri rumbo a Barcelona y el adiós de Tijjani Reijnders a Al Qadsiah— había sondeado al futbolista del Liverpool como alternativa a Enzo Fernández. El campeón del mundo estaba en la lista, en un verano en el que el City ya ha cerrado las llegadas de Elliot Anderson y Ayyoub Bouaddi, a la espera de una tercera pieza para completar el nuevo centro del campo.
El plan inicial del City era claro: intentar el golpe con Enzo Fernández. El técnico Enzo Maresca soñaba con reencontrarse con el mediocentro de Chelsea, pero se topó con una condición inflexible. El club londinense fijó un ultimátum: cualquier club que quisiera al argentino debía presentar antes de las 17:00, hora del Reino Unido, una oferta de 120 millones de libras. Si alguien alcanzaba esa cifra a tiempo, habría acuerdo. Si no, Fernández se quedaría en Stamford Bridge y Chelsea ignoraría cualquier propuesta posterior, tanto este mes como en enero.
Maresca ya había dejado entrever durante la mañana del viernes que no esperaba movimientos de gran calado en las últimas horas de la ventana. Traducido: en el Etihad no contemplaban poner sobre la mesa esos 120 millones. La puerta de Enzo se cerraba. Se abría, entonces, la de las alternativas.
Ahí apareció Alexis Mac Allister.
El interés del City por el mediocentro del Liverpool fue confirmado por talkSPORT y ratificado después por fuentes de TEAMtalk. Hubo acercamiento. Hubo contacto. Pero no hubo ni habrá cambio de camiseta. La operación se frenó en seco desde el entorno del jugador.
La respuesta llegó desde la familia. Carlos Mac Allister, exfutbolista y padre de Alexis, fue tajante en unas declaraciones recogidas por Fabrizio Romano: «Mi hijo se quedará en Liverpool. No hemos hablado de ninguna posibilidad de que deje el club este verano». Sin matices. Sin puertas entreabiertas.
TEAMtalk verificó que el argentino había recibido un acercamiento formal desde Manchester City, pero tanto el jugador como su entorno transmitieron el mismo mensaje: Alexis seguirá en Anfield.
¿Por qué tanta claridad pese a un curso 2025/26 complicado? Según el periodista Graeme Bailey, la explicación tiene un nombre propio: Andoni Iraola. El nuevo técnico del Liverpool se ha convertido en uno de los grandes argumentos para que el mediocampista apueste por continuidad y no por un cambio de aires en plena reconfiguración del City.
Bailey detalla que, de acuerdo con una fuente cercana a los representantes del futbolista, Mac Allister está «más que feliz» en el Liverpool y con muchas ganas de trabajar bajo las órdenes de Iraola. Las sensaciones internas apuntan a que el argentino ve al entrenador español como un perfil especialmente adecuado para potenciar su juego y se muestra ilusionado con el papel que puede asumir en los planes del nuevo técnico.
El club, además, acompaña esa confianza con hechos. En Anfield ya se plantean seriamente mejorar y prolongar el contrato de Mac Allister, que actualmente tiene por delante algo menos de dos años de vínculo. La intención es clara: blindar a una pieza que consideran estructural y reconocer su peso con condiciones mejoradas.
Según la información de Bailey, el Liverpool tiene previsto abrir conversaciones para una renovación antes de que termine el año. No hay prisas públicas, pero sí una hoja de ruta interna. Mientras tanto, desde el lado del jugador no existe ningún deseo de explorar una salida. Todo lo contrario: el foco de Alexis está en regresar al trabajo, resetear tras una temporada difícil y convertirse en uno de los pilares del Liverpool de Iraola.
El City seguirá buscando esa tercera pieza para su nuevo centro del campo. Mac Allister, en cambio, ya ha elegido su escenario: Anfield, un nuevo entrenador y la oportunidad de liderar una etapa que puede marcar el próximo gran giro en la historia reciente del Liverpool.




